TRIBUNA ABIERTA
por Manuel Pérez Lozano
Universidad de Córdoba
Universidad de Córdoba

Francisco Pacheco, Pablo de Céspedes, Libro de Descripcion de Verdaderos Retratos de Ilustres y Memorables Varones
Han pasado 400 años sin eco alguno. El día 26 de julio de 1608, fallecía en Córdoba uno de sus más ilustres hijos, Pablo de Céspedes. Se había educado en Alcalá de Henares, bajo la tutela de Ambrosio de Morales, y puede considerársele uno de los principales humanistas españoles, buen conocedor de los autores griegos y latinos. También se formó allí como pintor, perfeccionándose luego en Roma, donde vivió bajo la protección del cordobés don Diego de Simancas. Allí destacó por las obras realizadas en la iglesia de la Trinitá dei Monti y fue bien reconocido por la crítica artística italiana.
De regreso a su patria fue uno de los introductores del Pleno Renacimiento en la poesía y las artes figurativas. Amigo de Fernando de Herrera y de Luis de Góngora, y maestro de algunos pintores cordobeses y sevillanos. A su mano e influencia se debe gran parte de la decoración renacentista de nuestra Catedral, incluida la obra de Cesare Arbasia en el Sagrario. Obras suyas pueden verse en el Museo de Bellas Artes, en la Iglesia de la Compañía, y los recientemente descubiertos cuatro delicados cuadritos del banco del retablo del Convento de Santa Marta. También pintó varios retablos para la Catedral cordobesa, de la que fue racionero. La Catedral y la Universidad hispalenses, el Monasterio de Guadalupe, o la Real Academia de San Fernando en Madrid, son otros lugares para admirar sus obras. Influyó mucho en la concepción de la pintura de Francisco Pacheco, el suegro de Velázquez, quien lo cita frecuentemente en su tratado Arte de la pintura, considerándolo una referencia asimilable a los grandes pintores del Renacimiento italiano.
De regreso a su patria fue uno de los introductores del Pleno Renacimiento en la poesía y las artes figurativas. Amigo de Fernando de Herrera y de Luis de Góngora, y maestro de algunos pintores cordobeses y sevillanos. A su mano e influencia se debe gran parte de la decoración renacentista de nuestra Catedral, incluida la obra de Cesare Arbasia en el Sagrario. Obras suyas pueden verse en el Museo de Bellas Artes, en la Iglesia de la Compañía, y los recientemente descubiertos cuatro delicados cuadritos del banco del retablo del Convento de Santa Marta. También pintó varios retablos para la Catedral cordobesa, de la que fue racionero. La Catedral y la Universidad hispalenses, el Monasterio de Guadalupe, o la Real Academia de San Fernando en Madrid, son otros lugares para admirar sus obras. Influyó mucho en la concepción de la pintura de Francisco Pacheco, el suegro de Velázquez, quien lo cita frecuentemente en su tratado Arte de la pintura, considerándolo una referencia asimilable a los grandes pintores del Renacimiento italiano.
Pablo de Céspedes, La Última Cena (circa 1595) Catedral de Córdoba
En 1908 su muerte se conmemoró con diversos actos culturales y una placa recuerda la casa donde murió. Hoy, como estamos tan empeñados en ser la Capital Cultural Europea, nos hemos olvidado absolutamente de él. Personalmente intenté, sin éxito obviamente, que las instituciones de más peso cultural de la ciudad se hicieran eco de esta efeméride; ni siquiera he logrado que apareciera un breve texto recordatorio en la prensa local. Al menos, sirva esta pequeña nota como homenaje a Céspedes en el Cuarto Centenario de su muerte y para reflexionar todos, políticos incluidos -aunque no creo que lleguen a leer estas cosas-, en qué dirección queremos que Córdoba sea reconocida: como "capital cultural" que potencia sus valores históricos, o como "pueblo cateto" que ignora su pasado a riesgo de borrarlo. ¿Qué es lo que podremos mostrar en 2016?
Imágenes: Web resources
Manuel Pérez Lozano (1955) es profesor de Historia del Arte en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Córdoba. Licenciado en Historia por dicha Universidad, presentó su Memoria de Licenciatura con un estudio sobre los símbolos en el libro Empresas espirituales y morales de Juan Francisco de Villava (Baeza 1613). Se doctoró en 1993 con la Tesis titulada El conceptismo en la pintura andaluza del Siglo de Oro, dirigida por el doctor Alberto Villar Movellán, catedrático de Historia del Arte en la Universidad de Córdoba. Miembro del Grupo de Investigación INTERBIC, ha dirigido sus trabajos principalmente al campo de la pintura del Siglo de Oro y a su interpretación contextual.
(N. del E.)
Comentarios
Son tantos los nombres olvidados de ilustres cordobeses...
Que Córdoba opte a la Capitalidad Cultural debería darnos la oportunidad de encumbrar a nuestros genios, hacer de nuestra cultura cordobesa un saber universal..
Sin duda creo que eso seguirá siendo una utopía.
Gracias a muestras como éstas, al menos, podemos decir que aún seguimos vivos.
así no seremos nunca nada, ni en España, ni por supuesto en Europa. Llegará 2016 y tampoco haremos nada con antonio del Castillo, que es centenario de su nacimiento. Pero aquí siguen discutiendo sobre quién será el magnífico comisario - de fuera, claro- que dirigirá una ciudad en la que ninguan de sus instituciones pone un duro na mas que pa folkloreo.
Bueno, todavía queda algo de año y Céspedes se merece que al menos alguno de sus "templos del saber" haga algo en tan signifcativa fecha.
Quedo a vuestra disposición para colaborar en lo que sea.
También se me ocurre que el 26 de septiembre podríamos hacer un pequeño homenaje a Céspedes, realizando un acto sencillo en la Catedral, junto a su tumba, para desagraviarlo por este imperdonable olvido. Si alguien se apunta... Y para no caer en el desánimo, una cita de Petrarca en su poema "África" en la que vaticina el renacimiento:
"Si como espera y desea mi corazón, me sobrevives, te esperan quizá tiempos mejores. Este sopor de olvido no ha de durar eternamente. Una vez disipadas las tinieblas, nuestros nietos retornarán al esplendor radiante del pasado".
Confirmad si el acto se celebrará - habría que pedir permiso o comunicárselo al Cabildo ?, si interferimos en horario de culto, etc.- para ir dandole publicidad boca a boca y convocar a otros compañeros.
Hay que preparar una buena estrategida de difusión con los medios de comunicación cuando comience septiembre.
Y ya que estamos en periodo olímpico, qué mejor que gritar con todas nuestras fuerzas ¡¡ A POR ELLOS...¡¡
Un saludo