![]() |
Aspecto de la entrada al pabellón danés. Foto: Gabinete de Prensa de la Bienal de Venecia |
Diecinueve años después de su participación en el Aperto, la obra del artista Pepe Espaliú vuelve a la Bienal de Venecia. Y lo hace dentro de The Collectors el proyecto que los artistas Elmgreen & Dragset han ideado para el Pabellón nórdico-danés. Por primera vez en la historia de la bienal, dos pabellones nacionales, Dinamarca y los países nórdicos (Suecia, Noruega y Finlandia) han unido sus intenciones para ofrecer una única propuesta artística en ambos pabellones que además ha sido comisariada por los propios artistas. Para ello han invitado a veinticuatro artistas y diseñadores internacionales con la intención de crear un ambiente que permite introducirse en él para conocer los sórdidos secretos que se ocultan en los hogares ajenos.
El recorrido comienza en el pabellón danés donde los visitantes se encuentran un cartel de "Se vende" y con un agente inmobiliario (interpretado obviamente por un actor) que los invita a recorrer una inquietante casa de clase media. El vendedor explica que la residencia era ocupada hasta hace poco por una familia algo tenebrosa que sufría dramas propios de una película de Ingmar Bergman. En los muros, en tanto, se aprecian ordenadas colecciones—acumuladas por los diversos integrantes del clan—que incluyen desde libros de arquitectura hasta varias clases de moscas.
A continuación el guía conduce a los visitantes a la casa contigua, el pabellón nórdico, donde impera un ambiente diametralmente opuesto al que acaban de ver. La propiedad pertenece a un sofisticado homosexual, que además, es un conquistador empedernido. En ese espacio el espectador puede contemplar amplias habitaciones decoradas con muebles de diseño y obras de arte contemporáneo. También destaca una colección de trajes de baño de hombre, dispuestos en una vitrina, y que según el agente pertenecieron a los ex amantes del dueño de la casa, a quien sólo se identifica como Mister B. Mister B es el coleccionista cuyo cadáver flota, vestido con camisa y pantalón, en la piscina situada en el exterior del pabellón.
A continuación el guía conduce a los visitantes a la casa contigua, el pabellón nórdico, donde impera un ambiente diametralmente opuesto al que acaban de ver. La propiedad pertenece a un sofisticado homosexual, que además, es un conquistador empedernido. En ese espacio el espectador puede contemplar amplias habitaciones decoradas con muebles de diseño y obras de arte contemporáneo. También destaca una colección de trajes de baño de hombre, dispuestos en una vitrina, y que según el agente pertenecieron a los ex amantes del dueño de la casa, a quien sólo se identifica como Mister B. Mister B es el coleccionista cuyo cadáver flota, vestido con camisa y pantalón, en la piscina situada en el exterior del pabellón.

"Este trabajo no tiene que ver con la homosexualidad" afirman los autores. "Una de las cosas que más nos interesaba era mostrar que el coleccionismo no sólo tiene que ver con mercados e inversiones. Muchas personas coleccionan por otros motivos, como sus convicciones políticas o su identidad sexual, o por una neurótica necesidad de poner orden en sus vidas", concluyen.

La obra seleccionada de Pepe Espaliú es el Carrying VI de 1992, escultura de hierro pintado que forma parte de una serie de piezas que tal como afirmaba el autor "utilizan la metáfora del palanquín, aunque permanecen cerrados herméticamente, haciendo alusión a la idea del contagio. Normalmente están suspendidos, la suspensión y la levitación han sido una constante a lo largo de todo mi trabajo, pero que ahora cobra una dimensión mayor. Es como si hubiera una especie de premonición. Esas piezas son una metáfora de esa situación, la situación de los enfermos". La obra pertenece a la colección Helga de Alvear de Madrid.
Comentarios
Ibrahim DosPassos