Redacción / Ars Operandi.
La artista María Ortega Estepa (Córdoba, 1983) presenta desde hoy en la galería Carmen del Campo de nuestra ciudad una selección de trabajos recientes que reúne bajo el título Sus raíces transformaron la tierra. Se trata de una serie de collages, esculturas con elementos vegetales, maderas pirograbadas, dibujos y pinturas que pretenden "invitar al espectador a penetrar en un rincón de mi espacio interior concibiendo la expresión artística como un viaje, como una reflexión sobre nuestro lugar en el mundo y la existencia. Con esta obra desea rememorar el pasado de sus abuelos "construyendo una autobiografía que no tiene carácter narrativo, sino vivencial". Para la artista cordobesa esta evocación del pasado se encuentra "impregnada de una atmósfera de momentos vividos, parcelas de la memoria que tienen sabor, tacto, peso, clima y olor, cargados de nostalgia y ternura. Una especie de arqueología de los orígenes que ahora se traslada a la obra a través de espacios e instantes que mis abuelos y abuelas me narraron todos estos años y han quedado en los cajones de mi memoria convirtiéndose ahora en vivas raíces y troncos de árbol cuya sabia recorre mil caminos e infinidad de historias".
La artista María Ortega Estepa (Córdoba, 1983) presenta desde hoy en la galería Carmen del Campo de nuestra ciudad una selección de trabajos recientes que reúne bajo el título Sus raíces transformaron la tierra. Se trata de una serie de collages, esculturas con elementos vegetales, maderas pirograbadas, dibujos y pinturas que pretenden "invitar al espectador a penetrar en un rincón de mi espacio interior concibiendo la expresión artística como un viaje, como una reflexión sobre nuestro lugar en el mundo y la existencia. Con esta obra desea rememorar el pasado de sus abuelos "construyendo una autobiografía que no tiene carácter narrativo, sino vivencial". Para la artista cordobesa esta evocación del pasado se encuentra "impregnada de una atmósfera de momentos vividos, parcelas de la memoria que tienen sabor, tacto, peso, clima y olor, cargados de nostalgia y ternura. Una especie de arqueología de los orígenes que ahora se traslada a la obra a través de espacios e instantes que mis abuelos y abuelas me narraron todos estos años y han quedado en los cajones de mi memoria convirtiéndose ahora en vivas raíces y troncos de árbol cuya sabia recorre mil caminos e infinidad de historias".
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Cartografías de una savia. Lápiz y pirógrafo sobremadera. Foto: Cortesía de la galería |
Si el paisaje y la naturaleza han sido una constante en el trabajo de
María Ortega, la obra reciente se centra en la iconografía del árbol
pero ahora, apunta, se trata de "un único árbol solitario y frondoso que
crece y ocupa toda la superficie del lienzo, habitando entre sus
copiosas raíces recuerdos, caminos, instantes…encontrándonos en la
órbita mágica de una creación de bellas fantasías, de ilusiones
presentidas que, aquí, nos parecen fáciles de conseguir". Para María Ortega la figura del árbol representa "un monumento de los siglos que no vivimos. El hombre evoca y da vida al árbol a través de su pensamiento, del arte, de los cuentos que lo mentan en torno a la hoguera y en juegos de niños". El marco es para la artista cordobesa "un juego acumulativo como un palimpsesto, una señal, una marca, una huella, un rastro convertidos en pintura y hechos, signos gráficos que adquieren una entidad propia. Encuentro en estas señales mi trayectoria, la única ordenación de tiempo y espacio, completando la metáfora del topógrafo que ahora conforma la savia del árbol. Un laberinto de caminos de ida y vuelta, una geografía de desconocidos y profundos ecos donde los recuerdos conforman imágenes fruto de la memoria reconstructiva con el árbol como punto de partida y las raíces con una unión umbilical".
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El árbol de la vida, 2012. Foto: Cortesía de la galería |
En la obra reciente de María Ortega es posible reconocer, según afirma Carmen Andreu en el texto de presentación, "la fuerza
de las metáforas que
generan las formas, la sutileza de los símbolos que recrean, podemos
sorprendernos con el delicado
encuentro de antítesis inevitables en su imaginario, disfrutar con
hermosas paradojas. Para la titular del Departamento de Pintura de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, "la intensidad de la obra plástica de María Ortega Estepa
reside en esa peculiar capacidad para unir ambos lenguajes, pintura y
poesía,
poesía visual, pintura poética. Pero su
carácter poético no reside sólo en esos recursos técnicos propios de la
poesía que afloran en su obra
plástica, sino en el modo mismo con el que mira la Naturaleza, que le
permite ver sus símbolos casi
por transparencia, más allá de la realidad que ven los ojos, y aún más
allá de lo que son capaces
de comprender". Los collages, sostiene, "más allá de lo narrativo crean imágenes que conectan la persona con la
vida y el mundo, pero en esa búsqueda de lo invisible que le caracteriza nos desvela el
extraordinario poder de lo simple, de los elementos familiares y cercanos.
La facultad constructiva de su imaginación le lleva, por necesidad, a una indagación
abstracta en el imaginario colectivo, para sustraer elementos con los que compartir emociones
y evocar resonancias que nos trasladen por debajo, o por encima, de las apariencias". Las obras de María Ortega Estepa, concluye, "encierran una síntesis excepcional de la fuerza
operativa de su mundo
interior y la facultad constructiva de su imaginación y sobre estos dos
pilares se cimenta su discurso".
La muestra se completa en la sala inferior con una selección de trabajos anteriores de la artista cordobesa como los realizados con motivo de la Beca de Artes Plásticas Rafael Botí. María Ortega participa en estos días en el Instituto Cervantes de Belgrado en Entre Valles, una exposición colectiva que forma parte del Proyecto Internacional de Cooperación Artístico-Cultural Jarama/Danubio entre España y Serbia. También prepara su participación en el Festival Sahara Libre que reunirá en Sevilla el próximo 26 de mayo a más de cien artistas en apoyo a la resistencia del pueblo saharaui.
María Ortega Estepa.
Sus raíces transformaron la tierra
Sus raíces transformaron la tierra
Galería Carmen del Campo
Hasta el 16 de junio
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