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Fotografías de la serie Painter del artista Juan del Junco |
Redacción / Ars Operandi
El Museo Arqueológico de Santaella vuelve a abrir una ventana al arte de nuestros días con la exposición del artista Juan del Junco. Se trata de un programa comisariado por la artista María José Cosano que se inició en el mes de mayo con la colectiva Arqueologías Futuras y que tendrá continuidad en el año proximo con individuales de Javier Artero y Anna Jonsson.
En su cita en la localidad cordobesa Juan del Junco ha seleccionado obras de la serie Painter (2010), su último acercamiento a la ornitología, una ciencia con la que ha mantenido una estrecha relación desde el principio de su carrera. Painter es una colección de 25 fotografías que son todo un guiño a la pintura. Los primeros planos de las salpicaduras de excrementos de pájaros remiten formalmente a los drippings de Jackson Pollock y constituyen para del Junco una reflexión acerca de un trabajo que el artista jerezano entiende más próximo a la pintura que a la fotografía.
Son obras que para Sema D'Acosta están ubicadas "en el intersticio poético que ha
logrado crear el artista entre ciencia y arte" y con las que el idioma personal del artista alcanza "el paroxismo de
la representación". Son la reivindicación de un artista "atrapado en el fotógrafo que se empeña en hollar otros
territorios". Al tomar de manera descontextualizada fotos de excrementos de
aves sobre distintas superficies, afirma D'Acosta, Juan del Junco "parodia con un ingenioso guiño iconoclasta el
Actiong Painting y sus salpicaduras, una actitud desacralizadora que ironiza sobre las
contingencias de la pintura. El trabajo posee además un extraño componente sensitivo
donde las texturas de los fondos, los ritmos de las manchas y la gama de colores están
más cercanos al hecho pictórico (el dripping de Jackson Pollock por ejemplo) que a
valores puramente fotográficos".
Painter. Juan del Junco
Museo Arqueológico de Santaella
Hasta el 12 de diciembre
Comentarios
El peor trabajo de Del Junco con diferencia.
Por lo visto Joan Miró cambió dos bocetos suyos por un cuadro de Congo.
"Muchas personas me han dicho que hubiese sido más barato comprar un chimpancé y ponerlo dentro de una habitación con un poco de papel y pintura. Pero a nivel artístico, cuando vi las pinturas me llamaron la atención. Su estilo es parecido a las primeras obras de Kandinsky. Lo único que lamento, es que Congo no aprendió a firmar sus obras".
Cuadro de Congo
Howard Rutkowski, experto en arte impresionista y moderno, dijo en una ocasión que Congo debería ser reconocido como el artista más célebre del reino animal. "No se trata de cualquier chimpancé. Estamos hablando de Congo", dijo. "Si tu eras dueño de Congo, podías codearte con amistades como Picasso y Miró. Desmond Morris intercambiaba pinturas de Congo con las de esos artistas. Quizá el cuadro de Congo que adquirió Miró, tenga más valor que el Miró que adquirió Desmond Morris".
Respecto a esto, Morris decía que Congo era raro porque era el único pintor no humano, que se ocupaba más de su arte. Mientras otros animales quizá pintaban por accidente, Congo siempre demostró que su obra nunca fue por accidente ni suerte. De hecho, si tratabas de interrumpirlo mientras pintaba, hacía una rabieta. Si tratabas de que continúe pintando sobre una obra después de que el chimpancé la dejaba o consideraba “terminada”, simplemente no lo hacía. "Yo le ofrecía pinceles, brochas, pero él sólo me miraba".
Leer más en: http://www.sentadofrentealmundo.com/2011/08/congo-el-chimpance-que-se-codeaba-con.html#ixzz2jPOWglRI
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Tanta era la novedad por los cuadros de Congo, que el mismo Pablo Picasso tenía un cuadro del chimpancé colgado en una pared de su casa en París, que le fue obsequiado por Morris en los años sesenta. Joan Miró cambió dos de sus bocetos por uno de Congo (en una muy curiosa anécdota) y el polémico Salvador Dalí, declaró en una ocasión que Congo era el verdadero humano, mientras que el pintor abstracto Jackson Pollock era un animal.
-Por la mañana, en la cama, me mancho al beber café con leche.Y son unas manchas maravillosas. Me gustaría exponerlas en una galería. En ellas se pueden ver mapas y cuadros de admirable belleza..."
El Dalí de Amanda. Amanda Lear.
La investigación más seria y trascendente desarrollada hasta la fecha sobre el garabato del niño se la debemos a la autora estadounidense Rhoda kellogg. En su libro “Análisis de la expresión plástica en el escolar” (este libro se puede encontrar en la biblioteca de la Facultad de Ciencias de la Educación de Córdoba) analiza el proceso de creación de las primeras representaciones gráficas realizadas por el niño.
En este estudio examina un millón de dibujos de garabatos procedentes de diferentes lugares y culturas del mundo y concluye que hay una serie de estructuras gráficas, de más sencillas a más complejas, que se dibujan igual en todas la zonas del planeta. Esto permite razonar que existe algo innato y programado en las primitivas creaciones plásticas del ser humano que nos acompaña desde el momento del nacimiento.
Dentro de la segunda etapa más compleja del garabato del niño, los radiales son un conjunto de líneas que nacen de un punto o de una zona reducida de donde van brotando líneas en sentido radial. Puede ser uno de los patrones de disposición que parten de la zona baja horizontal del papel y que, poco a poco, se ubican en el centro de la hoja.
Con respecto a lo que argumentaba el antropólogo Morris de las capacidades creativas de los chimpancés (mono Congo), éstos nunca llegan a resolver estructuras complejas como los agregados. Lo más avanzado que se conoce de este animal es un diagrama oval con dos breves líneas. No tienen tanta capacidad para recordar como lo niños, por eso no progresan.
En mi opinión, todo lo que exponía Morris sobre el mono Congo, era un espectáculo televisivo para poner en duda las aportaciones de la pintura abstracta al arte del siglo XX. Recuerdo que si contemplamos los dibujos abstractos de Gordillo, Miró, Kandisky, etc. hay una diferencia formal y conceptual con respecto a los dibujos de los niños. Probablemente una observación más profunda y comparada entre el arte abstracto y el dibujo infantil provocaría un cambio de opinión.
En este blog que utilizo en mis clases de la facultad de Ciencias de la Educación se puede ver un resumen básico, con ejemplos gráficos y teóricos, de la obra de Rodha Kellogg.
http://apuntesdeclase-elgarabato.blogspot.com.es/2008/12/el-garabato.html
Manolo Garcés