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Hipódromo de la Zarzuela, con Carlos Arniches y Eduardo Torroja, Madrid, (1935) |
Pablo Rabasco, comisario de la exposición / Ars Operandi
Aquellos días de 1960, Martín Domínguez
tuvo que jugar por segunda vez la amarga suerte del exilio. Domínguez y su
familia cogieron las pocas pertenencias que podían llevar en el coche y
cruzaron vía Miami a los Estados Unidos. Detrás dejaban 23 años en La Habana.
Algunos edificios memorables y multitud de amigos. La suerte se repetía. Si
ahora un enfrentamiento directo con Fidel Castro terminaba por forzar el
exilio, años antes en España, la victoria de los fascistas en la Guerra Civil
llevaba a Domínguez a ser inhabilitado de por vida para ejercer su profesión de
arquitecto en su país.
El primer planteamiento era quedarse
cerca, en Miami, esperando que la situación se tranquilizara en Cuba, pero como
en el caso de España, Domínguez intuía de nuevo un cambio definitivo en su
vida. Así, que decidieron seguir hacia Nueva York, donde había recibido una
oferta de trabajo en The Irwin
S. Chanin School of Architecture en The Cooper Union. Pero el
futuro daría otro giro inesperado. Los documentos necesarios para realizar el
contrato no llegaban desde España y cuando lo hicieron otra persona ya había
ocupado su puesto. Fue así como Domínguez decidió aceptar una nueva oferta,
esta vez de Cornell.
Era septiembre de 1960 cuando llegaron a
Ithaca. Las colinas se despedían del verano con una luz cálida y un viento que
presentía el largo y frío invierno.
Llegaron en un hermoso coche, marca
Mercedes, con asientos de cuero rojo y acabados en maderas nobles que llamó la
atención de todo el mundo. Con él llegaban su esposa Josefina y su hijo Martín.
Traían consigo algunas maletas, unas carpetas con los trabajos realizados en
España y Cuba, y algunos libros. Cuando tuvieron que dejar Cuba
precipitadamente, decidieron que cada miembro de la familia escogiera un solo
libro de la biblioteca, no podían llevar más. Domínguez escogió las obras
completas de Manuel Azaña, el presidente del Gobierno de la República española
durante la Guerra Civil. Josefina, un tratado sobre formas de cocinar el arroz
en España, y el joven Martín optaba por unas obras completas del poeta Federico
García Lorca, compañero de su padre en la Residencia de Estudiantes de Madrid y
asesinado por los fascistas en Granada al final del verano de 1936.
Edificio RadioCentro, con Emilio del Junco y Miguel Gastón , La Habana (1947) |
La llegada de Domínguez a Sibley Hall y
sus comienzos como profesor visitante venían respaldados por su trayectoria
como arquitecto. En España, Domínguez se había formado en la Escuela de
Arquitectura de Madrid y en la Residencia de Estudiantes, institución en
la que en pocos años coincidieron toda una generación brillante de artistas,
científicos e intelectuales como Federico García Lorca, Salvador Dalí, Severo
Ochoa o Luis Buñuel. Martín Domínguez en esos años coincidió con grandes
personalidades del siglo XX como Le Corbusier, con quien llegó a tener una breve
correspondencia. En esa época trabajó asociado con el arquitecto Carlos
Arniches llegando a realizar algunas obras brillantes como el Auditorio de la
Residencia de Estudiantes (Madrid, 1933), los Albergues de Carretera, y
especialmente el Hipódromo de la Zarzuela (Madrid, 1936) proyectada junto al
ingeniero Eduardo Torroja, obra considerada como una de las más brillantes de
toda la arquitectura española del siglo XX.
El exilio a Cuba se vio forzado por su
participación en la construcción de las defensas de Madrid en los primero
momentos de la Guerra Civil y por su conocida condición de liberal y demócrata.
Es cierto que el perfil político y social de Domínguez le hacía estar cerca de
una clase social alta pero su temperamento y convicciones fueron mucho más
amplias. Al llegar a La Habana, Domínguez encontró un buen lugar para vivir y
trabajar a pesar de no poder nunca convalidar su título de arquitecto, teniendo
siempre que asociarse con arquitectos cubanos. En Cuba se asoció en un
principio con Honorato Colete con quien realiza entre otras obras el
Edificio Radiocentro (1947). Más tarde colabora con Miguel Gastón y Emilio del
Junco con quienes realiza el Plan Marianao (1950) y el Teatro y Centro
Comercial Miramar (1949). Finalmente colaboró con Ernesto Gómez Sampera con
quien realizará la obra más aplaudida de este periplo cubano, el edificio FOCSA
(1952-56). En 1959, su proyecto para un edificio monumental de cincuenta
plantas en Alamar, llamado Edificio Libertad, sería propuesto como ganador del
concurso, pero un enfrentamiento con Fidel Castro dejaría finalmente desierto
el concurso y con ello de nuevo la necesidad de salir del país.
Edificio FOCSA, con Gómez-Sampera e Ysrael Seinuk, La Habana (1953-56) |
En Cornell iniciaría un periplo
verdaderamente interesante, centrado en la docencia en Sibley Hall, pero
también colaborando con la Ford Foundation o con la Escuela de Arquitectura de
Puerto Rico. A nivel profesional tuvo la oportunidad de colaborar con Peter
Cohen en un importante encargo del gobierno de Johnson para la construcción de
un barrio de viviendas sociales en Rochester y un programa de construcción de
escuelas. Durante los años en Cornell trazó una fuerte amistad con Colin Rowe,
uno de los más importantes profesionales en el ámbito de la teoría del
urbanismo. Y también siguió manteniendo una fuerte amistad con el arquitecto
español exiliado en México Félix Candela, a quien consiguió llevar a Sibley
Hall en varias ocasiones para impartir conferencias y cursos.
Aquella última noche, la del 12 de
septiembre de 1970, Félix Candela y Martín Domínguez cenaban juntos en Nueva
York. Preparaban una serie de cursos para ese otoño.
En el funeral intervinieron Colin Rowe, el
decano Kelly y Félix Candela. Se leyó una hermosa carta que llegó desde Nueva
York, firmada por Francisco García Lorca, hermano menor de Federico:
“Con palabras de su amigo Federico,
palabras de las que él seguramente gustaba, podría decir, aludiendo a la caída
del alto chopo, nuestro árbol simbólico
Yo
te vi descender
en
el atardecer,
y
canto tu elegía,
que es la mía.”
Martín Domínguez. Architect 1897-1970.
The times were changing
Exposición:
Del 16 de marzo 2015 al 7 de abril 2015
Galería Bibliowicz,
Milstein Hall.
Departamento de Arquitectura,
Facultad de Arquitectura. Arte y Urbanismo.
Cornell University, Ithaca, Nueva York.
Comisarios: Pablo Rabasco y Martín Domínguez
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