31 enero 2015

Detrás de las imágenes. Tete Álvarez en JM

Una vista de la serie Apropiaciones en la galería JM. Foto: Cortesía de la galería
Redacción / Ars Operandi

El artista Tete Álvarez (Cádiz, 1964) hace su presentación en estos días en la galería malagueña JM con Desplazamientos. Se trata de una exposición expresa para el espacio de la galería que se sirve de material hallado en la red para plantear una reflexión crítica sobre el estatuto de la imagen en la sociedad contemporánea y su papel en la conformación de la esfera pública y política. Y es que el interés por los sistemas de representación no es nuevo en la obra de Tete Álvarez, ya que hace más de dos décadas que desarrolla una línea de trabajo con la que ausculta la realidad, a través de las distintas problemáticas que la imagen ha generado en su devenir tecnológico desde los noventa hasta nuestros días. Un artista pionero de la experimentación audiovisual en Andalucía y uno de los creadores, según afirma Sema D'Acosta "con más perceptibilidad para absorber el pálpito de las cosas que de verdad están ocurriendo en torno a los lenguajes actuales del arte. Sin exageraciones, podría considerarse de los pocos que con criterio capaz de adentrarse con atrevimiento por los bordes de la praxis contemporánea, zonas de difícil acceso que se sitúan exactamente en el límite entre lo que está sucediendo y todavía no se ha afianzado.

Una vista de la serie Atrezzo en la galería JM. Foto: Cortesía de la galería
Una evolución tecnológica que ha culminado ahora con un posicionamiento apropiacionista que rastrea y captura en la red aquello que ya existe para re-significarlo, incorporando para el arte un hecho habitual en las dinámicas de interacción que aplican los usuarios de la Web 2.0. Y es que con la extensión universal de Internet y de las tecnologías móviles, "las imágenes visuales han llegado a ser hegemónicas en la conformación de nuestra identidad social y personal. Todo se fotografía y todo se muestra para ser fotografiado. Más de 500 millones de imágenes al día se comparten en la red", afirma el artista. Se hace necesario utilizar las imágenes desde una práctica ecológica que determina reutilizar las ya existentes cargándolas de nuevas semantizaciones. Como resultado de una estrategia de acumulación y reciclaje, Tete Álvarez ha reunido en Desplazamientos una serie de trabajos de raíz procesual en base a retazos de imágenes, pedazos de Google, Flickr y Youtube, que debidamente recompuestos, vuelven a crear significados. Desplazamientos se formaliza en 6 series que, desde distintos soportes como la fotografía, el video y la instalación, tratan de "subvertir ese carácter aparentemente unívoco con que a diario se nos presentan las imágenes".

Apropiaciones (2014). Impresión de tintas sobre papel baritado
El espacio público se presenta en la obra de Tete Álvarez como una interesante zona de confrontación y se convierte en el telón de fondo sobre el que se negocian roles, identidades y relaciones de poder. La serie Apropiaciones surge a partir de la búsqueda en la red de imágenes de espacios públicos dotados de gran carga simbólica, El Zócalo, Reichstag, Capitolio..., escenarios donde se desarrollan gran parte de las protestas sociales y manifestaciones ciudadanas y que son a la par focos de atracción turística. Estas mismas localizaciones son también rastreadas en los álbumes de imágenes que los turistas cuelgan en la red como afirmación de su presencia en el lugar. En este sentido, Apropiaciones puede entenderse como una confrontación entre dos maneras diametralmente opuestas de abordar y apropiarse del espacio público como lugar en el que confluyen las relaciones que tanto el individuo como la multitud establecen con el monumento como representación del poder. Los puntales alegóricos de la metrópoli del siglo XXI, mantiene Sema D'Acosta en el texto editado con motivo de la muestra, "retienen la memoria de un espacio común donde antaño se generaban intercambios y relaciones, un centro neurálgico heredero del ágora romana donde cada grupo muestra, o ha mostrado, sus credenciales identitarias. Este epicentro característico se ha ido convirtiendo con el paso de los siglos en un eje iconográfico que representa, de algún modo, una herencia relacionada con las imposiciones del poder y la sumisión del pueblo. Y pese a que esa importancia del locus se va desvaneciendo enajenada por la pérdida de vitalidad de esas plazas públicas, sigue conservando todavía su significación. En Apropiaciones se confrontan las dos posiciones que colisionan en ese enclave compartido. De un lado edificios o monumentos que salvaguardan la autoridad y ejemplifican la organización del Estado, aunque también otros de carácter simbólico, sitios donde los ciudadanos se manifiestan y demuestran sus desacuerdos; de otro lado, forasteros ajenos, gente anónima que indiferente ante las problemáticas de la población local, posa satisfecha ante los monumentos autóctonos. El solapamiento evidencia cómo en las sociedades capitalistas la imagen se utiliza, ante todo, como agente del espectáculo, un barniz deliberado que tras la cara amable del turismo oculta cuestiones sociales profundas.

Atrezzo (2014). Duratrans en caja de luz LED
En Atrezzo, Tete Álvarez amplifica fragmentos de imágenes de prensa o distribuidas por las propias instituciones públicas de reuniones bilaterales, audiencias o entrevistas de altos dignatarios políticos. Los detalles de mobiliario ampliados se tornan así, descontextualizados, en objetos de atrezzo, decorados para una representación actoral que se escenifica ante la mirada atenta del mundo como espectador. Una obra que, a jucio de D'Acosta, deja traslucir la vocación política del trabajo de Tete Álvarez. Trabajos que "ahondan en los valores y actitudes del individuo en Democracia. Hoy en día una parte esencial de los asuntos que nos incumben se dirimen en ámbitos establecidos por los gobernantes, una corporación global que actúa como gremio y ha adquirido sus propios modos de funcionamiento y protocolo. En los mass-media, el bombardeo de personalidades es incesante. A diario vemos en los telediarios, periódicos o páginas web fotografías de encuentros bilaterales entre líderes mundiales, presidentes o ministros. Todos calcan, uno tras otro, un mismo acto de concordia y entendimiento. Su pose medida procura contagiar una imagen adecuada de firmeza y serenidad, una estampa estudiada que suelen facilitar y promover las propias instituciones. El escenario de estas entrevistas es constante, varía sólo en los matices: una habitación aseada y discreta con sillones o sofás, ambos separados por una pequeña mesita de acompañamiento; sobre ella, es habitual colocar algún tentempié de deferencia. A veces, se distingue algún detalle ornamental. Cambian los actores y los elementos del decorado, pero la posición de los personajes y los términos de su charla no varían. Nunca se improvisa. Ante la atenta mirada de la opinión pública, interpretan un papel inocuo que teatraliza un acto huero. Conscientes del momento y las circunstancias, para ellos sólo cobra trascendencia la efigie que se transmite, lo que piense el receptor final. Las cajas de luz que comportan Atrezzo inciden en el contexto que circunscribe cada reunión de este tipo. Al desnaturalizar lo que acontece y focalizar una fracción aislada del episodio, aquello que habitualmente es secundario, el artista da importancia a la tramoya para desenmascarar un trance inservible y reincidente".

Location shooting (2014). Dípticos fotográficos. Foto: Cortesía de la galería
Las herramientas de geolocalización han abierto también una nueva perspectiva en la representación del mundo. Location shooting se sirve de las imágenes proporcionadas por Google Street para elaborar una serie de dípticos que sitúan al mismo nivel imágenes de lugares donde se produjeron acontecimientos históricos que tienen que ver con el uso de la violencia -como el magnicidio de JFK, el atentado de Carrero Blanco o el de Ronald Reagan- con otras que tienen que ver con localizaciones de rodaje de la ficción cinematográfica o televisiva, como la imagen de la cabecera de Twink Peaks, la fotografía que toma a diario el protagonista de Smoke, la localización donde se rodaron las escenas de la casa del protagonista de Breaking Bad o el restaurante Holsten’s, donde se grabaron escenas de Los Soprano. Este duplicado virtual que sobrecoge por su analogía, indica D'Acosta, "nos permite peregrinar a confines insospechados a través de la pantalla del ordenador, un modo de desplazamiento sin moverse de la silla que también localiza otros escenarios donde se produjeron atentados célebres. Su naturaleza no deja de ser una ficción. Como tal, puede mezclarse con escenas extraídas del cine o la televisión, superponiendo al mismo nivel estos hechos verídicos de carácter histórico con acontecimientos inventados que se asientan en el imaginario colectivo. Sin que podamos evitarlo, el mundo contemporáneo se ha convertido en un solapamiento de simulacros, una fábula donde se mezclan lo que de verdad ha acontencido con parábolas fantasiosas".

Ensayo para una multitud (2014). Fotografía. Foto: Cortesía de la galería
Con la proliferación de los dispositivos móviles, el retrato se ha convertido en el instrumento más preciado para la construcción de identidad. Ensayo para una multitud presenta una secuencia de retratos extraídos de la red y ordenados en función del número de personas que aparecen en ellos. Este desplazamiento desde lo individual a lo colectivo alude, para el artista, al concepto de multitud como una de las categorías centrales del pensamiento político de nuestros días. Habitualmente consideramos, sostiene Álvarez, que el individuo, desde el momento en el que participa de lo colectivo, debe renunciar a algunas de sus características individuales. "Parece que en lo colectivo la individualidad se diluye. Pero lejos de ser regresiva, nos dice Paolo Virno, la singularidad se pule y alcanza su apogeo en el actuar conjunto, en la pluralidad de voces, en la esfera pública. Es lo que Pierre Levy califica de "inteligencia colectiva", la suma de inteligencias personales formando un sistema colaborativo inclusivo, el cual suma el conocimiento de los individuos para generar un conocimiento colectivo". Para Sema D'Acosta Ensayo para una multitud explora "el trasvase del individuo hasta su integración en el grupo. Este trayecto que parte de lo personal y acaba en lo colectivo, relata la relevancia del grupo en nuestra consideración social. Vivimos en pareja, rodeados de la familia, de los amigos, de los compañeros de clase o trabajo. Nuestro ser es compartido, plural. Por eso somos, también, aquellas personas que nos rodean. Aristóteles consideraba al ser humano un animal político (Zoon politikon). Un animal cívico que necesita de la vida social. Para el pensador griego la virtud, la justicia y la felicidad sólo podían alcanzarse en convivencia; es decir, al relacionarnos en grupos organizados dentro de una polis. La web, como polis virtual, es la última extensión del Zoon Politikon, un confín nuevo donde se prodigan modelos de comportamiento espontáneos que se suman a las maneras tradicionales de comunicación e interrelación. El hombre sólo puede ser en sociedad, por eso nuestra verdadera medida se asienta en el entendimiento con nuestros congéneres. En lo venidero, seguiremos necesitando a los demás, pero el giro radical que suponen Internet y la telefonía móvil cuestionan este comportamiento milenario, una paradoja que no sabemos hacia donde nos lleva y pone en jaque uno de los paradigmas que identifican nuestra sociedad contemporánea, que tendrá que afrontar de manera distinta asuntos como la disolución de la singularidad física en una multitud virtual de pronóstico incierto".

Buscando "sentido" (2014). Proyección de 80 diapositivas. Foto: Cortesía de la galería
Los sistemas de catalogación e indexación permiten buscar imágenes a través de parámetros definidos como el color, la forma o el tamaño. Buscando “sentido” es una obra que deriva de un proceso de búsqueda. Basta introducir la palabra (“sense”, “sinn”, “sens”, “sentido”) en buscadores de Flickr o Google Images para que "aflore una secuencia de imágenes, hasta estonces inconexas, y ahora enhebradas por el algoritmo de un robot de búsqueda que las relaciona otorgándoles el sentido del que a menudo carecen". La instalación se despliega en una proyección en loop de 80 diapositivas que acaban estableciendo sus propias conexiones. Los resultados obtenidos por hipervínculo acaban siendo, para Sema D'Acosta, "un panóptico caprichoso que demuestra la arbitrariedad de las exploraciones aleatorias. En estos tiempos de indefinición, Internet se ha convertido en un canal omnímodo que traduce aquello que acontece, una interpreteción sesgada del mundo que generan pautas irreales y modelos fingidos".

Infinity Tour (2013). Video HD. Foto: Cortesía de la galería
A partir de material videográfico encontrado entre el caudal que los turistas vierten a la red, principalmente a través de plataformas como YouTube o Vimeo, Infinity Tour propone una experiencia urbana por las principales capitales turísticas. El video de 6 minutos de duración propone "una deriva entendida como técnica de paso ininterrumpido a través de ambientes diversos, un city sightseeing psicogeográfico a bordo de los famosos autobuses panorámicos. Para Sema D'Acosta "en este uso ufano de los momentos disponibles, viajar por placer se ha situado entre uno de los principales alicientes, convirtiendo el turismo en un fenómeno de masas que genera una ingente cantidad de divisas en aquellos enclaves que son capaces de atraer visitantes foráneos, normalmente por su relevancia patrimonial. Tanto es así, que los centros históricos se han entregado a este público deseoso de itinerarios preparados que les acerquen, aunque sólo sea de manera superficial, a los monumentos que ansían conocer. Las hordas de extranjeros tienen poco margen de tiempo para recorrer las calles o descubrir con paciencia. Los que llegan en crucero apenas unas horas; por eso se hacen imprescindibles, sumidos en este ritmo frenético, los autobuses turísticos, medios de transporte especializados, con audioguías y paradas concertadas, que llevan y traen gente a los lugares emblemáticos. A veces no es necesario ni bajarse, una foto rápida o una grabación con la videocámara constantan el encuentro. Esta práctica enlatada y esterotipada que recoge Infinity Tour muestra un video-collage que reproduce esta experiencia de consumo mutada en sucedáneo de un paseo. Seamos diligentes con el modo en que estas empresas del ocio legitiman estas rutas enpaquetadas como producto de venta. En su afán de lucro, no hay límite moral para los touroperadores".


Desplazamientos. Tete Álvarez
Galería JM. Málaga
23 enero al 21 de marzo


Catálogo online de Desplazamientos




28 enero 2015

My architect inicia el ciclo Arte, Espacio y Arquitectura en la Filmoteca


Redacción / Ars Operandi 

Como continuación del ciclo de documentales sobre arte contemporáneo que en en 2014 se llevó a cabo en colaboración entre la Universidad de Córdoba y la Filmoteca de Andalucía, 2015 se inicia con un nuevo ciclo que con el título de Arte, Espacio y Arquitectura. Una aproximación documental desde el audiovisual, abordará las relaciones entre la práctica arquitectónica y la creación contemporánea a partir de una serie de trabajos documentales que no sólo tienen como protagonistas a importantes artistas y arquitectos, sino a los espacios donde el arte puede tener lugar en la actualidad, desde el cubo blanco al espacio publico.

Al igual que en la primera edición, para la primera actividad del ciclo se contará como invitado a un profesional relacionado con el tema que se aborda en el documental, y en esta ocasión, será el arquitecto Martín Domínguez el encargado de mantener una charla con Pablo Rabasco sobre la obra del arquitecto norteamericano Louis Kahn, protagonista del primero de estos documentales, My architect, tras de lo que se procederá a la proyección del documental.

Dirigida por el hijo del arquitecto, Nathaniel Kahn, My architect es un viaje íntimo a la memoria del padre y sus creaciones, un recorrido por la vida de esta figura fundamental para la creación arquitectónica del siglo XX y su compleja personalidad, a partir de un relato múltiple en el que irán apareciendo arquitectos como Philip Johnson, I. M. Pei, Frank O. Ghery o Robert Stern entre otros.

Nathaniel Kahn, My architect
Ciclo Arte, Espacio y Arquitectura. Una aproximación documental desde el audiovisual
Organizado por la Filmoteca de Andalucía en colaboración con la Universidad de Córdoba
Ciclo coordinado por Jesús Alcaide
Intervienen Martín Domínguez y Pablo Rabasco 
Jueves 29 de enero, 20:00 horas
Filmoteca de Andalucía

01 enero 2015

Alvin Langdon Coburn. La primera vanguardia fotográfica

Station Roofs, Pittsburgh [Tejados de la estación, Pittsburgh], 1910
Impresión a la gelatina de plata, c. 1985, 25,5 × 30,7 cm 
Colección de la George Eastman House (legado de Alvin Langdon Coburn), Rochester, Nueva York (1967:0147:0002)
© George Eastman House, International Museum of Photography and Film

A.L. Pérez Villén / Ars Operandi

Fiel a su compromiso con la fotografía, la Fundación Mapfre nos ofrece una magnífica exposición retrospectiva de Alvin Langdon Coburn que se compone de casi dos centenares de imágenes, procedentes las mejores colecciones sobre su obra : el Metropolitan Museum of Art, el Museum of Modern Art y la colección privada de Janet Lehr en Nueva York y la Royal Photographic Society y la George Eastman House. Precisamente a esta última viajará la exposición una vez termine su estancia madrileña. Comisariada por Pamela Glasson Roberts, la muestra es la primera que se hace sobre el fotógrafo norteamericano desde que a mediados del siglo pasado se reuniesen varias colecciones representativas de su trabajo y supone la primera ocasión en que se reúne tal cantidad de obra, toda ella documentada junto a diversos textos introductorios en el catálogo. Se ratifica por tanto, ese compromiso de Mapfre por la fotografía, ya sea histórica o contemporánea, como se pone de manifiesto en su programación de los últimos años : Lisette Model, Graciela Iturbide, Fazal Sheihk, Walker Evans, John Gutmann, Anna Malagrida, Dayanita Singh, Gotthard Schuh, Eugène Atget, Adam Fuss, Imogen Cunningham, Jitka Hanzlová, E. O. Hoppé, Manuel Álvarez Bravo, Emmet Gowin, William Christenberry, Lynne Cohen, Vanessa Vinship, Henri Cartier-Bresson y Stephen Shore, por mencionar sólo las individuales.


St. Paul's from Bankside, London [Saint Paul desde Bankside, Londres], c. 1905
Impresión posterior al platinopaladio,34,7 °— 24,6 cm 31 Studio, Londres ©George Eastman House/
Published and Printed by 31 Studio.
Ahora es el turno de uno de los autores claves para entender la evolución de la fotografía desde comienzos del pasado siglo, pues Coburn representa como nadie el tránsito del pictorialismo y otras tendencias asociadas de finales del siglo XIX a los intereses por las corrientes de vanguardia del siglo XX. Su aportación a la disciplina, ya sea en su faceta sintáctica –en la experiencia de un nuevo lenguaje artístico- como en la técnica, desarrollando e investigando nuevos sistemas de positivado de la imagen (desde los platinotipos a la goma-platino y sobre todo la goma bicromatada, además de la gelatina de plata) y en su difusión mediática (fotograbado) hacen de Coburn uno de los fotógrafos más importantes del siglo XX –al menos en su primera mitad- y no obstante lo que llama la atención a historiadores de la disciplina, como Glosson Roberts, es que para la comunidad fotográfica no esté a la altura de coetáneos suyos como Edward Steichen, Alfred Stieglitz o Paul Strand. La razón es su prematura desaparición de la escena fotográfica, primero por su residencia en Europa (asolada por la Primera Guerra Mundial) y después su voluntaria reclusión en Gales, apartado e inmerso en procesos de ascetismo espiritual que le llevaron a vincularse a numerosos grupos de espiritistas, teósofos, ocultistas, masones, rosacruces, etc…


The Flat-Iron Building, Evening [El edificio Flat-Iron, atardecer], 1910-1911
Platinotipia, 40,5 °— 31,4 cm Colección de la George Eastman House (legado de Alvin Langdon Coburn), Rochester, Nueva York (1967:0144:0303) © George Eastman House, International Museum of Photography and Film
En cualquier caso lo que resulta evidente es su temprana apuesta por la fotografía, desde que en su niñez le regalasen una máquina fotográfica hasta su primera experiencia expositiva con sólo 17 años y al otro lado del Atlántico. Quizá ayudase el hecho de haber nacido en una familia de clase media bien acomodada –Alvin Langdon Coburn nace en 1882 en Boston, Massachusetts- y a que algún pariente le ayudase en su primera formación : un tio suyo, fotógrafo diletante, con el que inicia su formación artística y que le pone en contacto con autores europeos y norteamericanos, logrando entrar en grupos y hermandades que serán determinantes para el devenir de la fotografía en los primeros años del siglo XX. Pero Coburn se lo trabaja, al trato afable e incluso la seducción galante de un temperamento atractivo hay que añadirle el tesón de quien no duda en ponerse en contacto con quienes le pueden formar en aspectos técnicos fundamentales para la fotografía. Así sucede en numerosas ocasiones y en contextos y épocas diferentes, Coburn no ceja en su empeño por hacerse con las herramientas (distintas técnicas de positivado, fotograbado) que le permitan crecer como artista. Por todo ello en los primeros años del nuevo siglo ya forma parte de colectivos que serán decisivos para la disciplina fotográfica, como Photo-Secession de Nueva York de Stieglitz (para el advenimiento de la Nueva Objetividad) y de la hermandad de Linked Ring de Londres (para el pictorialismo). Coburn se dará a conocer por su vinculación al pictorialismo, pero también será precursor del formalismo vanguardista, de las tomas urbanas en picados inconfundibles, de la fotografía abstracta, geométrica y vorticista, incluso del retrato moderno.


Landscape [Paisaje], 1902 Platinotipia, 24 °— 18,8 cm. The Metropolitan Museum of Art, Nueva York, 
Colección Alfred Stieglitz, 1933 (33.43.190) ©2014. Image copyright The Metropolitan Museum of Art/
Art Resource/Scala, Florence.
Y toda esta carrera la desarrolla en apenas dos décadas, teniendo en cuenta que el primer año del siglo XX es cuando muestra por primera vez sus trabajos en Londres en una colectiva de fotógrafos norteamericanos que le propicia su tío Fred Holland Day en la Royal Photographic Society, iniciando un continuado periplo entre Europa y América –poco más de diez veces se trasladará de un continente a otro- hasta que en 1912 fije su residencia definitiva en Reino Unido. Y antes de que finalice la década ya estará pasando largas temporadas al norte de Gales, donde terminará recluyéndose años más tarde. Los primeros trabajos de Coburn son vistas de entornos naturales y urbanos, nimbados por la atmósfera misteriosa del pictorialismo, célebre corriente de finales del siglo XIX que pugnaba por otorgar credibilidad a una disciplina –la fotográfica- que era reprendida desde la esfera del arte por su testimonial compromiso con la realidad que representaba, por su vacuo mimetismo que reproducía maquinalmente el motivo. Como consecuencia de ello se produce un movimiento fotográfico que pretende dotar a la nueva disciplina técnica de un aura artística, volcándose en la recreación de ambientes bajo la pátina claroscurista, imprecisa y seductora del pictorialismo. Las fotografías de Coburn de estos años presentan rincones envueltos en la bruma formal de tonalidades agrisadas que semejan procesos más propios de la estampación que de la técnica fotográfica.


The Octopus, Madison Square Park [El pulpo, Madison Square Park], 1909
Impresión posterior al platinopaladio, 42,2 °— 32,2 cm 31 Studio, Londres ©George Eastman House/
Published and Printed by 31 Studio.
Los muelles de Liverpool, los ambientes fabriles y mineros, las callejas, iglesias y fortalezas del viejo Edimburgo. Fragmentos de paisajes anclados en la memoria de una retina que se niega a focalizar y dispensar nitidez a la representación de la imagen. Pero no sólo son las escenas de su América natal, ni de Reino Unido, debido a sus continuos desplazamientos a un lado y otro del Atlántico, también fija emplazamientos europeos, enclaves y vistas italianas (El Vesubio, Venecia y sus canales), españolas (Cádiz), alemanas, suizas o parisinas. Muy conocidas son también las imágenes del Nueva York previo a los felices años 20, celebérrima la del edificio Flat-Iron, que era su habitual hospedaje en sus viajes a la ciudad de los rascacielos. Pero Nueva York es también la localización de sus primeras tentativas formales –derivadas de sus particulares picados y encuadres- que preludian en casi una década los intereses de corrientes como los de la Nueva Objetividad. Se trata de imágenes precursoras de un interés fotográfico que vincula la disciplina con la vanguardia del arte. Imágenes tan impactantes y singulares como atrevidas que testimonian un compromiso por el paisaje –algo que Coburn venía practicando desde su primeros trabajos- pero desde una perspectiva exclusivamente fotográfica, dotándolas de la plusvalía artística que les confiere una faceta del paisaje que no practicaba la pintura. Imágenes como la que muestra los senderos que hollan el paisaje nevado del Madison Square Park, que componen los tentáculos de un pulpo urbano. El catálogo de localizaciones de la cámara de Coburn es inmenso, siempre bajo el paradigma formalista que hemos esbozado. Así trabaja en torno a los paisajes industriales de Pittsburg, las Cataratas del Niágara (congeladas en territorio americano), el Parque de Yosemite, el Gran Cañón del Colorado…


Le Penseur (George Bernard Shaw [1856–1950]), Paris [El pensador (George Bernard Shaw 1856-1950),
París], abril de 1906 Impresión a la goma-platino, 28,7 °— 22,9 cm. Colección de la George Eastman House 
(legado deAlvin Langdon Coburn), Rochester, Nueva York (1967:0155:0032) © George Eastman House, 
International Museum of Photography and Film
Un apartado singular es el de sus retratos de celebridades. Max Weber, Henri Matisse, Alfred Stieglitz, Gertrude Stein, Igor Stravinsky, Mark Twain, H. G. Wells, Henry James (que lo contrató para ilustrar sus libros), Auguste Rodin y George Bernard Shaw, entre otros. Es este último quien facilita su implicación con el género, ofreciéndole la posibilidad de ilustrar revistas de comienzos de siglo con imágenes de personajes célebres : artistas, músicos, literatos, etc… Especialmente singular es su fotografía asociada al vorticismo, que es una tendencia artística derivada del cubismo y que en pintura practicaron algunos autores al recomponer la realidad representada mediante la geometría y el movimiento.


Vortograph [Vortografía], 1917 Impresión a la gelatina de plata, 27,5 °— 20,3 cm Colección de la George
Eastman House (legado de Alvin Langdon Coburn), Rochester, Nueva York (1967:0098:0051) 
© George Eastman House, International Museum of Photography and Film
Coburn a través de Wyndham Lewis y el poeta Ezra Pound entra en contacto con el movimiento vorticista británico y comienza a trabajar en torno a imágenes reduplicadas, ya sean retratos, objetos o retazos de realidad. Este principio se lleva a efecto entre 1914-1917 y desarrolla una línea formalista que en ocasiones se adentra en el territorio de la abstracción geométrica, dando lugar a sus vortografías. No obstante y sin desmerecer el interés de este tipo de imágenes, que son indisociables de los elementos añadidos a las lentes –Coburn diseña con la ayuda de Pound un artilugio similar a un caleidoscopio- para conseguir el efecto deseado, resultan más contundentes las tomas que muestran aspectos parciales de la sintaxis constructiva de la Catedral anglicana de Liverpool. La razón quizás estribe en su higiene formal y atrevida composición, además del carácter anticipatorio de la fotografía que vendrá con la Nueva Objetividad.

Alvin Langdon Coburn
Fundación Mapfre (Sala Bárbara de Braganza), Madrid
hasta el 8 de febrero