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| Lola Guerrera, de la serie Nebula humilis |
Redacción / Ars Operandi
Ya se ha fallado la convocatoria de Iniciarte en Córdoba, con el objetivo de dotar a dicha sala de una programación expositiva que podría comenzar a finales de este año y prolongarse durante el próximo hasta enlazar con la temporada siguiente. La comisión que ha valorado los proyectos estuvo presidida por Sebastián Rueda—titular de la Dirección General de Acción Cultural y Promoción del Arte e Instituciones Museísticas de la Junta de Andalucia—y compuesta por Manuela Pliego, de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales; Pablo García Casado, director de la Filmoteca de Andalucía; Carmen del Campo, galerista; Nieves Galiot e Hisae Yanase, artistas; y Ángel Luis Pérez Villén, crítico de arte y comisario independiente.
Como ha sucedido en el resto de provincias andaluzas (Sevilla y Málaga, además de Córdoba) en que se ha convocado este programa, la participación no ha superado la veintena de proyectos inscritos. En el caso cordobés ha sido una docena, si bien cuatro de ellos no han sido admitidos por no cumplir con los requisitos de las bases de la convocatoria, concretamente con el límite de edad y la residencia en la provincia. En este sentido, los miembros de la comisión han sugerido que para próximas convocatorias no se tenga en cuenta la fecha de nacimiento como limitación, ni tampoco la fijación residencial a una provincia andaluza concreta, abriéndose la convocatoria a artistas andaluces con propuestas atractivas y asegurando así una mejor difusión de proyectos locales en un contexto regional.
La selección para la sala cordobesa se ha cerrado en torno a cinco proyectos. La propuesta que mayor puntuación ha obtenido es la de Mª Dolores Sánchez Sánchez (Lola Guerrera) con Lo vulnerable, seguida de la de María Ortega Estepa con Mapping-me y la de Alegría y Piñero con Prueba de fuego. Con menor puntuación pero también seleccionados han quedado Eugenio Rivas Herencia con Just Animals y Manuel Jurado Garrido con Hasta el cuello. El resto de proyectos que no han pasado la selección está comandado por Sara Moyano Reina, con Días luz; Demetrio Salces Vaquero, con Rompida; y José Jurado Gómez, con Paisaje interior. Las propuestas no admitidas por no cumplir las bases fueron las de Antonio Blázquez, Miguel Hernández Camacho, David Mena Vega y Francisco Pérez Rus.
Si se respeta la prelación de los seleccionados la propuesta de Lola Guerrera sería la que comenzaría la programación de la Sala Iniciarte. Lo vulnerable es un proyecto que conjuga la fotografía, la escultura y la instalación mediante una estética que se hunde en la poética de lo efímero y la vanitas, con una resolución técnica y disciplinar eficientes y sin que el hecho plástico se resienta. Mapping-me es un paso más en la senda o el camino que María Ortega Estepa se tiene planteado—la serie precedente es Homologías del recuerdo—y que cuenta con el dibujo como campo de trabajo para conocer lo que le rodea y conocerse a sí misma. Alegría Castillo, que forma pareja artística con Jesús Piñero, nos dará a conocer un capítulo más de su habitual investigación sobre la percepción óptica. En este sentido Prueba de fuego recupera e hilvana trabajos anteriores para volver a adentrarse en la experiencia de la visualidad y la tridimensionalidad. Eugenio Rivas completará con piezas fotográficas y dibujos lo mostrado recientemente en La Cajita del Arsenal y Manuel Jurado Garrido activa la participación del público en un proyecto que mestiza fotografía y acuarela.
Los proyectos aprobados tienen cubiertos todos los aspectos que conllevan una exposición. Las obras que no hayan sido materializadas por los artistas serán producidas por la institución convocante—incluso se habla de abonar derechos de autor, un subterfugio para no referirse a honorarios de artista—amén del transporte, seguro, catálogo y texto correspondientes. La inquietud que en un principio se generó a tenor de la interpretación de las bases de la convocatoria queda relegada a la vista de los hechos. Por esta razón, también desde la comisión se ha indicado que en las próximas bases se especifique claramente los aspectos cubiertos por la convocatoria, que no sea necesario indagar en la glosa del texto—las bases actuales no niegan la producción de obra pero tampoco la hacen explícita—para saber de antemano a qué atenerse.
