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05 mayo 2015

Reversos. Lola Guerrera y Javier Flores en El Vuelo de Hypnos.

HERmAFRodita, videoinstalación de Javier Flores. Foto: Cortesía El Vuelo de Hypnos
Redacción / Ars Operandi

El fértil terreno que comparten arte contemporáneo y patrimonio histórico es, en nuestra comunidad, un erial apenas cultivado. Cuesta entender que en Andalucía, un territorio que cuenta con un riquísimo legado cultural, apenas hayan existido proyectos que vinculen la creación contemporánea y el patrimonio artístico y monumental. En este sentido solo cabría citar algunas actuaciones esporádicas como la intervención de Soledad Sevilla en el Proyecto Plus Ultra cuando restituyó, mediante proyecciones sobre las ruinas, el patio del castillo de Vélez-Blanco que se conserva en el Metropolitan Museum o la sutil intervención de Susana Solano en Palacio Dar-al-horra también de Granada.  El Vuelo de Hypnos es la única iniciativa que desde hace más de diez años intenta propiciar un diálogo entre las propuestas de los artistas que invita a participar y el contexto que alberga la Villa Romana de El Ruedo en Almedinilla (Córdoba). En sus nueve ediciones han pasado por el conjunto arqueológico un buen número de artistas nacionales como Jacobo Castellano, Jesús Palomino o Almale Bondía además de cordobeses como Fernando Baena, Miguel Rasero, Ángel García Roldán, Juan López o Tete Álvarez.

En esta edición es precisamente el artista rambleño Juan López quien nuevamente se encarga de comisariar un proyecto que toma como título El reverso incorpóreo y que cuenta con la participación de Lola Guerrera (Córdoba, 1982) y Javier Flores (Doña Mencía, 1969), artistas que mantienen vinculos especiales con Almedinilla. La familia materna de Lola es oriunda del pueblo y Javier vive en Sileras, una de las cinco aldeas de la localidad. Dos creadores que operan en registros diferentes como la fotografía y la escultura pero que tienen el común el interés por “trabajar con la ausencia, representar lo incorpóreo e imaginar lo espiritual”. Guerrera y Flores han confeccionado el proyecto a partir de “fábulas plásticas, visuales y sonoras mucho más relacionadas con los mitos que con la realidad tal cual la perciben nuestros ojos. Una serie de reflexiones y poéticas sobre lo que no somos, sobre los reversos de la realidad humana que nos relacionan directamente con el origen mismo de las cosas”.

Constelaciones, instalación de Lola Guerrera. Foto: Cortesía El Vuelo de Hypnos
Un proyecto "de profundo calado y significado", a juicio del comisario, que se despliega en tres formatos que se suceden a lo largo del año. La propuesta expositiva se abre con Constelaciones, una obra de Lola Guerrera construida con una plancha de metacrilato sustentada por hilos de acero que soporta elementos vegetales encontrados en el territorio de Almedinilla y que provoca un juego de luces y sombras que se convierten en "un microcosmos observado desde las alturas". Por su parte Javier Flores ha construido HERmAFRodita, una escultura de letras corpóreas que funcionan como soporte y pantalla de proyección de una pieza audiovisual a modo de mapping. Las imágenes, explica Juan López "ajustadas al soporte, parten de una estrategia lingüística teniendo como objeto la escultura en bronce del Hermafrodita danzante, y cuyas imágenes desgranan e ilustran conceptos sobre cada uno de los campos visuales que al entrelazarse en el tiempo van originando una dialéctica".

La segunda parte del proyecto plantea la realización de dos acciones performativas que coincidirán con el Festum-Jornadas Iberorromanas. Derramar la noche es la propuesta ideada por Flores y vinculada con el hecho fotográfico y la fábula de Plinio El Viejo. El artista en la oscuridad de una de las numerosas cuevas que tiene la localidad y "sobre papeles fotográficos de gran formato colocará una serie de objetos sobre los que verterá líquido revelador. Mediante un flash con temporizador paralizará las sombras y dibujará  las siluetas o reversos de los objetos. Una excelente metáfora del mundo de las sombras, del origen y de lo intangible". Por su parte Origen es el happening en el que Guerrera "invertirá el gesto de su obra anterior. Si en su instalación el espectador era obligado a observar desde arriba, en esta acción colectiva que tendrá lugar el 16 de agosto se invitará a participar a todo el pueblo de Almedinilla a provocar –literalmente– y contemplar la noche. La artista se convertirá durante unos instantes en Hypnos o dios del sueño, haciendo la oscuridad sobre todo el municipio de Almedinilla". El Vuelo de Hypnos se complementa en esta edición con una publicación en papel donde se trasladarán diversas conversaciones entre el comisario y los artistas en torno a los procesos de trabajo y las preocupaciones estéticas y conceptuales en que han derivado.

El reverso incorpóreo 
Lola Guerrera y Javier Flores
El Vuelo de Hypnos IX
Comisario: Juan López
Villa Romana El Ruedo. Almedinilla (Córdoba)

03 julio 2014

El Vuelo de Hypnos (VIII), desplegar el tiempo

El Cortijo y la Villa (vista parcial), Patricia Gómez y Mª Jesús González. Foto: cortesía de El Vuelo de Hypnos

Juan López López / para Ars Operandi

La memoria es un fenómeno característico de nuestro tiempo. Resucitar el pasado es tendencia en el presente; el pasado vende, más y mejor que el futuro. El boom de la memoria se ha instalado en la moda, la televisión, el cine, la literatura, la gastronomía y en otras muchas esferas. Este memorialismo también ha generado nuevos e incontables museos, además de la museificación de espacios urbanos, casi siempre como contraposición a trágicos acontecimientos. Pero la mayoría de los actuales “ejercicios de la memoria” que se imponen evidencian dudoso rigor, fines meramente mercantiles o afán interesadamente historicista, y no son sino un despropósito con el pasado y con nosotros mismos. El Vuelo de Hypnos es un proyecto de diálogo entre patrimonio histórico y arte contemporáneo que pretende asegurar, estructurar y representar la memoria mediante la praxis artística, desde una dimensión pública, participativa y democrática que responda a las formas cambiantes de la ciudadanía y su identidad. Con El Vuelo de Hypnos y la incursión anual de los artistas contemporáneos en la Villa Romana de El Ruedo de Almedinilla, se les confiere a ambos una encomiable y necesaria función contra el olvido: una estrategia de supervivencia basada en la memorialización a partir de recordatorios públicos y privados como superación de la naturaleza dialéctica del museo convencional.

El Cortijo y la Villa (vista parcial), Patricia Gómez y Mª Jesús González. Foto: cortesía de El Vuelo de Hypnos
De Re Muraria es el título de la propuesta que Patricia Gómez (Valencia, 1978) y Mª Jesús González (Valencia, 1978) han elaborado para esta octava edición. Una propuesta estética pero también intelectual entre historia y temporalidad, o entre lo global y lo local, a partir de una serie de obras sobre la experiencia del presente-pasado y la acción humana en el contexto del municipio cordobés de Almedinilla. Las dos series que conforman el proyecto se presentan en la Villa Romana de El Ruedo y en el Ecomuseo del Río Caicena. En la primera, Gómez-González disponen cuatro grandes arranques murales procedentes del Cortijo de Lopera titulado “El Cortijo y la Villa”, desplegados parcialmente sobre el suelo en las estancias de los antiguos moradores de la domus. Son arranques matéricos (cal, pigmentos y arena) de colores luminosos (amarillos, celestes, verdes, rosas y naranjas) y blancos, almagras y marrones sobre telas negras, a veces, enrolladas en tubos y descubiertas como gigantescos pergaminos y, otras, amontonadas formando sutiles pliegues. En ocasiones estos lienzos presentan superficies sin estampar. En oposición al tiempo congelado de la Villa Romana y su tono monocromo, las telas presentan en su superficie estratos irregulares.
Los tiempos del color (vista parcial), Patricia Gómez y Mª Jesús González. Foto: cortesía de El Vuelo de Hypnos
La segunda serie del proyecto se instala en la Sala de los Molinos y Cereales del Ecomuseo del Río Caicena con el título “Los tiempos del color”. Bajo el formato de instalación, Gómez-González presentan una serie de más de 600 arranques de pequeñas dimensiones extraídos de los muros coloreados de diferentes cortijos abandonados. Estas extracciones componen un archivo de colores de otro tiempo en torno a la experiencia de habitar los espacios domésticos. A este archivo físico de muestras le acompaña un vídeo homónimo en el que se superponen dos planos narrativos. Por un lado, las imágenes filmadas durante el desarrollo del proyecto que documentan el proceso de la recuperación de aquellos muros pintados, evidenciando en cada una de sus fases la conexión con el método de trabajo arqueológico, desde el descubrimiento y la exploración de los espacios al estudio de sus huellas y la extracción de los estratos pictóricos. Y, por otro lado, testimonios orales recogidos en conversaciones con mujeres de la localidad que vivieron en esos cortijos del pasado siglo veinte, mujeres encargadas de enjalbegar las viviendas. Labor entendida como “femenina” y cuyas huellas todavía hoy es posible rastrear.
El Cortijo y la Villa , fotografía del proceso de trabajo, Patricia Gómez y Mª Jesús González. Foto: cortesía de El Vuelo de Hypnos
Se podría decir que la “pintura” de Gómez-González parte de la arquitectura, con afán archivístico y proteccionista, hasta crear un inventario de color a partir de espacios intervenidos. Para ello utilizan otros parámetros a los habituales, más propios del arte, pero muy cercanos a los de arqueólogos y restauradores: la técnica del arranque mural denominada strappo. Este sistema consiste en el arranque de la película pictórica de un muro a partir de la aplicación de una o varias capas de gasa de tela pegadas a este con un adhesivo y que al secar tiene la suficiente fuerza como para extraer la pintura (además de otros residuos y huellas). Una técnica apropiada de otras disciplinas, la conservación y la arqueología, empleada para generar arte, como parte del método científico-artístico que Gómez-González han desarrollado para estudiar los espacios del ser humano, sus relaciones con el entorno natural y de cómo la expansión de unos sistemas de poder reemplazan a otros. Método que finaliza con la presentación de las piezas en un espacio museístico (si bien El Ruedo no lo es al uso) donde el color golpea con la misma intensidad mística que las pinturas de Rothko, sumergiendo al espectador en una auténtica experiencia temporal. La abstracción es total, como si ampliáramos algún detalle de los tempestuosos paisajes de William Turner o navegáramos por las superficies fracturadas de Alberto Burri, o por los primeros paisajes de Jean Dubuffet, o en la consistencia mural de Antoni Tàpies. Solo color en ebullición, expresionismo golpeando el soporte de manera autómata, como en un action painting de Jackson Pollock. Pero para Patricia Gómez y Mª Jesús González el verdadero objeto de deseo es el tiempo, y el color no es más que una vía de acceso a las capas de la historia local.

Aspecto de la instalación en la Villa Romana de Almedinilla. Foto: cortesía de El Vuelo de Hypnos
Las obras de Patricia Gómez y Mª Jesús González recogen, o arrancan literalmente, aspectos de la naturaleza humana de los espacios habitados. La suya es una labor claramente social, de recuperación ante la desintegración paulatina del mundo rural conocido, de su arquitectura y modus vivendi abolido por el progreso y la globalización, del modelo de utilización de los recursos agrícolas y de la universalización del trabajo. Además permite un saber más amplio, profundo y emocional del contexto específico donde trabajan, redescubriendo las enormes posibilidades de los espacios vividos y revalorizando la propia actividad humana más allá de la epistemología. La extensión “pacífica” de estos telones transforma la Villa Romana en un espacio abierto a otras representaciones, en un lugar de contestación y negociación cultural para confrontar el mundo y desplegar su heterogeneidad. La dialéctica (el trauma) de estas piezas está en su gran evocación poética: creaciones donde se palpa la existencia de lo telúrico y el apego a lo rural, que trasmiten la memoria inaudible de lo local; pero también se vislumbra lo sacro, el ritual de vivir la experiencia del tiempo en la ruina misma. Un verdadero alegato contra la estética del olvido. La cámara sepulcral del pasado a la que pudiera simplificarse El Ruedo, alcanza un nuevo orden simbólico con inéditos significados mediante la instalación de estas obras contemporáneas y se convierte en un cordón umbilical con el pasado, un laboratorio espacio-temporal para los sentidos, sin obscenidad, sin politización ni espectacularización. Con De Re Muraria (“la cuestión mural”) Patricia Gómez y Mª Jesús González despliegan el tiempo y generan una experiencia genuina, una sensación de trascendencia que abre un camino hacia la memoria y el recogimiento.
De Re Muraria
Patricia Gómez y Mª Jesús González
El Vuelo de Hypnos VIII
Villa Romana de El Ruedo y Ecomuseo del Río Caicena
Comisario: Juan López López
Del 4 de julio al 21 de septiembre de 2014

17 abril 2013

El Instante Crítico, Almalé Bondía


Almalé Bondía, Actos de historia I

Juan López López / para Ars Operandi
La Villa Romana de El Ruedo es un “giro histórico” en la historiografía de Almedinilla. Desde su descubrimiento en 1989 durante el trazado de la carretera A-339, esta localidad cordobesa tomó la decisión de agarrarse al pasado como punto referencial para avanzar hacia el futuro. Un pasado que sus habitantes e instituciones públicas y privadas se niegan a clausurar y que por medio de las prácticas artísticas –entre otras eventualidades– de El Vuelo de Hypnos, iniciadas en 2006, entiende el pasado como algo vivo y activo, efectivo y afectivo. Este proyecto de diálogo entre arte actual y patrimonio histórico –dentro del programa Periféricos– entiende la Villa Romana como un espacio del pasado que reverbera en el presente, un escenario vivido que resiste frente al tiempo hegemónico de la globalización. En El Instante Crítico las preocupaciones de Almalé Bondía —Javier Almalé (Zaragoza 1969) y Jesús Bondía (Zaragoza 1952)— giran en torno a la historia, el lugar, lo metafórico y lo metafísico. Los artistas hacen una contraposición entre lo natural y lo artificial para plantear una nueva manera de dar cuenta con el pasado y el presente hacia el futuro, desde las disciplinas creativas del archivo, la instalación y la fotografía. Igualmente importante para con el proyecto ha sido la implicación y participación de los habitantes de Almedinilla. Por eso los artistas han demandado la inclusión del público para su proyecto, y no como mero espectador sino como objeto y autor de la obra de arte. El proyecto consta de cuatro series repartidas entre la Villa Romana, el Centro de Visitantes y el Ecomuseo del Río Caicena.
Almalé Bondía, Actos de memoria I

Desde un punto de vista humano, todo en la naturaleza tiende a la desorganización. Incluso en la propia naturaleza humana, supuestamente bajo control, nos vemos obligados a un orden continuo. Almalé Bondía actúan con Actos de Memoria en los momentos de caos que pueden o no ser solucionados, en la tensión entre la desorganización propia de la naturaleza y la organización que ellos mismos le imponen. Los diez paisajes de la serie fotográfica Actos de memoria son fragmentos de silencio y soledad, naturalezas fugaces observadas desde la ventanilla del coche a toda velocidad. Los artistas han elegido trabajar en el espacio natural para componer un mapeo de lo inacabado, de la memoria, de los deseos y miedos contemporáneos y ofrecer así un horizonte de comprensión a nuestro materialismo existencial. Las puertas a medio construir son fragmentos de una memoria que se erige como tótems en mitad del paisaje a medio domesticar por el hombre. La atmósfera apocalíptica que impregna las imágenes, intencionadamente sobreexpuestas, convive con elementos que van de lo político a lo ecoambiental, pasando por lo económico y lo histórico: el caos y el fracaso en el orden que el hombre se había propuesto infringir a la naturaleza; la frustración violenta del progreso; la imposición de límites a algo que no los admitía; la problemática de acotar los territorios, las lindes y las fronteras; o el estado de excepción en el que vivimos, las ruinas del progreso. La pesadilla de la historia más reciente de España —el instante crítico actual— es el escenario para la construcción artística y teórica de Almalé Bondía.
Almalé Bondía, Actos de historia II

Estas puertas-esculturas se reubican en las estancias de la Villa Romana de El Ruedo en la encrucijada entre la experiencia cotidiana y su representación, inmersas en la patología de la aceleración del tiempo histórico y del privado. En Actos de historia visitamos los acotados y cotidianos espacios de triste y melancólica luz otrora habitaciones y estancias privadas de El Ruedo. Aquí el espacio de acción para los artistas queda reducido a un espacio histórico o simbólico revelador de la otredad. Las esculturas-objetos de Almalé Bondía delimitan el espacio único de El Ruedo para (re)presentarlo fragmentado, misterioso y místico. Los artistas emprenden con esta instalación la labor de volver presente las luchas fallidas del pasado oprimido, activándolo y vivificándolo desde la práctica artística en el presente. Una práctica que extraña, en primer lugar, por el non finito de las formas creadas, en paralelo al estado de emergencia en el que quedó la Villa Romana tras su desenterramiento y posterior exposición pública y, en segundo lugar, por el motivo mismo de la representación que los artistas han elegido. Estas puertas “a medias” se sitúan en un territorio de especulación extremadamente frágil e inquietante: la frontera. Almalé Bondía nos sitúan dentro de las penumbrosas estancias para que contemplemos las habitaciones con sus mosaicos y ricos detalles decorativos policromados. Pero también nos desplazan (espacial y temporalmente) fuera de las mismas cuando se hace evidente casi fuera de campo la puesta en escena de la propia Villa.
Almalé Bondía, Habitante 2012 D. C. I

Almalé Bondía han hecho uso también de la fotografía como herramienta para la inserción social y la participación ciudadana para con su proyecto de El Vuelo de Hypnos. Habitante 2012 D.C. surge de un ejercicio artístico bajo el formato de convocatoria pública los días 1 y 2 de noviembre de 2012: una sesión fotográfica para retratar a los habitantes de Almedinilla en poses estatuarias con los ojos cerrados sobre fondo negro, seriedad y hieratismo. El resultado es la edición artesanal de un único libro con 204 retratos que presentan a los habitantes locales convertidos en personajes portadores de la mirada y sujetos de la mirada de los demás. Pero las condiciones de la mirada y su conexión con la representación son sobrepasadas con la colocación del libro en el interior hermético de una caja de mármol blanco con la única inscripción del título del proyecto: “HABITANTE 2012 D.C.”, y su ubicación definitiva en el Ecomuseo del Río Caicena, espacio museístico local que alberga varias colecciones sobre el patrimonio histórico, cultural y medioambiental de Almedinilla. La caja marmórea con el libro de retratos es desde el 23 de marzo de 2013 parte del patrimonio local: un objeto de museo que se exhibe silente, sellado y resguardado del inexorable discurrir del tiempo.
Almalé Bondía, Habitante 2012 D. C. II

La concepción de la vida como un sueño es tan antigua como el ser humano, y parte del mito o Alegoría de la caverna de Platón, según el cual el hombre vive en un mundo de sueños, de tinieblas, cautivo en una cueva de la que sólo podrá liberarse tendiendo hacia el Bien y a partir de la Razón. Almalé Bondía proponen con Sobre la sospecha un montage alternativo de Habitante 2012 D.C. en la Sala de los Molinos y Cereales del Ecomuseo del Río Caicena. Esta nueva escenificación consta de diez retratos fotográficos con habitantes de Almedinilla y dos imágenes con cuevas naturales de la localidad. El primer grupo mantiene las características formales antes mencionadas, en una clara alusión a la efigie del sueño, Hypnos, encontrada en la localidad. El otro grupo de imágenes lo conforman dos fotografías de cuevas cercanas a la localidad, mostradas en plano y contraplano. En el enfrentamiento entre uno y otro tipo de imágenes es donde se presenta la sospecha de lo irreal o de habitar en una verosimilitud. La cueva es un espacio antagonista, dual y relativista que Almalé Bondía nos presentan desde dos puntos de vista radicalmente opuestos, pero sin decantarse por alguna mirada; juegan al misterio para que nos cuestionemos si estamos en disposición de entrar o salir de la caverna: si somos conscientes de la pantomima en la que vivimos en el exterior o si por el contrario somos complacientes y nos sentimos felices y a gusto en el interior. Así los retratados frente a las cuevas adquieren cierta corporeidad divina, como guías espectrales, y nos incitan al recogimiento, nos instan a abandonar este instante crítico y nos remiten a la búsqueda del tiempo oportuno o pleno (kairós): avanzar en la dirección de una vida buena (Giacomo Marramao).
Almalé Bondía, Sobre la sospecha



Almalé Bondía
El Instante Crítico, 
El Vuelo de Hypnos (VII). 
Villa Romana de El Ruedo, Almedinilla (Córdoba).
Hasta el 23 de junio de 2013.
Miércoles, jueves, viernes y domingo de 10:00 h a 14:00 h., y visita guiada a las 13:30 h. Sábados de 10:00 h a 14:00 h y de 16:30 h a 19:30 h., y visitas guiadas a las 13:30 h y a las 19:00 h.
Organiza: Ayuntamiento de Almedinilla. 
Colabora: Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí.
Más información en www.juanlopezlopez.es

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09 octubre 2011

Arqueología del tiempo. Juan López en el Vuelo de Hypnos



Tensión de Juan López López, hinchable de PVC y acero inoxidable

Redacción / Ars Operandi

La sexta edición de El Vuelo de Hypnos vuelve a la villa romana de El Ruedo en Almedinilla para establecer de nuevo un diálogo entre pasado y presente, entre patrimonio histórico y arte contemporáneo. Una edición marcada por el signo de los tiempos de la crisis económica que ha llevado al artista Juan López López (La Rambla, 1980) a ser comisario, coordinador de la exposición, autor de las obras y de los textos además de encargarse del diseño y fotografías del catálogo. Esta voluntad por "desbordar los límites en las responsabilidades del proyecto artístico" supone para Juan López situarse ante "un nuevo paradigma que muchos denostarán pero que se antoja necesario para proyectos de particular naturaleza como éste condicionado por los omnipresentes recortes presupuestarios que precisamente no escapan al mundo de la cultura".

Realidad, construcción y documento son las bases sobre las que asienta el artista rambleño su Tratado para nueva arqueología, una intervención en el yacimiento romano que trasciende los límites del conjunto arqueológico para establecer un diálogo con el entorno local y sus habitantes. Una participación de sus pobladores, "a los que no sólo se le trata como público-historiador que ha de interpretar los conceptos y construir las historias, sino que además se convierte en el objeto-actor de la mayoría de los documentos". El Tratado es para su autor " una reflexión artística sobre diferentes asuntos, a saber, el arte como forma de documentación de la historia, la trascendencia humana, la ruina contemporánea o la historia como material creativo, y consiste de una única obra —o diferentes documentos culturales— extendida por la Villa Romana y por el propio municipio de Almedinilla,  un modo de arqueología donde la historia como concepto de reflexión sirva de mediador entre el futuro y el pasado".

Para Juan López se trata de "un proyecto cabal y sincero que quiere esquivar las extravagancias y frivolidades del arte actual para eliminar las distancias entre dos conceptos propuestos por Reinhart Koselleck: espacio de experiencia y horizonte de expectativa". López reúne en El Ruedo fotografías, video, escultura e instalaciones que se presentan  "como una producción artística de disimulada autoría colectiva, por no ser poseedora de una estética dominante, convocando al caos, donde la aparente no-linealidad del argumento entre las obras puede funcionar como metáfora expositiva de la falsa linealidad de la Historia del Arte". Pero afirma "no se trata sólo de aparentar una impronta de proyecto de autoría colectiva bajo una colección de obras de creación multidisciplinar", sino más bien de configurar "una sorpresa multimedia fraguada por un espíritu de experimentación, hibridación, deslocalización y globalización", una serie de obras "concisas, casi frías, que se caracterizan por su poder de sugestión, por presentar una sutil cadencia de emociones entre lo intelectual y lo sentimental".

La producción de la exposición y la edición del catálogo han sido realizados de manera conjunta por el Ayuntamiento de Almedinilla y Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí. El Vuelo de Hypnos forma parte del programa Periféricos de promoción del arte contemporáneo en diferentes localidades de la provincia de Córdoba.

DESCARGAR EL CATÁLOGO COMPLETO AQUÍ


El Vuelo de Hypnos. VI
Juan López López. Tratado para Nueva Arqueología
Inauguración domingo 9 de octubre, 19 h.
Villa romana de El Ruedo. Almedinilla. Córdoba
Hasta el 15 de noviembre de 2011

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18 noviembre 2010

Arqueologías del futuro. Contra/tiempo en El vuelo de Hypnos



Jesús Alcaide / comisario de Contra/tiempo 

El proyecto El vuelo de Hypnos nace en el año 2004 con la intención de establecer un diálogo entre patrimonio histórico y arte actual. Desde ese año se han sucedido cuatro ediciones,en las que se ha invitado a participar a distintos artistas en las estancias de la Villa romana de El Ruedo en Almedinilla, favoreciendo una explicación del yacimiento a través del arte actual y diversas reflexiones sobre cuestiones que ese yacimiento ha suscitado en los artistas que se acercaban a él (sueño, poder, habitat, privacidad, tiempo...etc).

Se trata de una experiencia singular, pues es una de las pocas, si no la única, ocasión de que los artistas contemporáneos puedan intervenir mediante proyectos artísticos en un espacio con tantas connotaciones históricas como la Villa romana de El Ruedo en Almedinilla, uno de los yacimientos arqueológicos que se han convertido en mayor foco de atracción y desarrollo económico y cultural para la Subbética.

El vuelo de Hypnos forma parte del proyecto de intervenciones artísticas contemporáneas Periféricos que se desarrolla en la provincia de Córdoba y del que forman parte Scarpia (El Carpio), Sensxperiment (Lucena), Aptitudes (La Rambla) y DMencia (Doña Mencía) con la organización de la Fundación de Artes Plásticas Rafael Botí y la colaboración de los Ayuntamientos de El Carpio, Lucena, La Rambla y Doña Mencía.

Para esta V edición, se ha planteado una reflexión sobre el yacimiento desde las teorías sobre una arqueología del futuro (Jameson), a modo de un relato de ciencia ficción, donde el futuro ya no es lo que era y nuestro presente se debate en un territorio de relecturas y apariciones, supervivencias de otras épocas y pasos hacia adelante en un tiempo que ya sabemos que no es lineal.

En este impasse temporal, los distintos artistas intervendrán sobre las diferentes estancias de la villa a modo de proyectos site-specific, en el que plantearan sus diferentes visiones sobre algunas cuestiones que este yacimiento puede suscitar,siempre abordándolos desde una mirada contemporánea.

El propio título Contra/tiempo es un juego de palabras que define por una parte la difícil e irreconciliable vinculación de los artistas con el tiempo,no sólo el pasado sino el actual y por la otra se define como algo que de manera inesperada,fortuita y sorprendente actúa como cese temporal del curso natural de las cosas.

En esta ocasión, aquellos visitantes que paseen por las diferentes estancias de la villa, se encontrarán con las obras de tres artistas contemporáneos como son Tete Álvarez, Jacobo Castellano y Jesús Palomino, que a través de sus intervenciones y producciones site-specific, reinterpretarán conceptos ligados a la villa como son la memoria, el yacimiento, el tiempo, el hábitat, la vivienda y la propia presencia del espacio en un entorno natural único como es el de la Subbética cordobesa.

Territorio y geolocalizaciones, mapas y construcción de la ciudad contemporánea, sus límites y sus derivas vienen siendo algunas de las preocupaciones que se suceden en las obras de Tete Álvarez (Cádiz, 1964) desde hace unos años. Después de piezas como Localizaciones o Transurbancias, Tete Álvarez nos plantea en la pieza realizada de forma específica para el lugar, una intervención sobre la estancia que se supone biblioteca del dueño de la villa, en la que a modo de mosaico aparece una imagen cenital de una ciudad contemporánea tomada a partir de un dispositivo de localización terrestre. De esta forma se une una de sus principales preocupaciones, la utilización crítica de los nuevos medios con el espacio urbano y la temporalidad, uno de los elementos con los que viene trabajando desde los años ochenta a través de trabajos en video, net-art, instalaciones e imagen fotográfica.

La memoria y la experiencia sobre los lugares que habitamos han sido constantes que se han repetido a lo largo de casi todos los proyectos artísticos de Jacobo Castellano (Jaén, 1976). De forma específica para El vuelo de Hypnos ha realizado una pieza en la que superpone varias capas o lecturas en torno a la memoria individual y colectiva, la historia, los recuerdos, la memoria y los restos físicos que dejamos en los espacios habitados. Se trata de componer una maqueta de su casa de la infancia, hoy en ruinas, para imbricarla dentro de otra ruina, la de la Villa, espacios ambos habitados,que en el polvo de sus estancias, conservan los restos de lo que fuimos y seremos, polvo sobre el suelo.

Si en un comienzo las obras de Jesús Palomino (Sevilla, 1969) presentaban referencias a elementos claros como las máquinas o las chabolas, desde el 2006 parece haberse centrado en abordar cuestiones discursivas que tienen que ver con diversos elementos que tienen que ver con la democracia y sobre todo la percepción.

Es en este sentido en el que la obra que presenta para El vuelo de Hypnos, viene a cobrar especial significado, al huir de una vinculación mítica con el lugar y en su lugar aplicar una estrategia de presentación del mismo. Lo que hay, es lo que ves, parece decirnos Palomino, una estructura creada para ver e interpretar el yacimiento, los restos y la historia. Un artefacto que actúa de forma determinante a la hora de acercarse a los testimonios arqueológicos de la villa, presentando un espacio vacío, tierra de nadie, en cuya parte superior aparece, como si de un templo se tratase, la plataforma industrial que se ha creado para resguardar el yacimiento, conservarlo y ponerlo en valor.

El vuelo de Hypnos V
Inauguración: 20 de noviembre de 2010 a las 12:00 h.
Villa romana de El Ruedo, Almedinilla, Córdoba

Se fletará un autobús ida y vuelta para aquellas personas que deseen asistir a la inauguración.
Hora de salida: 10:30 AM.
Lugar de encuentro: Plaza de Colón esquina Torres Cabrera
Reserva de plaza (gratuita) en el teléfono 957 496 520 o en el correo-e programaeducativo@fundacionboti.es

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01 septiembre 2009

Nueva edición de El vuelo de Hypnos


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Javier Flores, comisario / para Ars Operandi

El vuelo de Hypnos es un proyecto de diálogo entre arte contemporáneo y patrimonio histórico. En la Villa Romana del Ruedo de Almedinilla se encontró una estatua de bronce de estilo grecorromano que personifica a Hypnos, dios del sueño vinculado iconográficamente a la noche, la muerte, la memoria y a la flor de adormidera. El conjunto arqueológico, declarado bien de interés cultural, data de los siglos I al VII d.C y puede considerarse uno de los yacimientos de este tipo más completos de la Península Ibérica. Destaca por la monumentalidad de sus alzados y la riqueza de mosaicos, pinturas y pavimentos, siguiendo los modelos de las casas helenísticas.

Los proyectos de arte contemporáneo que se realizan en este lugar tienen en común que sus temáticas deben estar ligadas a la arqueología, la mitología, el sueño o la memoria, o a una reflexión sobre el patrimonio histórico en general.

La cuarta edición del proyecto contará con la presencia del artista salmantino, afincado en Extremadura César David Montero y consistirá en una reflexión, desde una escultura próxima a la abstracción, sobre el espacio sagrado y espacio profano de la Villa. Bajo el título Lares y hogares, la exposición ofrece una mirada desde la imaginación poética en el modo de interpretar los contenidos arqueológicos, dejando de lado los hábitos de investigación y del racionalismo activo, para “reconocer que el acto poético no tiene pasado”. El artista hace un recorrido por los distintos espacios del yacimiento aportando una particular visión sobre temas como la protección a través de los lares, el concepto de casa como espacio bipolar entre la racionalidad y el inconsciente, la sensualidad de las formas femeninas que se reconcentraba en la cubícula, la utilización diversa y sofisticada de las aguas, la alquimia en la transformación de los jugos de la vid, del olivo y los alimentos, así como versiones contemporáneas sobre el trasunto iconográfico del dios Hypnos.

Inauguración: sábado 12 de septiembre de 2009, a las 12:00 horas
Clausura: 2 de noviembre de 2009
Horario: de martes a domingo de 10 a 14 horas
Cita para talleres didácticos en el teléfono 957 702 121

La Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí fletará un autobús gratuito para asistir a la inauguración, ida y vuelta
Reserva de plazas de autobús con salida desde Córdoba en el teléfono 957 496 520 o en el correo-e programaeducativo@fundacionboti.es

21 julio 2009

Periféricos: 5 proyectos de arte contemporáneo en la provincia


Redacción / Ars Operandi

Hoy ha sido presentado en la Diputación Provincial Periféricos, una iniciativa que aúna las manifestaciones que sobre arte contemporáneo se vienen realizando en la provincia de Córdoba a lo largo de la última década. Con ella, la Fundación Botí pretende unificar mediante una misma convocatoria las cinco propuestas, algunas de ellas ya clásicas en el calendario cultural de los municipios cordobeses. Aptitudes en La Rambla, DMencia en Doña Mencía, Scarpia en El Carpio, Sensxperiment en Lucena y El vuelo de Hypnos en la Villa romana de Almedinilla conforman una red de actividades en torno al arte contemporáneo en su diálogo con el patrimonio, el espacio natural y urbano o las nuevas tecnologías.

Aptitudes en La Rambla recoge el testigo de la Beca Alfonso Ariza, que en sus diez ediciones reunió a más de doscientos artistas en torno al barro y la cerámica. En esta nueva etapa la programación se abre a sesiones de radio de autor, intervenciones fotográficas en el espacio público, talleres de creación digital, pasacalles y música en directo.

Diez ediciones también avalan la trayectoria de DMencia, la muestra de arte contemporáneo que se celebra en Doña Mencía y que incide en la vertiente divulgativa mediante una convocatoria para realizar exposiciones que se celebran en la Casa de la Cultura. De entre las obras expuestas se adquiere una obra a cada autor para conformar una colección municipal de arte contemporáneo.

Sensxperiment, de caracter trienal, se centra en "la inmersión sensorial haciendo hincapié en en trabajos relacionados con la estimulación física y perceptual inmediata". Luz, sonido, espacio, percepción y tiempo son los ejes de las obras que reunen y analizan.

El vuelo de Hypnos, que va por su cuarta edición, parte de una convocatoria de ideas y proyectos para realizar en el conjunto arqueológico de la Villa Romana de El Ruedo en Almedinilla. La figura del Hypnos, el dios del sueño, sirve de punto de partida para la intervención en el yacimiento en una propuesta que reune arte contemporáneo y patrimonio histórico.

Scarpia, las jornadas de intervención artística en el espacio natural y urbano de El Carpio, propone talleres, conferencias de artistas e intervenciones en el paisaje en torno a un núcleo conceptual distinto cada año.

La intención de los organizadores de Periféricos es crear rutas de arte contemporáneo a lo largo de los pueblos de la provincia que tenga continuidad en la exposición, que con obras seleccionadas de los cinco proyectos, se realizará en el mes de marzo en la sala Puertanueva de la capital.