Mostrando entradas con la etiqueta C3A. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta C3A. Mostrar todas las entradas

18 octubre 2018

Regina de Miguel, ficción posible, ciencia inadmisible


Regina de Miguel, Soy parte de esta frontera fracturada, exposición en C3A. Foto: Pablo Ballesteros, cortesía Centro de Creación Contemporánea de Andalucía

Jesús España / para Ars Operandi

“Me interesa la simultaneidad de distintos mensajes operando al mismo tiempo, la idea de estrato asociada a la visión y la comprensión; investigar aportando ficciones posibles, lecturas insólitas en contra de las lógicas útiles y encaminadas a cuestionar el propio estatus del conocimiento”. Con esta frase, Regina de Miguel (Málaga, 1977) define muy bien el sentido y dirección de su trabajo.

Residente actualmente en Berlín, en un estudio que ocupa el espacio de la antigua sede principal de la radio de la RDA (paradigma, en curioso contraste con las ideas de la artista, de la defensa a ultranza de una historia estatal infalible y, por supuesto, innegociable) Regina de Miguel se propone subvertir esa idea preconcebida, ese axioma que nos conmina a considerar a la ciencia, a muchas ideas en general, como la nueva verdad revelada. Exponiendo en solitario desde 2008 y con piezas en las colecciones de instituciones como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, de Miguel atesora una gran cultura científica y una elevada formación cinematográfica y literaria. En este sentido, los trabajos de Alain Resnais (1922-2014) o Chris Marker (1921-2012), los filmes de Andréi Tarkovski (1932-1986) o las novelas de Stanislaw Lem (1921-2006), nutren el imaginario personal de una artista que, a la postre, denota en su producción esa visión un tanto más indeterminada, más errabunda y, por qué no, poética que tenía la tradición rusa de ciencia ficción sobre los distintos universos y sus particulares fenomenologías. Nuestro mundo, conocido y ordenado, es escrutado buscando grietas, resquicios, in betweens de los que se pueda extraer una nueva luz que ilumine, que ponga el foco en esos enormes espacios de subjetividad que tanto se afana en ocultar el poder omnímodo y reverenciado de lo académico oficial.

Regina de Miguel, Soy parte de esta frontera fracturada, exposición en C3A. Foto: Pablo Ballesteros, cortesía Centro de Creación Contemporánea de Andalucía

Regina de Miguel exhibe en el C3A, hasta el 13 de enero de 2019, la muestra Soy parte de una frontera fracturada (I´m Part of This Fractured Frontier), que aglutina muchos de esos conceptos de los que hablábamos y que está conformada por cinco instalaciones: V.I.T.R.I.O.L (2018), Nouvelle Science Vague Fiction (2011), Voces de mundos que se desvanecen (2013), Decepción (2017) y Una historia nunca contada desde abajo (2016).

V.I.T.R.I.O.L (visita interiora terrae rectificando invenies ocultum lapidem) fue, en un inicio, una performance concebida en connivencia con la multifacética Lucrecia Dalt. Por unos altavoces incorporados a la instalación oímos las declaraciones que se formularon en dicha actuación, vinculándose estos al ambiente de un laboratorio, evocando la extraña violencia que destila el trabajo aséptico e impersonal de estas salas especiales, alejadas totalmente de la realidad, recreaciones de mundos, por sus condiciones físicas, totalmente artificiales, que no son otra cosa que trasuntos de la arcana, y totalmente desautorizada, alquimia.

Con música de Jonathan Saldanha, Nouvelle Science Vague Fiction (vídeo en HD y animaciones junto a fotografías) se focaliza en interrelacionar la construcción humana y la ecología. Otra vez, la percepción científica, sus escalas universales, no se corresponden con las medidas naturales de la biodiversidad que nos rodea. En los dos canales que componen la instalación se confrontan, por un lado, imágenes del lago esloveno de Cerknica, y su curioso fenómeno de aparición y desaparición del agua a lo largo del año, junto a secuencias filmadas en Holanda, concretamente las antenas ASTRON, que estudian objetos celestes lejanos, y, por otro, una suerte de recreación de escenarios de la nave espacial Solaris que, según era intención del escritor Stanislav Lem en su novela, resultaba ser una representación virtual de la propia Ciencia a base de pequeños fragmentos ordenados caprichosamente.

Regina de Miguel, Soy parte de esta frontera fracturada, exposición en C3A. Foto: Pablo Ballesteros, cortesía Centro de Creación Contemporánea de Andalucía
Voces de mundos que se desvanecen se inspira en los trabajos del divulgador Carl Sagan (1934-1996), concretamente al proyecto que emprendió en los setenta del siglo pasado y que estaba ligado al lanzamiento por parte de la NASA de las sondas exploradoras del espacio Voyager y Pioneer, equipadas con placas y un disco de oro, diseñados por Sagan, que contenían información esencial sobre los humanos y sobre la Tierra, para que pudieran una especie de “manual de instrucciones humano” en caso de que estas fueran halladas por alguna civilización extraterrestre. De Miguel incluye en sus Voces tanto una placa dorada, que calcula lo que tardaron en llegar a ciertos planetas o galaxias determinados eventos humanos (las ondas de radio, por ejemplo, se propagan por el cosmos simplemente con ser emitidas) como una reflexión en torno a un poema de Silvia Plath (1932-1963) que se pregunta sobre sí misma y su lugar en el mundo, trasladando estas preguntas a un alfabeto híbrido de lenguas muertas, vinculado este a su vez a un catálogo de imágenes de galaxias en las que se ha detectado un agujero negro o una estrella muerta.

“Isla Decepción es uno de los lugares más extraños del planeta”, comenta la voz en off del vídeo Decepción. La música de Lucrecia Dalt acompaña este viaje, que tuvo como germen la colaboración de Regina de Miguel con los integrantes del grupo de investigación en astrobiología de la Base Militar de Torrejón de Ardoz, especializado en el estudio de organismos extremófilos. Isla Decepción (cuyo nombre español nace de un fallo de traducción, puesto que debería llamarse, más bien, “Isla Engaño”) es una ínsula antártica que, debido a la presencia de estos organismos que, increíblemente, sobreviven en las condiciones más desfavorables, es vista por los científicos como uno de los lugares análogos terrestres más próximos a Marte. Un monólogo interior, inspirado por este lugar sobrenatural, engañoso, lleno de monstruos antediluvianos pero, lejos de los relatos de fantasía más canónicos, de microscópicos tamaños, divaga en torno a la no presencia de la huella humana en esta porción de tierra alejada de la civilización con palabras que son eco de las reflexiones de Edgar Allan Poe (1809-1949), Julio Verne (1828-1905) o Howard Phillips Lovecraft (1890-1937).

Por último, en la Sala de vídeo del C3A, tras la Escalera para subir al cielo de Córdoba de Yoko Ono, se emite Una historia nunca contada desde abajo. Nos remite a un caso insólito y radical, relacionado con las tecnologías de comunicación, acaecido en el Chile liderado por Salvador Allende (1908-1973), entre 1971 y 1973, frustrado tras el golpe de Estado liderado por Augusto Pinochet (1915-2006) y cuyo ideólogo era el visionario cibernético Stafford Beer (1926-2002). El Proyecto Cybersyn (o Synco) pretendía “entregar las herramientas de la ciencia al pueblo” o, lo que es lo mismo, un intento de planificación económica controlada en tiempo real gracias a una red de máquinas teletipo que comunicaban a las fábricas con un único centro de cómputo en Santiago de Chile, desde donde se controlaba a las máquinas empleando los principios de la cibernética. Esta historia real sobre una revolucionaria utopía inspira una creación artística que pivota entre el anhelo de comunión práctica y filantrópica entre ciencia y humanidad y la esperanza de una definitiva disolución de la distancia entre ellas, adentrándose, inevitable e igualmente, en las fisuras que esto puede producir.

Regina de Miguel 
Soy parte de esta frontera fracturada
Centro de Creación Contemporánea de Andalucía, Córdoba
Del 28 de septiembre 2018 hasta el 13 enero 2019 
 

09 mayo 2018

Yoko Ono, Dinh Q. Lê y SUPERFLEX en el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía

Yoko Ono. Árbol de los deseos para la paz (1996-2017), instalación. Foto: J. E.

Jesús España  / para Ars Operandi 

Árbol de los deseos para la paz (1996-2017), es la primera obra que el espectador encuentra de las tres que Yoko Ono (1933) exhibe en el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía. Este árbol, un bello olivo, recibe a todos los visitantes del Centro y anima a desear (la paz o cualquier otro suceso que se ansíe ocurra), materializar dicho deseo escrito en un papel y colgarlo en una de las ramas, como una suerte de fruto liviano, a merced de la brisa y las miradas. Ya en el interior del Centro, podemos involucrarnos con las otras dos instalaciones: Para ver el cielo. Versión cordobesa (2015-2017) y Pieza para zurcir en cuatro estaciones (1966-2017). La primera, exclusiva para nuestra ciudad e inédita, además, versión en la geografía europea (existen otras dos en Pekín y Nueva York), insta al visitante a descalzarse y subir por una escalera de caracol de color azul que va mutando al blanco conforme se asciende para que “…el visitante, al subir, vaya experimentando cómo cambia el color y, así, su imaginación, permitiéndole la idea de llegar a ver el cielo, de llegar a ver la luz…”, como ha especificado el experto en Fluxus y colaborador de Ono, John Hendriks, curador en MoMA y co-comisario de la muestra junto a Álvaro R. Fominaya. La segunda instalación dispone de una serie de mesas, completo equipamiento para la costura y una serie de prendas, de diversa naturaleza, a la espera de ser “intervenidas”.  Es esta una característica esencial del trabajo de Yoko Ono: la necesidad de implicación del receptor. 

Yoko Ono. Para ver el cielo. Versión cordobesa (2015-2017). Instalación. Foto: J. E.

La celebérrima artista japonesa, que extrañamente sigue “pagando” el precio de ser la viuda de un hombre “más famoso que Jesucristo”, como demuestran muchos de las tarjetas que se asen a las ramas del Árbol de los deseos, propone desde hace décadas cuando trabajara con John Cage (1912-1992), George Maciunas (1931-1978), Jonas Mekas (1922) o formando parte del movimiento Fluxus un trabajo que se afana en involucrar al espectador en el juego artístico. Una propuesta que cuestiona convenciones, que confía en el poder de la imaginación y que debe ser abordada con implicación, con una activa voluntad, repetimos, por parte del receptor de participar en la correspondiente liturgia (la mera observación supone traicionar un tanto las intenciones de la artista), ya sea deseando con todas nuestras fuerzas, tomando el riesgo de ascender por una escalera sinuosa o zurciendo un jersey hecho jirones, concentrándonos en el hecho de que cualquier de nosotros es capaz de arreglar cualquier cosa.

Ono comparte esta primavera edificio con Dinh Q. Lê (1968). Lê, artista vietnamita afincado en Estados Unidos y que trabaja a caballo entre Ho Chi Minh City y Los Ángeles, sigue una línea de investigación en la fotografía y el video y tiene como parte nuclear de su trabajo el conflicto bélico que aconteció en su de país de origen entre los años 1965 y 1975, esto es, la Guerra Civil y la posterior intervención de fuerzas extranjeras, siendo la más visible, la más importante, la del ejército norteamericano.

Dinh Q. Lê. De padre a hijo. Un ritual de iniciación (2007). Foto: J. E.

Lo castrense, la confrontación entre el mundo civil y el miliar y el helicóptero como elemento simbólico de la reciente mitología vietnamita constituyen la base de las cuatros instalaciones audiovisuales (encuadradas dentro del título Ritual de iniciación) que se muestran: Pishkun Mar de China (2009), una animación digital que encabeza la instalación y que recrea el episodio que el ideario colectivo identifica como el “final oficial” de la Guerra de Vietnam, esto es, el lanzamiento al mar de los helicópteros en los que se evacuó a los últimos miembros de la embajada norteamericana en Saigón; De padre a hijo. Un ritual de iniciación (2007), instalación que confronta dos fragmentos de dos films, Platoon (1986, Oliver Stone) y Apocalypse now (1979, Francis Ford Coppola), protagonizados cada uno por, casualmente, un padre y un hijo, Charlie (1965) y Martin Sheen (1940), ambos en los roles de marines del ejército de Estados Unidos y entre los que Lê logra crear una dialéctica que demuestra lo unívoco (lo unidireccional tanto en lo moral como en lo estético) del discurso hollywoodiense, sobre todo de los setenta a esta parte, en torno a esta contienda y la invisibilidad, la nula integración en el mismo diálogo, del vietnamita (ya sea el soldado o el civil); Los granjeros y los helicópteros (2006), obra documental, instalada en tres pantallas en las que se combinan al unísono imágenes reales de vuelos y actividades del ejército de EEUU durante la guerra y declaraciones de civiles, que sigue el trabajo de Tran Quoc Hai y Le Van Danh a la hora de construir, de forma amateur, un helicóptero en el Vietnam moderno y cuya labor sirve un poco de excusa para reflexionar sobre la visión, en la mayoría de los casos nefasta, que los norvietnamitas veteranos del conflicto bélico tienen del helicóptero, llegando muchos, incluso, a negarse a utilizarlos para el simple transporte; Todo es una recreación (2015) es otra obra documental en la que, en este caso, se entrevista a un aficionado a las recreaciones y a las panoplias bélicas de la Segunda Guerra Mundial en Japón, cuestión controvertida que desata no pocos arduos debates, sobre todo en los países “perdedores” de esta guerra.

Vista de la instalación de SUPERFLEX Cuanto más sabes, mejor decides (The More You Know, The Better Your Decisions). Foto: J. E.

Por otro lado, la convivencia artística en el C3A la cierra el colectivo SUPERFLEX. Surgido en Dinamarca en torno a 1993 y constituido por los artistas Børnstjerne Reuter Christiansen Bor (1969), Jakob Fenger (1968) y Rasmus Nielsen (1969), SUPERFLEX es un grupo-proyecto multidisciplinar, no jerárquico y que trabaja en ámbitos dispares como la música o el diseño. Nos presentan en Córdoba un trabajo con base en el arte relacional que pretende ir más allá de la simple exposición de una problemática social: su objetivo es conseguir activar los resortes, en este caso gracias al arte, que liberen una disputa interna y la reflexión del público (el arte como herramienta de acción). El visitante es recibido por SUPERFLEX con una sucesión de grandes pancartas que recogen los logos de una serie de entidades bancarias que o han quebrado o han tenido que acogerse a diversos “rescates”. Dos colosales pedestales, que recrean las sedes centrales de dos famosos bancos, sirven de macetero a plantas venenosas. Euphoria Now (2015), pieza que parte de los códigos de color del papel moneda para elaborar una recreación pictórica, o Contratos de corrupción (2012), que insta al visitante a establecer un compromiso corrupto, son dos partes de Cuanto más sabes, mejor decides, proyecto que no sólo reflexiona en torno a la naturaleza del poder económico y las instituciones financieras sino que incluye, también, una videoinstalación a doble pantalla en sucesión, Mayotte Unión Europea (2015), que expone un problema migratorio: el de todos los habitantes de las Islas Comores, en el Océano Índico, que, artesanalmente, construyen sus propios barcos y se juegan la vida para conseguir llegar a la isla Mayotte, desde 2011 Provincia Francesa de Ultramar y, de facto, territorio de la Unión Europea.

La visita al C3A ofrece hoy día una curiosa intervención: contratos de soborno, malversación de caudales públicos o tráfico de influencias se alinean en sus muros interiores. Es una cenefa de papel que crece y, en su avance imparable, parece amenazar la integridad del árbol de Ono. Los folios, “legales” (debidamente firmados y sellados), parecen venir no ya a mezclarse sino directamente a sustituir los papeles-deseo del olivo de de los deseos para la paz. 

Yoko Ono 
Para ver el cielo. Versión cordobesa (2015-2017) 
Pieza para zurcir en cuatro estaciones (1966-2017) 
Árbol de los deseos para la paz (1996-2017) 
Instalación a largo plazo
Comisarios: John Hendriks y Álvaro R. Fominaya 
Dinh Q. Lê 
Ritual de iniciación (A rite of Passage) 
Hasta el 20 de mayo 
Comisario: Álvaro R. Fominaya 
SUPERFLEX 
Cuanto más sabes, mejor decides (The More You Know, The Better Your Decisions) 
Hasta el 9 de septiembre 
Comisario: Álvaro R. Fominaya 
Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (Córdoba)

13 junio 2017

Círculo íntimo: acciones en torno a Espaliú

Miguel Benlloch. Tabakalera. Equipo Re. Anarchivo sida


Jesús Alcaide. Comisario del proyecto 

Cuando se cumplen más de veinte años de su desaparición y en un momento en el que la producción artística e intelectual de Pepe Espaliú (1955-1993) está siendo releída de manera crítica e historiográfica desde otros parámetros diferentes a los que se hizo en los años posteriores a su fallecimiento, desde el C3A y en el contexto de la exposición Círculo íntimo: El mundo de Pepe Espaliú, comisariada por José Miguel G. Cortés e inaugurada el pasado 28 de abril. Si bien la exposición, coproducida entre el IVAM y el C3A se plantea como una exposición retrospectiva sobre el trabajo de Espaliú y las relaciones con algunos de los artistas que influyeron en su trabajo (Bourgeois, Brossa, Mapplethorpe, Mariën), las acciones que aquí se presentan intentan promover la dirección contraria, abordar las formas de influencia y relectura con las que otros artistas contemporáneos se acercan a la obra de Espaliú. 

En este sentido, cuando desde la práctica curatorial nos hemos acercado al territorio de Espaliú, casi siempre lo hemos hecho desde la objetualidad, proponiendo territorios de diálogo y conflicto a través de una serie de elementos estables (obras de arte) que de una u otra manera se relacionaban con la obra del artista cordobés a partir de contextos temáticos (enfermedad, identidad, cuerpo, doble, máscara) que se derivaban de dicha producción. A diferencia de esos proyectos curatoriales he intentado aportar y proponer otra propuesta más interdisciplinar para promover nuevas vías y públicos para el C3A. Cuerpo presente retoma la importancia que el cuerpo tuvo en la obra de Espaliú no sólo de una manera simbólica y metafórica como estaba en las obras de los años ochenta, sino a través de su presencia real, tal y como aparecía en algunas de sus acciones de los años setenta en Barcelona o finalmente en como aparecía en acciones como Carrying o El Nido, en las que el propio cuerpo enfermo del artista era el soporte a partir del cual construir discurso. Así, Miguel Benlloch presentará la pieza De rerum natura. Quien canta su mal espanta, un informe sobre el cuerpo enfermo, una acción sobre la reversibilidad del dolor, el cuerpo enfermo como sinécdoque del mundo dolorido por el capital venenoso, cantar como comunicación, como estado del alma, como desafío a la perfección del cuerpo sano concebido como mercancía. Como escribe Benlloch sobre esta pieza, “el cuerpo enfermo es como todo cuerpo un cuerpo en tránsito, contradictorio, abierto a un nuevo conocimiento de si mismo, de los límites del orden y el desorden vital que estigmatiza y consuela. De rerum natura. Quien canta su mal espanta, también es una acción de agradecimiento a la necesaria sanidad pública que hace posible crear espacios de esperanza frente a la turbia negociación de las multinacionales farmacéuticas. La enfermedad como vida vivida”. Miguel Benlloch es un pionero de la performance y la acción en el territorio español y en el activismo sobre los géneros y las políticas del sida. 

Jinete último reino. Matadero Madrid, junio 2017. Foto: Jorge Mirón

Junto a él, y como cierre de esta doble sesión performativa, Fran MM Cabeza de Vaca y María Salgado preestrenarán la pieza Jinete último reino. Frag.3, nombre de una zona de investigación acerca de la desobediencia interior, el deseo y la represión, de lo que hay que hacerse adentro para decir que sí y que no a la contra de la desproporción de mandatos que nos ordenan. Tal y como escriben María y Fran MM, "Jinete último reino es un concierto lírico y un recital analírico. Una obra audiotextual. Es una proposición de distorsión, desvío y emociones. Aunque existe una primera historia de la desobediencia para oboe y dispositivo electrónico puesta en escena en noviembre de 2013, hemos esperado a enero de 2017 para retomar nuestras preguntas. Este que aquí se presenta es el tercer fragmento de una obra aún por construir y componerse por entero: Frag. 3 habla de la noche de todo tipo, es decir, de allí donde las cosas cambian de forma para por la mañana no volver a ser igual. Jinete no es jinete sino el efecto de la resistencia a la llanura, la experiencia de ganar caber al descomunal mundo que hace por descabernos, nada que dure mucho ni sin pena ni sin riesgo y, no obstante, esperemos que no desaparezca”. La pieza ha sido producida con la colaboración de AZALA Espazioa y Matadero Madrid donde se estrenará próximamente. 

Ambos proyectos forman parte de un proceso más amplio de activación de la obra de Espaliú que lleva por título Cuerpo presente y que será presentado en diferentes espacios del territorio nacional. 

Doble sesión de performance. Acciones en torno a Espaliú 
Miguel Benlloch/ Fran MM. Cabeza de Vaca y María Salgado 
Centro de Creación Contemporánea de Andalucía. C3A 
Sábado 17 de junio, 18:00 h 
 Comisario: Jesús Alcaide

29 abril 2017

Pepe Espaliú. Una ceremonia vacía.

Pepe Espaliú. Carrying V, 1992. Colección CAAC. Foto: Cortesía CAAC

Jesús Alcaide / Ars Operandi

1 de diciembre de 1992. El cuerpo enfermo de Pepe Espaliú es transportado en las calles de Madrid dentro de esa acción colectiva llamada Carrying que con el paso de los años se ha convertido en foto fija de las producciones artísticas vinculadas a la unión del binomio arte-sida. Veinticinco años después, la exposición Círculo íntimo. El mundo de Pepe Espaliú ocupa los espacios del Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A) para presentarnos que como decía en uno de sus escritos, pasaron los días de savia y cristal y hoy, aquí en Córdoba, el cielo se ha vuelto denso como una boca de negras nubes.

Después de exposiciones como la que Juan Vicente Aliaga comisariara en 1993 para el Pabellón Mudéjar de Sevilla, la del 2003 en el MNCARS o la que en 2007 pudimos ver en Vimcorsa con el título Pepe Espaliú desde Córdoba, comisariada por Ángel Luis Pérez Villén y Juan Vicente Aliaga como preámbulo a la apertura del Centro de arte Pepe Espaliú en el 2010, la obra de Espaliú vuelve a convertirse en protagonista de la política cultural contemporánea de la ciudad.

Córdoba, la ciudad de un patio abierto y una mezquita ciega, la de las manos de Romero de Torres y el silencio nocturno de la plaza de Capuchinos, la de ese maravilloso travesti San Rafael del que hablaba en sus escritos y entrevistas y la que no pudo ver el proyecto que tenía planeado para el Patio Morisco del Alcázar de los Reyes Cristianos a causa de su fallecimiento en 1993. Córdoba, esa ciudad que a pesar de que hayan pasado 24 años de su fallecimiento aún sigue sin saber escribir su nombre como se puede ver en el monolito de granito que le dedicaron y que al otro lado del río, en el Parque de Miraflores, más que vergüenza ajena para muchos, produce dolor por recordar proyectos que nunca se hicieron, como aquella muleta que hundida en el agua soportaría el peso del puente romano tal y como vemos en algunos de sus dibujos.

Después de visitar la exposición, de volver a ver sus jaulas, los santos, los carryings, las mudas campanas, los caparazones de tortuga, los nudos y los nidos, no hay imagen que más me inquiete que esa muleta apoyada en el puente. Una muleta que cuida. Una muleta que roza. Una muleta que soporta. Una muleta que vigila.
Pepe Espaliú. S/T (10 piezas), 1989. Colección CAAC. Foto: Cortesía CAAC
 2017. Espaliú. Aquí y ahora. Una trayectoria circular. Si bien se cumplen 25 años del Carrying, también carambolas del destino, hacen que se cumplan en este año, 30 años de la primera exposición de Pepe Espaliú en la Galería La Máquina Española, El recuerdo es traición, año, que a diferencia de ese 1992 que vino marcado por la crisis del SIDA, se desarrolló bajo el signo del éxito y el boom del arte español, apareciendo en los magazines internacionales o en exposiciones como la controvertida Dynamiques et interrogations en el Museo de la Villa de París. El recuerdo es traición, titulaba Espaliú su exposición. Esperamos no traicionar su recuerdo. 

Veinticinco y treinta años que se solapan en un momento y un lugar. Ahora, en el ·C3A, un espacio que en sus recovecos y solapamientos, en ese zoco de oscuridades y luces tenues, dura presencia de hormigón y lucernarios que se abren al cielo, ha provocado que Espaliú se encuentre con algunos de sus fantasmas y referentes. Mariën, Bourgeois, Romero de Torres, Mapplethorpe, Cristino de Vera. 

Entrando a las celdas hexagonales del C3A recuerdo el final de las ceremonías vacías, texto-entrevista colectiva que aparecía en Antes y después del entusiasmo, exposición comisariada por José Luis Brea. Decia Espaliú a propósito de una experiencia en un peep show “había una cámara hexagonal y en cada uno de los lados un punto de mira para cada espectador. En un momento dado, se suponía que tenía que aparecer en el centro una chica y empezar a hacer gesticulaciones al ritmo de una banda sonora de fondo, grabada en play-back. Bueno, pues resulta que la chica no había aparecido y solamente estaba el play-back: y lo curioso es que ya daba igual que apareciera ángel o demonio, había una especie de perfecta sintonía entre las miradas de todos los espectadores, ese centro vacío, ese play-back. Era una especie de artificio tan puro que realmente es que daba igual lo que apareciera..”. Pregunta Brea, ¿la ceremonia vacía?...Responde Pepe; “sí, algo así”. Aquí y ahora. Una ceremonia vacía.