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26 noviembre 2015

Manuel León se alza con el Premio Bienal de Pintura Rafael Botí

Celia María Teresa López vestida, 2015. Óleo sobre lienzo de Manuel León. Foto: Cortesía del artista
Tete Álvarez / Ars Operandi

El artista Manuel León (Villanueva del Ariscal, Sevilla. 1977) es el flamante ganador del II Premio Bienal de Pintura Rafael Botí que convoca la Diputación de Córdoba y que se otorga en reconocimiento a la trayectoria artística de jóvenes pintores. Se trata de un galardón destinado a artistas españoles o residentes menores de 40 años que se concede atendiendo a la trayectoría del autor y su inserción en el discurso de la pintura contemporánea. Un jurado compuesto por el crítico y comisario de arte y colaborador de Ars Operandi, Ángel Luis Pérez Villén, el artista y comisario de arte, Paco Pérez Valencia, los artistas Hisae Yanase, Verónica Ruth Frías y Victor Barrios, y presidido por la delegada de Cultura, Marisa Ruz, ha decidido proponer para el premio a la obra Celia María Teresa López vestida del artista sevillano. El premio está dotado con 12.000 € y la pintura pasará a formar parte de los fondos de la colección de la Fundación Provincial de Artes Plásticas. Con obras del artista premiado se realizará una exposición temporal durante el año 2016 en la Galería de Exposiciones del Palacio de la Merced, que se podrá contemplar al menos por cinco municipios de la provincia. Se trata de la segunda edición de un premio que vino a sustituir a la Bienal de Artes Plásticas y que dejará de convocarse para volver a retomar el formato anterior que no discriminaba a los artistas en virtud de su edad o de la disciplina artística que practicaran. La primera edición del Premio de Pintura Rafael Botí recayó en el también artista andaluz Miki Leal.

El trabajo de Manuel León reivindica el lenguaje de la pintura figurativa mediante la representación de alegorías contemporáneas que traslucen una gran carga satírica y de crítica social. Sus ya clásicas composiciones, a medio camino entre la tradición barroca y la Escuela de Leipzig, aparecen pobladas de personajes anónimos, ataviados al modo de los desfiles procesionales, que ponen en escena nuevas narrativas con las que abordar las distintas realidades del momento presente, realidades incómodas que ya se daban en el siglo XVII y que han perdurado hasta la actualidad: crisis éticas y morales, la especulación, los conflictos bélicos, las desigualdades sociales y económicos y el ejercicio corrupto del poder. Formado en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, compagina su labor pictórica con otros proyectos ligados al ámbito artístico como Capital y Territorio de UNIA o Intervenciones en Jueves. Tras su debut en la galería malagueña JM, Manuel León entra a formar parte de la escudería de la galería Javier Lopez & Fer Frances con la que frecuenta circuitos internacionales con asistencia a ferias como Zona MACO, Contemporary Istanbul y Art International en Estambul, Cosmoscow, ARCO o Art Cologne. De manera individual su trabajo se ha podido contemplar recientemente, además de en la galería que lo representa, en espacios como Summa Contemporary en Matadero Madrid o en la muestra que le dedicó en 2014 el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, CAC Málaga.

26 abril 2015

Modelos para armar. Nocturnos2 en MODO

Colectivos independientes participan en la mesa redonda de Nocturnos2. Foto: Ars Operandi
Redacción / Ars Operandi

"Visibilidad" y "modelo" fueron las dos palabras más escuchadas en la mesa redonda que abrió el Segundo Encuentro de Cultura Independiente de Córdoba, Nocturnos2. "Visibilidad" como necesidad de dar a conocer una escena que en la mayoría de las veces permanece oculta y desconocida y "modelo" como conjunto de referencias a la hora de articular las políticas culturales. Y sobrevolando todas estas reflexiones, un fantasma, el de la post-no-capitalidad como evidencia de la impostura cultural de la ciudad. Una ciudad que, a la par que ha hecho decrecer su oferta cultural, ha visto florecer un buen número de iniciativas independientes que son las que, a la larga, conforman verdadero tejido cultural. Ayer,  parte de esta trama, un buen número de colectivos independientes, convocados por El Arsenal, se dieron cita en MODO en una ceremonia que sirvió para dar el banderazo a un nuevo proyecto que, a partir del mes de mayo, se ofrece como contenedor de propuestas artísticas y espacio de trabajo para industrias culturales. La intención del encuentro es, afirman desde Nocturnos2, propiciar un espacio para el encuentro entre la ciudadanía y la comunidad artística,  "un territorio indispensable para generar a través de las ideas, el arte y el diseño la consolidación de proyectos que aumenten la riqueza de su población medida en valores sociales y económicos".

Presentación de MODO, una apuesta común de Colaborativa y Zum. Foto: Cortesía El Arsenal
En una maratoniana sesión que se prolongó durante once horas se sucedieron presentaciones de proyectos, micro conferencias y actuaciones acompañadas por la presencia de mini stands de moda, diseño, arte, literatura, mobiliario, reciclaje... De esta manera, Efímera, Vértebro, Santaella Contemporánea, Estigma Teatro, Z de Montalbán, Colaborativa, Ciudad Creativa, Aptitudes de La Rambla, Scarpia de El Carpio, UCO Música, Luneados, Juan López, MODO, El Arsenal además de nuestra revista, Ars Operandi, presentaron sus proyectos en una sesión que estuvo salpicada por las actuaciones de Sara Banda y Elena Lázaro, la acción de Pablo Alvar y Antonio Blázquez, el micro concierto de UCO Música y las sesiones de Manu Bermejo y NökieRuss. Además el encuentro acogió las presentaciones de las publicaciones La Galla Ciencia y la Revista ensamblada El Paraíso y contó con la disertación de Noelia Centeno Ciudad creativa, ciudad creada y la proyección de videos e intervenciones artísticas de Beatriz Sánchez, Verónica Ruth Frías, Fran Pérez Ruz y Miguel Ángel Moreno Carretero. 


27 febrero 2015

Artistas cordobeses en las ferias madrileñas

Obras de Pepe Espaliú junto a una escultura de Stephan Balkenhol en el stand de Pepe Cobo . Foto: Ars Operandi
Tete Álvarez / Ars Operandi

Seis artistas cordobeses participan en las ferias de arte contemporáneo que en estos días se suceden en la capital madrileña. ARCO, JUSTMAD, ART MADRID, Casa Leibniz y JAAL PHOTO conforman una oferta caracterizada por la variedad de formatos y de propuestas, desde las vanguardias históricas al arte más emergente, desde las galerías internacionales a los espacios independientes. ARCO focaliza su mirada en el mercado latinoamericano en una edición en la que solo concurren dos galerías andaluzas. La presencia cordobesa en ARCO 2015 no se encauza, como viene siendo tradicional, a través de la galería Rafael Ortiz. La apuesta del galerista sevillano por un Solo/Duo ha motivado la falta de presencia de obras de artistas cordobeses habituales de la feria como Equipo 57, José María Baez, Dorothea Von Elbe o Manolo Bautista. Tras algunos años de ausencia en la cita madrileña Pepe Espaliú vuelve a la feria de la mano de su galerista de toda la vida, Pepe Cobo. El galerista de La Máquina Española recuerda para Ars Operandi las primeras exposiciones del artista cordobés en la galería sevillana allá por 1986. Desde entonces, señala,  "he sido su galerista, su albacea y sobre todo su amigo". Un trabajo "afectivo" y "sentimental" que el Cobo reclama como una de las señas de identidad de un "dealer de la vieja escuela". "Más importante que dedicarte exclusivamente a un tema de mercado", afirma, "se trata de creer en los artistas, se trata de involucrarse de una manera más afectiva con su carrera".

Paseo del amigo, escultura de hierro pintado de Pepe Espaliú. Foto: Ars Operandi
Pepe Espaliú, quien comparte stand con obras de Stephan Balkenhol, Juan Muñoz o Cristina Iglesias, está representado con una colección de dibujos y la escultura en hierro pintado Paseo del amigo, fechados todos en 1993 y que tienen a las muletas como iconografía recurrente. En esta última etapa de su vida las muletas son para Espaliú simbolo de protección, de apoyo, de sustituto del miembro que falta, de lo que no está, de lo ausente. Pepe Cobo reclama en un ARCO más políticamente correcto que nunca la plena vigencia de la obra del artista cordobés. "Pepe Espaliú tuvo una muerte que fue muy castigada moralmente por la sociedad. Él hablaba de la autobiografía como obra, mostró aspectos que el arte había tocado muy poco o lateralmente quizás porque hemos vivido un siglo XX muy lleno de moralismos".

Obras de Jesús Pedraza en el stand de la galería PM8. Foto: Ars Operandi
El otro artista cordobés representado en la feria madrileña es el lucentino, aunque afincado en Madrid, Jesús Pedraza. Pedraza trabaja habitualmente con la galería PM8 de Vigo con quien ha acudido a ferias como Artíssima en Turin o JUSTMAD. En su estreno en la feria madrileña presenta una recopilación de trabajos de marcada raíz conceptual en los que interviene en libros emblemáticos de la historia del arte y el pensamiento y manipula pósters en un meticuloso proceso que borra las imágenes mediante el lijado de carteles de propaganada electoral dejando como único referente la sonrisa de los políticos. En Jarra Rota, Pedraza pule cuidadosamente los bordes de un recipiente de cristal roto en un intento de restar violencia a la fractura. Francisco Salas, director de la galería viguesa, manifestaba a pie de stand que la obra de Jesús Pedraza se nos muestra "crítica, continuada, muy coherente pero a la vez es un trabajo que se puede disfrutar, que no es muy hermético y que sin llegar a ser irónico juega con una doble vertiente que lo hace muy abierto. Se trata de un trabajo muy reflexivo no solo sobre aspectos sociales sino sobre asuntos que tienen que ver con la institución arte".

Vista del stand de la galería Siboney en JUST MAD con obras de Fernando M. Romero. Foto: Ars Operandi
En Just Madrid, que por segundo año se celebra en la sede de COAM, el artista Fernando M. Romero ocupa en solitario el stand de la galería Siboney en una de las propuestas más acertadas de toda la feria. El comisario Ángel Calvo Ulloa ha seleccionado a doce artistas que representan "una muestra del talento productivo artístico en la península Ibérica". Entre ellos destaca la presencia del artista cordobés con una intervención en la que la pintura se expande más allá de los límites del cuadro para alcanzar géneros como la instalación o la fotografía. Juan Riancho, director de la galería santanderina, confiesa a Ars Operandi que "hay varias cosas que me gustan especialmente de él pero hay una que subrayo sobremanera que es una actitud muy contemporánea que es compartida por muy pocos". Aunque Fernando ultima en estos días la intervención pública Partículas Elementales en la Plaza Europa de Hospitalet, "aquí le han pasado cosas muy buenas" indica el galerista. Y avanza como ejemplo de este "salto cualitativo" que algunas de las galerías que forman parte del JustBrooklyn han mostrado su interés en exponer la obra del artista cordobés en la capital neoyorkina.

Nocturno, múltiple sobre tabla de Pepe Puntas en Art Madrid. Foto: Cortesía del artista
Al otro lado de la ciudad, en la Galería de Cristal de CentroCentro Cibeles se celebra la décima edición de la Feria de Arte Contemporáneo Art Madrid’15. La cita reúne a medio centenar de galerías nacionales e internacionales dedicadas al arte contemporáneo, arte emergente y vanguardias históricas. La galería fundadora de la feria, BAT Alberto Cornejo, acoge un año más obras del artista cordobés Pepe Puntas. Puntas ha señalado a Ars Operandi que acude en esta edición a Art Madrid con pinturas cuya temática "sigue siendo la denuncia social, la crisis y sus resultados. Todo ello mezclado y agitado con un poco de sexo, la comida rápida y antidepresivos. También se propone técnicas de relajamiento y longevidad chinas con un toque de añoranza sobre el tiempo perdido".

Vista del proyecto de Miguel Ángel Moreno Carretero en One Project 2015 de Art Madrid. Foto: Cortesia La Fábrica Galería
Sin salir de Art Madrid y dentro del programa One Project 2015 encontramos la propuesta del artista carpeño Miguel Ángel Moreno Carretero de la mano de la galería madrileña La Fábrica. El comisario Carlos Delgado Mayordomo ha seleccionado ocho proyectos en formato solo show de otros tantos artistas que aunque jóvenes mantienen una presencia continuada en el panorama expositivo actual. Los trabajos están unidos por el concepto de artefacto, "planteado como un dispositivo claramente  onstruido, fruto de un proceso razonado de producción, que no oculta su artificialidad y su medida precisión". Moreno Carretero muestra, entre otros,  trabajos pertenecientes a Mecanismos inconscientes del horizonte, la exposición que recientemente ha clausurado en la sede madrileña de La Fábrica. Un proyecto con un latente componente autobiográfico que documenta más de un centenar de reclamos de carácter publicitario situados en las cercanías de las carreteras españolas que Miguel pudo conocer de pequeño sentado junto al volante del camión de su padre. Esta serie de artefactos publicitarios y señalizadores, "vinculados al comercio y desprovistos de cualquier intención artística inicial conforman una colección de fotografías que evocan un período de tiempo claramente identificable en el paisaje español y posiblemente, en peligro de extinción", indican desde la galería La Fábrica.

Fotografía de Verónica Ruth Frías en JAAL PHOTO
Experiencias como JAAL PHOTO o Casa Leibniz complementan, desde otros planteamientos, la oferta artística de la capital en estos días. En JAAL PHOTO, la feria de fotografía independiente de Madrid, han podido verse los trabajos de Verónica Ruth Frías. La habitación 503 del Hotel Mayerling ha sido el escenario de la presentación de A 153 cm., un proyecto cuyo nombre alude a la altura de la artista. "Adquiriendo una pose casi hierática y aparentemente inmutable", indican desde Factoría de Arte y Desarrollo,  "la artista se insertó en el paisaje como un hito vertical, tal que una forma de vida vegetal o un simulacro de totem. Lo hizo durante el periodo de gestación de su segunda hija, de manera que su figura embarazada constituye en sí misma una redefinición del paisaje como ecosistema vivificante. Tal y como ella misma explica, asume el papel de una diosa madre ancestral, transfiguración de la propia naturaleza, una personificación de la tierra asociada a la fertilidad".




17 noviembre 2013

Cosecha de otoño

Instalación de Jesús Pedraza en Artissima en el stand de la galería PM8 de Vigo. Foto: Cortesía de la galería

Redacción / Ars Operandi

Aunque el pulso artístico de la ciudad mantiene la usual atonía, se prodigan en este otoño las incursiones de los artistas cordobeses en diferentes puntos de la geografía nacional e internacional. En contraste con el desolador paisaje institucional los artistas multiplican sus citas, algunas de ellas internacionales, como en el caso de Jesús Pedraza o Fernando M. Romero. Jesús Pedraza (Lucena, Córdoba, 1978) vuelve por segundo año consecutivo a Artissima, una de las ferias europeas referencia del arte emergente. De la mano de la galería viguesa PM8 presenta One never-ending... yesterday, una reflexión sobre el tiempo y la memoria que arranca con el hallazgo en una tienda de antigüedades de un juguete que usaban los niños en los últimos años del franquismo. Se trataba de una colección de pequeños sobres que incluían en su interior fotogramas de diferentes películas, "fragmentos toscos y deteriorados que eran coleccionados como cromos o estampas y vendidos junto a unos visores rudimentarios que permitían una mejor visualización de las imágenes". A partir de este material encontrado, Jesús Pedraza realiza un montaje aleatorio hasta construir una película que posteriormente transfiere a 35 mm. Lo que aparece ante el espectador es "un ruido visual, una película completamente borrosa... o quizás borrada que alude a un pasado también difuso y olvidado". Junto a la proyección, que se realiza en soporte video, se muestran los fotogramas de la película, la copia original en 35 mm y los elementos que acompañaban a la pieza  cuando fue descubierta en la tienda de antigüedades.

Un_folding_001. Políptico fotográfico de Fernando M. Romero en Candyland Gallery. Foto: Cortesía del artista

En el caso de Fernando M. Romero (Córdoba, 1978) la cita ha sido doble. Por un lado ha participado con la galería sevillana AJG en SWAB, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo celebrada en Barcelona que ha reunido a medio centenar de galerías dedicadas al arte emergente procedentes de 19 países. Por otro, en la galería Candyland de Estocolmo y dentro del programa Love Triangle microResidencies, ha presentado su proyecto Un_folding. El programa, que ha reunido a artistas procedentes de Madrid, Berlín y Estocolmo, ha sido comisariado por Miguel Guzmán de Espacio Islandia y organizado por la galería Candyland junto a la Embajada de España en Estocolmo. El artista cordobés ha llevado hasta la capital sueca una selección de imágenes fotográficas "que he venido realizando en los últimos meses a partir de intervenciones en mi estudio. Al mismo tiempo he realizado una intervención site-specific en el espacio de la galería. Con esta intervención he querido mostrar mi proceso de trabajo en el estudio al público asistente. La acción ha consistido en una intervención en el muro de la galería. Posteriormente fue intervenida y manipulada en el transcurso de dos horas, registrando fotográficamente todo el proceso". Tras su paso por Estocolmo, Fernando M. Romero ultima la exposición individual que le servirá de presentación en la galería valenciana Paz y Comedias.

Collage de papel pintado al óleo de Jose Mª Baez en la galería Astarté. Foto: Cortesía de la galería
Ya en nuestro país, en la galería madrileña Astarté, el artista jerezano afincado en Córdoba José Mª Baez presenta en estos días sus últimos trabajos que reúne bajo el título de Bucle, nubes, laca. Se trata de una serie de collages realizados con papeles recortados y pintados al óleo que el artista ensambla hasta configurar unas tramas que posteriormente adhiere a la pared. Los papeles forman así "una urdidumbre de formas y texturas que se construye y desintegra al mismo tiempo".  De la conjunción de líneas—afirma Carlos Escala Fernández en el texto de presentación—,"se ven surgir volúmenes y profundidades insospechados; de unos patrones regulares y estáticos, otros difusos, heréticos, inestable. Los planos se tocan, se intersecan, se imbrican en rectas y especies de brocados trazados por pigmentos y tijeras (...) Aquí se despliega, se libera como motivo en sí y para sí un repertorio de imágenes que salen del taller de José María Baez con la misma frescura de un trabajo escolar, la obsesión del orfebre, la tenacidad y devoción del artista que no gusta de dictaduras estilísticas, que sale a perseguir nuevas quimeras, a divertirse en el juego muy serio de la creación".

Vista de la exposición de Equipo 57 en R.O. Proyectos. Foto: Cortesía de la galería
El propio Baez, junto a la artista también afincada en Córdoba, Dorothea Von Elbe, participaron en la exposición inaugural de R.O. Proyectos, la nueva sala que el galerista sevillano Rafael Ortiz ha abierto recientemente en el Barrio de las Letras de Madrid. Se trata de un espacio de exhibición y de encuentro entre profesionales que nace con la voluntad de ser el escaparate de la galería en la capital madrileña. De hecho, R.O Proyectos no contará con horario comercial establecido sino que concertará las visitas mediante cita previa con los clientes. Se procura así un trato más personalizado que favorezca un contacto más directo con los coleccionistas. Tras la muestra inaugural que reunió una selección de la colección personal de los galeristas, el nuevo espacio de la calle Huertas ha dado paso a una exposición  de dibujos, maquetas y proyectos de Equipo 57 bajo el título de Material de proceso. La muestra ha querido ser el "prólogo cariñoso" a la exposición que se puede visitar en estos días en la Tate Liverpool Art Turning Left: How Values Changed Making 1789-2012 que incluye obras del colectivo de artistas y de la que ya hemos dado cumplida información a través de las páginas de nuestra revista.

Lo habitado II, obra de María Ortega Estepa en la galería Mecánica. Foto: Cortesía de la artista

En Sevilla, la galería  Mecánica acoge en estos días la presentación de la artista María Ortega Estepa (Córdoba, 1983). El espacio que dirige Pablo Barragán aspira a convertirse en referente del arte contemporáneo andaluz más joven de la mano de artistas como Santiago Ydañez, Jesús Zurita o el cordobés Manolo Garcés. María Ortega Estepa presenta Misterios, imprecisiones y fantasías, una colección de obras en las que la naturaleza vegetal vuelve a adquirir el principal protagonismo. La artista cordobesa ha sido recientemente seleccionada con su proyecto Viajando el Paraíso en el certamen Arte en vivo que organiza la Cátedra DKV Arte y Salud de la Universidad Politécnica de Valencia. Asimismo como hemos venido informando su proyecto Mapping me ha sido seleccionado para formar parte de la programación de la sala Iniciarte de nuestra ciudad.
Super-M, fotografía de Verónica Ruth Frías en el ECCO Cádiz
El Espacio de Creación Contemporánea de Cádiz, ECCO Cádiz, presenta hasta finales de febrero el proyecto de Verónica Ruth Frías (Córdoba, 1978) Super-M. La exposición surge como resultado de su estancia como artista residente en Linea de Costa, el programa de residencias artísticas que se desarrolla en colaboración con el centro de arte. La artista cordobesa presenta esculturas en gres y dibujos a lápiz de la serie La familia además de una selección de videos y fotografías en los que encarna a una heroína doméstica empeñada en compatibilizar el hecho de ser madre y artista a la vez. Afirma que el proyecto surgió a partir de quedarse embarazada,  "fue cuando me inventé este personaje con la idea de afrontar el reto de ser madre, a la vez de artista. Super M es Super-Mujer y es Super-Madre, pero también está Super-Cansada. Es la superwoman en la que se convierten muchas mujeres para compatibilizar la maternidad con el resto de las facetas de sus vidas, incluyendo la profesional".

José María Córdoba en el centro Cultural de la Diputación de Málaga. Foto: Cortesía del artista

En Málaga, el artista José María Córdoba (Córdoba, 1950) presenta en la sala de exposiciones del Centro Cultural  de la Diputación, Un simple juego de estímulos, un repaso a su producción artística que incluye series como Las tentaciones de San Antonio, La ciudad sumergida o Las parejas tristes. La comedia del arte, la teatralidad y el mundo de las apariencias y los mitos protagonizan unas escenas cargadas de referencias a las vanguardias históricas, surrealismo, cubismo, simbolismo. Así para el doctor en Historia del Arte Juan Carlos Martínez en José Mª Córdoba "el arte ha dejado de ser un acontecimiento para abordar ese mundo formado por las cosas que se consumen por apetencia, aprovechando los estímulos que le proporciona su contexto para generar la pulsión suficiente ya sea del paisaje, de su  propia capacidad creativa o cualquier forma de la naturaleza que le inspire, siendo consciente de que la gran mentira del arte es su propia estética, vislumbrando lo que realmente le mueve a permanecer frente al lienzo, una dualidad de su propia manera de  plantear sus pensamientos, la dualidad entre la pulsión y las conjeturas, la obra y el entorno".

Biótica de un Zahorí, un proyecto de Fran Pérez y Moreno Carretero. Foto: Cortesía Sierra Centro Arte

En plena sierra de Huelva y dentro del programa de residencias de Sierra Centro Arte el artista  Miguel Ángel Moreno Carretero (El Carpio, Córdoba, 1980) ha desarrollado junto a Fran Pérez Rus Biótica de un Zahorí, artefactos para una orquesta biodinámica, un proyecto que propone una interacción con el medio natural a partir del estudio de la energía que emana del propio territorio. La intervención, señalan sus autores supone "un estudio del terreno a nivel energético, a través de la retícula trazada por las emanaciones electromagnéticas. Como punto de partida, la figura del zahorí. Como marco referencial, las perturbaciones energéticas... Se pretende poner de manifiesto esta energía mediante la disposición de artefactos sonoros que interactúan con el viento. Estos artefactos, de apariencia instrumental, producen una sonoridad concreta al ser movidos por el aire, convirtiendo así a la propia naturaleza en la directora de la orquesta".

Arquetipos de Marisa Vadillo en las Galerías del Cardenal Salazar. Imagen: Cortesía de la artista

Ya en nuestra ciudad, la artista Marisa Vadillo (Córdoba, 1976) ha sido la encargada de abrir la temporada de las Galerías del Cardenal Salazar, el espacio expositivo de la Facultad de Filosofía y Letras, que cumple este año su segundo curso de andadura. Bajo el título Home, Bumpy Home, Vadillo da una vuelta de tuerca al tópico hogareño para mostrar su particular iconografía basada en el papel de la mujer y su análisis a través de la distorsión de los tradicionales lenguajes figurativos occidentales.  Continúa así sus reflexiones en clave feminista sobre las relaciones humanas en el espacio doméstico; la casa como espacio de dominación y vigilancia y la cocina como lugar donde a fuego lento se cocinan las desigualdades en el mundo actual. Para la artista cordobesa el hogar es "un espacio creador de mitos y relaciones...a veces maravillosas, en otras ocasiones terribles. El hogar como esa gran institución de la que hablaba Foucault en Vigilar y castigar, un espacio en el que todos ejercemos alguna forma singular de poder o poderes. Bumpy es un término que hacer referencia a lo inestable, a los baches, a lo desigual, a algo zarandeado, nada fácil, duro. Es un adjetivo perfecto para esta exposición".
Dibujos de Beatriz Sánchez en el Colegio de Abogados. Foto: Cortesía de la artista

Sin llegar a nada es el título que Beatriz Sánchez ha elegido para presentar su colección de dibujos en la sala de exposiciones del Colegio de Abogados. La artista cordobesa  más conocida por sus producciones de arte digital cambia el registro en una muestra en la que "lo tecnológico queda aparcado y el lápiz suplanta al mouse". Y es que como afirma el texto de presentación "Beatriz, aunque se exprese desde otro formato artístico, y aunque la sensibilidad de las líneas despierte otros intereses estéticos, siempre será Beatriz Sánchez... Esto es: su imaginario, sus seres pensativos, idiotizados, místicos; sus incoherencias, el humor absurdo, la experimentación junto a la improvisación y, planeando sobre todo este paisaje, su particular modo de tratar lo humano. Finalmente, el lápiz y el mouse siempre operan sobre las mismas inquietudes ya que detrás de sus trabajos siempre aflora el mismo, único y contundente sello personal que se distingue en todas sus obras".

Vista de la instalación Kami de la artista Hisae Yanase. Foto: Ars Operandi

La artista japonesa afincada en Córdoba, Hisae Yanase, participa en el Museo de Bellas Artes de la ciudad en la muestra conjunta Bijin. El japonismo de Julio Romero de Torres, en la que exhibe su intervención Kami, inspirada en la iconografía del pintor cordobés, de quien se muestra un lienzo orientalista de su época juvenil. En Kami, Hisae Yanase conjuga la espacialidad de intervenciones anteriores como Sanagi junto a una referencia muy concreta a la obra Viva el pelo, de Romero de Torres, uniendo el tradicional kami (papel) washi japonés a otros materiales. Bijin se completa con una colección de xilografías japonesas de los siglos XIX-XX procedente de colección particular.

Cerramos el capítulo con la itinerancia de dos exposiciones ya reseñadas en nuestrás páginas. Los artistas cordobeses Jacinto Lara, Hashim Cabrera y Miguel Rasero participan en La primavera eterna de la pintura, un alegato en defensa de la plena vigencia de la pintura. Comisariada por Michel Hubert Lepicouché para la Fundación Pons de Madrid, la muestra ha recalado en la sala de exposiciones del Ayuntamiento de Tomares y actualmente se puede contemplar en la Sala Siglo XXI del Museo Provincial de Huelva. Por su parte, Los abrazos de la farándula, la serie fotográfica sobre personajes del mundo del teatro de José Carlos Nievas, se ha inaugurado recientemente en el Teatro Español de Madrid tras su paso por el Museo Nacional del Teatro de Almagro. 

Una de las exposiciones recientes de la Fundación de Artes Plásticas Rafael Botí. Foto: Ars Operandi


En suma, una actividad ingente que vuelve a contrastar con la parálisis permanente de los grandes proyectos institucionales de la ciudad, léase Centro Andaluz de Creación Contemporánea, Centro de Arte Rafael Botí o nueva sede del Museo de Bellas Artes. El antes conocido como C4, cuya obra está ya recepcionada por la Junta, continúa sin decreto de constitución, plan de usos ni se conoce cuál será su modelo de gestión. Por otro lado, el Centro de Arte Rafael Botí permanece tapiado tras trece años de obras. La enésima fase de actuación anunciada por la Diputación para septiembre aún no ha comenzado. De su contenido tampoco nada se conoce. Los usos museísticos para los que estuvo concebido han sido desechados  por el actual gobierno provincial que asegura que ya "no será un simple museo" para pasar a ser un "contenedor de talento cordobés". La Fundación Botí prosigue la gira de un copista de El Prado por los pueblos de la provincia en el que parece ser el programa estrella de la actual legislatura. El organismo que dirige el diputado Antonio Pineda lleva más de dos años sin producir ninguna exposición de arte contemporáneo. Desmanteladas sus tres salas de exhibición, la política cultural consiste básicamente en ceder el espacio a la intemperie del Patio Barroco para que pintores aficionados expongan y vendan sus obras en competencia directa con las galerías comerciales de arte como demuestran las fotografías que publicamos. Cierra el capítulo de proyectos varados sine die la mil veces anunciada nueva sede del Museo de Bellas Artes. La última ocurrencia política consiste en proponer, doce años después, un cambio del lugar de la parcela que acogería el museo. Para cerrar, la buena noticia en el plano institucional ha venido de la mano de la Universidad de Córdoba que en la reciente entrega del Doctorado Honoris Causa a la coleccionista Pilar Citoler anunció la creación "en breve" de una cátedra de arte contemporáneo que permitiría estrechar aún más la relación de la Universidad con el arte contemporáneo mediante programas de investigación y otros proyectos así relacionados.



30 agosto 2013

Luces y sombras

Aspecto exterior del EACC. Foto: Cortesía Fernando Alda ©

Redacción / Ars Operandi

El letargo estival ha venido acompañado en esta ocasión de interesantes propuestas por parte de artistas cordobeses, amén de la enésima polémica en torno al antes conocido como C4. Además de las exposiciones de Hisae Yanase y Antonio I. González en Japón y la participación de Equipo 57 en el Moving de Norman Foster en el Carré d´Art de la histórica villa de Nimes, ambas ya reseñadas en nuestra revista, cabe destacar la treintena de obras del artista menciano Miguel Rasero que desde primeros de agosto cuelgan en la Fundación Perramon, un nuevo museo inaugurado en el Empordà con obras de Sergi Aguilar, Cuixart, Guinovart o Subirachs entre otros. En Berlín, el artista José Jurado ha comisariado Marca España, una exposición celebrada en la sala Kunsthalle del Weißensee Kreativstadt en la que 90 artistas reflexionan sobre el tema de España. Ángel García Roldán ha presentado en la Muestra Uno de Videoarte de Venezuela sus obras en video After Icarus y Probablemente Olvidados. Videos de Beatriz Sánchez han podido ser contemplados en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas dentro del SuPer Art Modern Museum Caracas. Sin abandonar el continente americano, en el Western Colorado Center for the Arts obras de la serie Homologías de María Ortega Estepa se pueden ver en Looking After Trees, una exposición colectiva que reúne obra de una decena de artistas alrededor de la figura del árbol. Por su parte, la artista Ana Martínez ha participado en el Festival Internacional de Arte y Construcción celebrado en la localidad de Covarrubias y Javier Flores ha sido el encargado de inaugurar la IV edición del NEMO Art Festival de Priego de Córdoba con su performance SOStenible.

Como una serpiente de verano el futuro Espacio Andaluz de Creación Contemporánea ha saltado a las primeras páginas de los periódicos locales. La infraestructura que se construye en Miraflores desde 2008 está terminada como atestigua el reportaje del fotógrafo Fernando Alda. Por si el retraso en la apertura no fuera aún suficiente, Junta de Andalucía y Ayuntamiento se han enzarzado en otra estéril polémica acerca de la urbanización de la parcela municipal en la que se encuentra ubicado el centro. Las posturas enfrentadas son en ambos casos muy cuestionables. La Junta supedita la salida a concurso de la dirección del centro a la firma de un convenio con el Ayuntamiento y la recepción definitiva de las obras. Del otro lado, el Ayuntamiento ha pedido conocer previamente los usos del centro para poder firmar un convenio que urbanice los terrenos aledaños. La última fecha de apertura, hasta el momento, ofrecida por la Consejería es ahora octubre de 2014.  Mientras tanto el centro aún no cuenta con decreto de constitución ni se ha especificado en ningún momento su programa de usos ni referencia alguna a su modelo de gestión. En enero de 2011 la Junta ya manifestó su intención de convocar un concurso para la dirección del centro por un periodo de dos año y medio.

Una de los espacios del EACC. Foto: Cortesía Fernando Alda ©

Sin salir del ámbito de la Consejería, Cultura pretende volver a darle uso a la Sala Iniciarte de nuestra capital clausurada desde 2011. Para ello va a constituir una comisión técnica, tal como ha realizado en la capital malagueña, que será la encargada de seleccionar los proyectos expositivos del programa Iniciarte. El órgano está presidido por el director general de Acción Cultural y Promoción del Arte, Sebastián Rueda, y en el caso de Málaga están representados sectores del ámbito cultural y artístico de la provincia como son el Museo de Málaga y Museo Picasso, las galerías de arte, la Asociación de Artistas Plásticos de Málaga y la Universidad de Málaga, entre otros. Esta comisión técnica, de carácter paritario, será la encargada de seleccionar los proyectos presentados mediante convocatoria pública que conformarán la programación de la temporada de estos espacios. Según ha podido conocer Ars Operandi la comisión cordobesa estaría integrada entre otros por las artistas Hisae Yanase y Nieves Galiot, la galerista Carmen del Campo, el comisario y crítico de arte Ángel Luis Pérez Villén y el director de la Filmoteca de Andalucía Pablo García Casado. Como ha informado Ars Operandi a través de su cuenta de twitter, las organizaciones del sector en Andalucía habían demandado una representación colegiada de éstas en las comisiones técnicas que pusiese en marcha la Consejería de Cultura.

Por su parte, la Fundación Botí, o lo que quede de ella, amenaza con hacer del futuro Centro de Arte Rafael Botí, que construye desde hace ocho años, "un contenedor de talento cordobés". El modelo de "uso y explotación" del edificio, aseguran, aún no está definido pero ya adelantan que será "polivalente" y la entrada costará "entre uno y dos euros". El hasta ahora centro de arte se inaugurará según sus responsables en julio de 2014 y recogerá  un "amplio abanico de actividades culturales como exposiciones, conferencias o conciertos". Cabe citar que el centro contaba con un plan museográfico encargado al especialista Paco Pérez Valencia que a tenor de los hechos no será tenido en cuenta por los actuales responsables de la fundación. Entre tanto anuncian el I Premio de Pintura Rafael Botí a "la trayectoria artística de jóvenes pintores" dotado con 12.000 euros. El galardón viene a sustituir a la Bienal de Artes Plásticas Rafael Botí, que estaba dotada con 40.000 euros, que estuvo convocada desde 1996 hasta la llegada de la nueva corporación y cuyas bases no discriminaban por razones de edad ni de técnicas artísticas. Las bases del nuevo premio no hacen pública la composición del jurado, que a falta de comisión técnica en la actual Fundación Botí, ha sido nombrado por el actual Vicepresidente de la Fundación, Antonio Pineda.

N. de la R. Agradecemos a Fernando Alda la cesión de sus fotografías para ilustrar este artículo

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26 junio 2013

Ars Operandi Videos: Un nuevo comienzo. Sala Puertanueva, 2009


Redacción / Ars Operandi

Ars Operandi Videos aumenta su archivo audiovisual con el video que documenta la exposición colectiva Un nuevo comienzo celebrada en la sala Puertanueva de Córdoba en 2009. Comisariada por Óscar Fernández, en esta muestra colectiva se pudieron contemplar los trabajos de siete artistas que en los últimos años disfrutaron de las Becas de Creación Rafael Botí. Se trata de una selección heterogénea de procesos de trabajo que, sin embargo, encuentran un poso común en su condición de artistas emergentes y en su propósito de investigación formal en busca de los rasgos constitutivos de una voz y un discurso plástico propios. A pesar de que los lenguajes que emplean también son dispares, coexiste en todos ellos un dominio del tratamiento digital de la imagen que, de uno u otro modo, también articula toda la exposición. La idea de postproducción, tal como la introdujo Nicolas Bourriaud refiriéndose al segundo proceso de acabado de la obra de arte que tiene que ver con su manipulación por medio de herramientas informáticas, definiría muy acertadamente el discurso visual de la mayoría de los artistas participantes, que son Verónica Ruth Frías, Felipe Gutiérrez, José Jurado, Juan Carlos Martínez, Fernando M. Romero, Guillermo Mora y Beatriz Sánchez.

01 julio 2012

J.R. Barbancho publica un estudio sobre fotografía contemporánea en Andalucía


Sin título, 2006. Fotografía de Gonzalo Puch
Redacción/ Ars Operandi

La fotografía  como  herramienta idónea  para construir narraciones e  indagar sobre cuestiones sociales es la base sobre la que se asienta el trabajo de investigación llevado a cabo por el crítico y comisario de arte cordobés Juan Ramón Barbancho. La imagen como fábrica, editado por el Centro de Estudios Andaluces, recoge la obra de una serie de creadores que trabajan en nuestra comunidad y que utilizan la fotografía como soporte habitual para la puesta en práctica de unos trabajos que comparten interés por “producir relaciones con el mundo”. El estudio aborda la imagen fotográfica como "una representación de la sociedad y la cultura donde están realizadas las obras". Son imágenes que, para Barbancho, cuentan con una eminente raíz conceptual: "la idea, allí donde se genera lo que el creador quiere contar, es el principio del trabajo; la imagen es, por tanto, una fábrica  —en el sentido de construcción—  en la que se convierten las ideas en formas".

El estudio rehusa desde el principio plantear una especificidad propia de la fotografía contemporánea andaluza. Al analizar los trabajos de los autores presentes en el libro, todos vinculados de alguna manera con Andalucía, encontramos una gran diversidad de propuestas, "algo que es común a los artistas de todos los países y que, en el caso que nos ocupa, es posible agrupar por temas o intereses". Además, apunta "los objetivos e intereses de su trabajo coinciden con los de otros muchos creadores, lo que no es sino una muestra más de que los elementos que confirman el uso de la fotografía y las maneras de hacer en la contemporaneidad, independientemente de límites territoriales, presentan convergencias tanto formalmente como en las temáticas tratadas". De esta manera, la monografía se articula mediante seis capítulos que aluden a cuestiones de género, identitarias, sociales y políticas. Y es que para Barbancho "en la mayoría de los casos el lugar no determina la obra,  los trabajos sobre el cuerpo, como la naturaleza, la ciudad y desde el feminismo se pueden elaborar tanto en Andalucía como en cualquier otro lugar del mundo".

Cinco retratos de nadie, fotografías de Fernando Baena
La exploración del yo a través de la fotografía es una constante desde las primeras prácticas conceptuales de los sesenta. Dentro del ámbito andaluz hay algunos artistas que "han buceado en su propia imagen, tanto como un testimonio de sí mismos como para otras cuestiones". En La fotografía como autobiografía encontramos los trabajos camaleónicos del cordobés Rafael Agredano en los que "explora las posibilidades y capacidades de la imagen como formas de identificar roles y por su facilidad para utilizar el cuerpo, el propio en este caso, como identidad y como transformismo". Del también cordobés Fernando Baena el estudio analiza su serie de retratos intervenidos con el rostro del artista, una reflexión "sobre el tiempo y sobre la propia imagen, sobre la verdad y el engaño de lo que somos o lo que parecemos ser". Más particular resulta para Barbancho la obra de José Manuel Sánchez Valladares quien utiliza su propio cuerpo para levantar cartografías por medio de las figuras que emergen de su piel muerta. Dentro de este "cuerpo narrativo" sitúa el autor la obra de la pareja de artistas MP&MP Rosado, "un trabajo sobre la imagen del doble y el espejo, utilizando su propia dualidad de gemelos y estableciendo un juego de miradas que se presenta a la vista del espectador como un juego de engaños".

1m2 from Cuba, fotografía de Ángel García Roldán

El cuerpo en el arte contemporáneo es, para el autor de La imagen como fábrica, "mucho más que un tema o una tendencia. Es, como dice la artista norteamericana Barbara Kruger, un verdadero campo de batalla y un problema político, porque el cuerpo es fundamentalmente político". La exploración de las diferentes posibilidades de representación y polisemias del cuerpo humano es para Barbancho una de las principales estrategias dentro de las prácticas contemporáneas y destaca de entre las diferentes narraciones que elaboran, aquellas en las que el cuerpo es tomado como "metáfora de territorio, identidad y complejidad de la existencia humana". En este capítulo hallamos trabajos  como los de  Concha Laverán en los que "los lenguajes de acción en los que el cuerpo es el gran protagonista se entienden como experiencias vivenciales". Las obras de Moisés Robles "crean figuras extrañas que llegan incluso a desvirtuar la imagen creando una suerte de transformaciones que rayan con lo abyecto". Las situaciones de Jesús Micó son para Barbancho una estrategia para elaborar una lectura del cuerpo como "espacio expandido en narraciones de la cotidianeidad". El estudio saca también a colación las primeras cajas de luz de Dionisio González, cuerpos en cajas que "presentan a la naturaleza humana como enlatada, cosificada, a la vez que clasificada para ser estudiada por un experto sociólogo o un coleccionista de especímenes raros". Marisa Mancilla desarrolla un trabajo de investigación "aprovechando la presencia y las posibilidades del cuerpo, sobre una serie de asuntos que tiene que ver tanto con la propia persona como con sus relaciones con los demás y con el espacio". De Noelia García Bandera se analizan obras como las que componen la serie Vánitas, que resultan para el autor un "interesante ejercicio de identidad y memoria al contraponer la imagen actual de diferentes mujeres con una fotografía suya de cuando eran jóvenes".

Ciclos lunares, fotografía de David Luna

Un ejemplo de utilización del cuerpo como soporte de la identidad constituyen según Barbancho los trabajos sobre tribus urbanas de Miguel Trillo. Trillo fotografía a los personajes en su entorno habitual, "por lo que no solo resulta una fotografía de la persona con una imagen particular, sino también el entorno urbano en el que se desarrolla su vida". Francisco Reina comparte interés con Trillo en el retrato de personajes que pertenecen a diferentes tribus urbanas aunque en su caso las fotografías se desarrollan en escenarios más neutros. Una relación "artificial e impuesta del cuerpo natural" resultan para Barbancho las fotografías de José Valera en las que plantea "el trabajo con el cuerpo desde la doble perspectiva teórica del desnudo y la desnudez, enfrentando cuerpos no vestidos en situaciones cotidianas a otros vestidos en el mismo espacio". Los cuerpos desnudos son también protagonistas en series recientes de Cristina Lucas. En Desnudos en los museos la artista jiennense sitúa a los retratados en "un espacio para la cultura y los hace relacionarse con las obras allí expuestas, estableciendo así una conversación o simbiosis extraña aunque no por ello carente de sentido". Otras estrategias en torno al cuerpo encuentra Barbancho en las obras de José Alberto López y Miguel Martín Rueda. Los retratos de enanos y monjas de Carlos Aires "son más bien aproximaciones psicológicas—tiene una cierta carga de ironía y un cierto halo de humanidad tierna—". Por su parte, Fernando Bayona "hace del cuerpo, su representación y sus relaciones, el eje central de su trabajo". Para Barbancho, el artista linarense "tiene la habilidad de crear con la fotografía una serie de historias, habitualmente en complicados escenarios barrocos, donde destaca la elaborada puesta en escena y el sentido que se nos quiere transmitir". A medio camino entre la fotografía y la performance sitúa los trabajos de Ángeles Agrela y refiere que "en sus obras no hay exactamente un estudio del cuerpo, sino más bien la utilización de este como soporte de otras narraciones en las que a menudo se presentan relaciones de poder de unos sobre otros". Díficil de encasillar resultan para el autor los trabajos de A. D. Resurrección.  Series como El nadador o Cortina Rasgada son fruto de un proceso de trabajo "tremendamente metódico donde la misma importancia tiene tanto la investigación teórica como la elaboración de las piezas".

Tres son los artistas cordobeses que figuran en el capítulo El cuerpo y la fotografía. David Luna con  sus series sobre la intimidad, unas imágenes que nos sitúan en la posición de voyeurs "no sólo porque nos hace entrar en la intimidad de los fotografiados, sino porque él mismo se sitúa en la escena abriéndonos como una mirilla —el objetivo de la cámara— por la que podemos fisgar en lo que están haciendo". Ángel García Roldán muestra trabajos realizados durante sus estancias  en Cuba entre los que incluye la series 1m2  from Cuba, El edén de los balseros y  Conmigo mismo casi contra mí mismo, "donde el artista se traviste del Che Guevara tal como aparece en las fotos de una famosa entrevista, adoptando sus poses. Evidentemente el interés del trabajo no radica en el disfraz sino en la utilización del icono". Completa la terna Verónica Ruth Frías, quien de la mano de Cyro García presenta Tonto el que lo lea, "un proyecto común en el que el cuerpo —el de Verónica— es el soporte. Un trabajo donde a través del concepto, el proceso y la obra, quieren poner de manifiesto la paradoja que se desprende del arte contemporáneo en general".

Quiero ser Angelina, Jolín!, 2005. Fotografía polaroid de Verónica Ruth Frías

El cuerpo de la mujer ha sido para Barbancho "tradicionalmente un lugar político en el que actúan las relaciones de poder y de resistencia" y retoma las palabras de África Vidal cuando ésta afirma que el arte de las mujeres no es "ni un estilo, ni un movimiento, sino un sistema de valores, una estrategia revolucionaria, una forma de vida". El estudio manifiesta que en Andalucía son numerosas las mujeres que hacen del cuerpo "soporte de su discurso y metáfora de su obra". Y añade "en este caso, como en otros, la elección del medio no es arbitraria sino que busca que el material sea parte del discurso. Las propiedades del material son efectos y potencialidades asociativas y simbólicas". En Reflexiones de género coinciden algunas de estas artistas que más se han significado en nuestra comunidad en cuestiones de género como es el caso de Pilar Albarracín quien en numerosos trabajos fotográficos cuestiona el papel de la mujer y enfatiza la presencia de los tópicos asociados a lo andaluz. Albarracín cuestiona en sus trabajos "los aspectos más tópicos de lo andaluz que el franquismo vampirizó como metonimia de lo español, y se sumerge lúdica y críticamente en ellos". La producción artística y la teoría feminista del arte se dan la mano  en los trabajos de artistas como Carmen F. Sigler quien utiliza su propio cuerpo como "imagen y como soporte, pero dentro de una realidad en la que es el cuerpo de mujer y no cualquier cuerpo, como ocurre habitualmente en las narraciones vinculadas con el feminismo". Las obras de Cristina Lucas, afirma Barbancho,  se han caracterizado desde sus inicios "por poner de manifiesto un fuerte compromiso feminista, hacer de su trabajo, como lo hacen otras muchas, una plataforma de reflexión y visibilidad de las cuestiones de género". Los trabajos de Noelia García Bandera forman parte de proceso de investigación que "parte desde sí misma, desde su propia condición de mujer y aborda múltiples temas que se asocian a la condición femenina, como el ideal de belleza, que tantas veces trata a la mujer como un adorno, pero también asuntos como el matrimonio, la edad o los roles sociales". Pero las cuestiones de género no deberían para el autor acotarse sólo ámbito de la mujer, "también los hombres somos género", afirma, y pone como ejemplo la serie Milkabouts del linarense Fernando Bayona en la "se adentra en la relación entre los cuerpos, ofreciendo imágenes amorosas e implícitamente sexuales y de identidad".

Notable presencia en este capítulo de autores cordobeses como Paka Antúnez y Verónica Ruth Frías, quienes muestran sendos autorretratos con perspectiva de género o Manuel Muñoz de quien se analiza la serie de retratos sobre tres generaciones de mujeres cubanas. El de Antúnez es para Barbancho "un trabajo interesante, muy en la línea de Risk Hazekamp, donde presenta una dualidad de retratos en los que ella misma aparece caracterizada como mujer y como hombre". Aunque Verónica Ruth Frías "no elabora habitualmente discursos de género con su trabajo", el autor detecta en obras como Quiero ser Angelina, Jolín!, una denuncia de "esos estereotipos de belleza impuesta y falsificada por el quirófano a los que se pretende obligar a la mujer". Por su parte, Manuel Muñoz presenta  Mujeres 23ºN,82º30´O  la serie de fotografías  realizadas en La Habana en 2005. Muñoz retrata  tres generaciones diferentes de mujeres cubanas, "las que han vivido una revolución, las que se han desarrollado en el aislamiento y las que miran hacia el futuro".

Berquerencia, 2010. Fotografía de Manuel Muñoz

Otro de los aspectos de los que se ocupa el trabajo de investigación de Juan Ramón Barbancho es el que aborda las relaciones entre arte, política y sociedad. La recuperación de la memoria histórica es, para su autor, "un hecho justo y necesario sobre todo en aquellos países o comunidades donde ha ocurrido un enfrentamiento bélico". En este punto encuentra una conexión entre los trabajos de José Muñoz y los del cordobés Manuel Muñoz. Ambos, afirma, comparten "ese afán de justicia y reparación que persigue la Ley de Memoria Histórica". El tema de la emigración es tratado también por Manuel Muñoz y por Valeriano López en series en las que el sueño de Europa "se alza como una utopía, pero no únicamente para los inmigrantes, también para nosotros ya lo es, una utopía de cultura y bienestar". En Otras formas de lo social, Barbancho explora "el campo del arte y sus relaciones con la política y la sociedad". Aquí el autor destaca el trabajo de Isidro López Aparicio, Aitor Lara y Atín Aya y subraya al respecto que "enfrentarse al otro como diferente, olvidando que también nosotros somos muchas veces el otro, o podemos serlo para los demás, hace que nos replanteemos nuestra propia situación en el mundo y en la sociedad".

Halong I, fotografía panorámica de Dionisio González

El paisaje, y por extensión la naturaleza, no es un género cultivado desde antiguo en la historia del arte. Para el autor de La imagen como fábrica  no es hasta mediados del siglo XVI con La tempestad de Giorgione cuando el paisaje adquiere el protagonismo exclusivo dentro de la obra. Más tarde habría que esperar hasta la llegada del Romanticismo para que  la naturaleza  fuera entendida "como lugar de inmersión y de experiencia o bien la finitud del Hombre frente a la infinitud de aquella". En nuestros días coexisten diferentes perspectivas a la hora de abordar el género del paisaje, por una parte "el concepto de paisaje propiamente dicho y por otra su construcción o la creación de una naturaleza intervenida por el autor, e incluso re-creado de una manera más visionaria que real, tal vez buscando ese mundo feliz". Paradigma en Andalucía de esta nueva construcción del paisaje resultan para Barbancho las intervenciones fotográficas sobre arquitecturas que elabora desde hace años Dionisio Gónzález, "una forma de reciclaje y apropiacionismo muy posmoderna, una forma de revisitar lo ya dado, de aportar una nueva lectura y, sobre todo, de dar visibilidad a este mundo, con todo lo que ello tiene de vinculación del arte con la sociedad".  Gonzalo Puch y Juan del Junco, dos generaciones distintas de la fotografía andaluza, comparten en sus obras  interés por conectar la figura humana con la naturaleza y por considerar el paisaje como un elemento de estudio y representación. Mientras Gonzalo Puch "trabaja imágenes teñidas siempre de una intensa orientación poética y conceptual", el fotógrafo jerezano "aborda el paisaje, y su relación con el cuerpo, de una manera absolutamente peculiar".

Dentro de esta concepción del paisaje como "un constructo, una elaboración mental realizada sobre algo ya dado" se enmarcan algunos de los trabajos de A.D. Resurrección. Asunción Lozano en la serie Lugares comunes  utiliza la metáfora de las plantas trepadoras para hacer patente "la fuerza de la naturaleza para llegar a sitios imposibles, en definitiva para abrirse camino por donde parece no haberlo".  Un "paisaje con figuras" constituyen para Barbancho las imágenes de Miguel Ángel Tornero, "paisaje extraño donde habitan figuras más extrañas todavía". Una vocación romántica, advierte el autor en los trabajos presentados de Rafael Liaño,  Miguel Martín Rueda, Hector Bermejo y Fernando Bayona. El paisaje, por su parte, se convierte en Carlos Aires en  "un  escenario o telón de fondo de otras historias sobre lugares de encuentros sexuales esporádicos".  Una vuelta de tuerca a la visión de la naturaleza proporciona para Barbancho la serie Absence de Francisco Reina, el bosque como un "espacio o lugar natural donde dar rienda suelta a nuestros sueños". El paisaje urbano es para José Guerrero  terreno abonado para labrar "una mirada, introspectiva y analítica, que le lleva a realizar trabajos como Efímeros, donde constituye una reflexión sobre el paso del tiempo, la memoria y el olvido a través de los límites de la ciudad". Cierra el capítulo El paisaje como fondo una reseña de  trabajos de Celia Macías en los que muestra su interés por "investigar en el extrarradio de la ciudad, en la relación del hombre, la memoria y el espacio, en esos confines donde la periferia identifica la urbe tanto como los barrios del centro".

Campos de juego VII, fotografía de Tete Álvarez
En Estudiar el territorio. Cartografiar la mirada, Juan Ramón Barbancho analiza otras formas de abordar el tema del paisaje y la ciudad. Revisa así series del artista   Tete Álvarez –Campos de Juego, Topometrías, Confines– que tienen a la ciudad como campo de operaciones y que para el autor "no constituyen, en absoluto, una forma de captar y/o adentrarse en el paisaje al uso, más bien, como toda la obra de Álvarez, suponen el ejercicio de analizarlos con una mirada diferente, casi con un interés por medir el paisaje y el espacio". Barbancho encuentra "una sintonía" entre este trabajo de Tete Álvarez y el de A. D. Resurrección en Mapas de desplazamiento, "un interés común, ya que en la obra del segundo también hay un cierto interés por medir la ciudad, las calles y las esquinas; una suerte de apropiacionismo del espacio". Un trabajo "casi cartográfico" elabora  José Luis Tirado con sus imágenes de la Bahía de Algeciras "fotografiando y denunciando una situación de desarrollo precario y ficticio y la destrucción del entorno natural de la bahía". Gran parte del trabajo fotográficos de Chema Alvargonzález tienen también el escenario urbano como telón de fondo. La ciudad es representada como "laberinto y causa de múltiples realidades, también sociales, que son expresadas mediante la destrucción y fraccionamiento de las imágenes". Para J.R. Barbancho las obras de Francisco Reina no realizan "un análisis de la ciudad como tal, sino que la toma como escenario de otros asuntos, tal vez más profundos y preocupantes". Cierra el capítulo Juan Carlos Robles de quien se reseña la serie de 2007 desarrollada en el entorno de la Alameda de Hércules de la capital sevillana en la que "selecciona fachadas que identifican otros tantos lugares que han tenido un protagonismo especial en épocas pasadas".

Touched by the hand of God, fotografía de Juan Carlos Bracho

En La fotografía híbrida, Barbancho retoma las teorías de Rosalind Krauss sobre el campo expandido para concluir que el medio fotográfico es el que "mejor encarna los postulados de la posmodernidad". Esta taxonomía de la fotografía que el autor califica de "expandida o híbrida" constituye  "una de las características de esa posmodernidad". Y añade que estos autores estudiados  "que trabajan en el campo de la hibridación entre fotografía y pintura toman imágenes y temas ya tratados por la pintura —llegando hasta la composición entera de un cuadro—, como también ocurre en el vídeo". Ejemplos de este campo expandido son las fotografías de Víctor Manuel Gracia. El artista sevillano pone en escena composiciones que beben de la tradición barroca andaluza en una estrategia apropiacionista que para Barbancho  "no es sólo una búsqueda de inspiración en una estética ya asentada, sino que busca ser más bien un retorno a determinados temas, bajo un prisma diferente, como lo han hecho ya muchos otros autores". El trabajo, en principio pictórico de Felipe Ortega Regalado  "se expande hacia la fotografía y el vídeo (como imagen-movimiento, pintura-movimiento) y plantea una interdisciplina híbrida que, compartiendo lo visual de la pintura, expande a ésta hacia los medios audiovisuales, junto con los lenguajes, la amplitud de las imágenes, los medios técnicos que las producen, las prácticas visuales y su relación significativa con el espacio, el tiempo y el espectador." La posproducción, en el sentido que le otorga Bourriaud, es la seña de identidad para Barbancho de los trabajos de María Cañas. Cañas muestra en ellos su interés por "la investigación y la mezcla, dando como resultado una obra híbrida donde la apropiación de imágenes, muchas de ellas perfectamente reconocibles, de obras antiguas, documentales y películas que se conservan ya en el imaginario colectivo son el objetivo final". La hibridación en el caso de Juan Carlos Bracho consiste para el autor de La imagen como fábrica,  en "una mezcla entre la acción, el dibujo, la fotografía y el vídeo". Un proceso en el que "la repetición del gesto es la base fundamental y a través del cual va configurando un espacio conceptual y ficticio, el del dibujo, hasta que toda la superficie queda prácticamente cubierta".

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