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14 diciembre 2022

Dibujar la memoria. A propósito de la obra de María Rosa Aránega

Dibujo de María Rosa Aránega    
 

Rafael Sillero Fresno / Tribuna Abierta 

    Etimológicamente, la palabra memoria nos llega del latín formada por memor —el que recuerda— y el sufijo -ĭa, utilizado para crear sustantivos que, sin ser perceptibles a través de los cinco sentidos, pueden reflejar una idea, experiencia o cualidad. La memoria es un concepto en constante construcción, en tensión con el olvido, con la amnesia. Así pues, podemos encontrar expresiones como hacer memoria o enterrar en el olvido. Ejercitarla ha sido sumamente importante para las culturas en las que la escritura no tuvo desarrollo, pues la narración oral, en la que se incluye la trasmisión de lo iconográfico, suponía un elemento de cohesión. 

Por ser un asunto que nos concierne a todas y todos, la memoria es un tema político, en el sentido más noble y original del término. Decidimos honrar a determinadas personas o hechos a través de monumentos o lugares conmemorativos, que vehiculan la conexión con el pasado. También, como ejemplo de la tensión ya referida, el relato dominante puede imponer la amnesia generalizada, algo especialmente palpable en los regímenes totalitarios. Unos deciden, y la sociedad, apabullada o partidaria, acepta el relato. En este sentido, como lo reflejó Hannah Arendt en Eichmann en Jerusalén, a propósito de las atrocidades nazis, cabe recordar la actitud acrítica que banaliza, e incluso justifica, el mal. También el miedo, que puede llegar a tener toda la legitimidad según las circunstancias, atenaza. 

 La aspiración de un porvenir socialmente sólido necesita memoria. Reflexionar sobre el pasado es un buen punto de partida para encarar un futuro colectivo que aspire a la democracia más plena. Nuestro país, una vez reconciliado con los derechos humanos internacionales, debió reparar los daños a las víctimas del franquismo, pues la amnesia impuesta durante décadas ya no debía tener cabida. Tardamos bastante en arrancar, pero, a pesar de todo, se va haciendo camino. 

Entre el corpus documental elaborado en torno al tema, queremos recuperar la Declaración sobre los principios fundamentales de justicia para las víctimas de delitos y del abuso de poder (Asamblea General de las Naciones Unidas, noviembre de 1985), que dice, en su punto 4, que «las víctimas serán tratadas con compasión y respeto por su dignidad. Tendrán derecho al acceso a los mecanismos de la justicia y a una pronta reparación del daño que hayan sufrido, según lo dispuesto en la legislación nacional». El texto también entiende como «victima» a familiares o personas a cargo con relación inmediata con la «víctima directa». 

Citada la importancia de la imagen, incluso desde la narración oral, la reparación de la memoria también encuentra un buen asiento en la expresión artística. Se trata de un pilar más dentro de esa gran estructura que se apoya en el trabajo multidisciplinar y en la necesaria pedagogía. María Rosa Aránega (Almería, 1995) ha escogido este camino para su propuesta artística. A partir de una ingente investigación documental, incluyendo fotografías, hemeroteca, material audiovisual y testimonios directos —también los más cercanos—, resignifica, y dignifica, recuerdos configurados desde lo personal y familiar para así conformar memoria. Las diferentes historias que, a través de los años, han podido ir difuminándose o moldeándose, e incluso pudieron ser aparentemente enterradas en el olvido, viven en tiempo presente el impacto y desconcierto que se genera cuando lo evidente vuelve a emerger. 

 

En Sobre la fotografía, Susan Sontag reflexiona sobre la arbitrariedad del encuadre fotográfico, sobre las unidades de pequeña realidad social que se generan. La perspectiva no suele ser inocente, pues cuando se elige el encuadre también se está decidiendo qué se excluye. En las obras de María Rosa parece que esos límites son más quebradizos, porque se palpa algo que queda más allá. Incluso en los dibujos de escenas más cotidianas, aparentemente alejadas de cualquier tipo de represión, sentimos una violencia contenida, como ocurre con esos personajes en sombra, los rostros difuminados, los grupos de niños, los futbolistas posando antes del partido o las mujeres que, en silencio impuesto, custodian la memoria más allá de la trinchera. El gesto, decidido o forzoso, también suma a esa tensión, como sucede con esos saludos con la mano derecha levantada. De este modo, tomamos conciencia de que la violencia política, ese terror impuesto desde arriba, va permeando tanto en lo cultural como en lo individual. 

Dibujo de María Rosa Aránega

Por dicha violencia, presente o contenida, estos dibujos llegan a sobrecoger, a desarbolarnos; pero, paralelamente, ofrecen una sensación balsámica, un alivio por medio de una reparación histórica propuesta por una artista nacida a mediados de los noventa que, decidida, acepta el reto de plasmar los testimonios heredados; que sabe, por experiencia propia, del efecto sanatorio de la representación a través del dibujo; que, como aquella Mnemósine —diosa griega hija de Gea y Urano—, nos acerca esa memoria tan necesaria para el pensamiento. Pero este ejercicio reflexivo y artístico no es solo una revisión del pasado; también es una mirada al presente, una señal de alerta ante el riesgo de repetir atrocidades. La consolidación democrática, que necesita muchos años de conquistas cívicas, puede ser derrumbada con un soplido extremista. Derechos que creemos consolidados son puestos en entredicho, creando corrientes de opinión que, en realidad, convienen a muy pocos. Por ello no debemos dejarnos abrazar por la pereza a la hora de mirar hacia los hechos de una historia que sigue siendo nuestra y reciente.

 María Rosa Aránega participa en la presente XI edición de Z. Jornadas de arte contemporáneo de Montalbán de Córdoba


19 septiembre 2015

Z, arte contemporáneo en la periferia de la periferia

Sacrificción, acuarela de Manuel León en El Pueblo, exposición colectiva que forma parte de Z. Foto: Cortesía del artista

Redacción / Ars Operandi

Casi una decena de proyectos de arte contemporáneo se dan cita ya en la provincia de Córdoba. Uno de los últimos en incorporarse al programa Periféricos es Z, las jornadas de arte contemporáneo de Montalbán que celebran en estos días su cuarta edición. Dirigidas por los artistas locales Demetrio Salces y Rafael Jiménez el encuentro pretende convertir durante tres días a una localidad de poco más de 4.000 habitantes "en un pequeño gran laboratorio en torno al arte y la cultura contemporánea. Acción y reflexión sin renunciar a lo lúdico, en propuestas sin complejos y en las que pretendemos conectar y acercar las prácticas contemporáneas al público montalbeño”. Y es que “El pueblo” es el título que toman unas jornadas que van a reunir este fin de semana a artistas, gestores y agentes culturales de Andalucía para poner en común aspectos relacionados con la creación artística contemporánea. Z arrancó ayer viernes con una intervención en el Teatro Municipal de Fran Pérez Rus, Cenital, y sendas exposiciones del colectivo Luneados y la fotógrafa Lola Araque. Tras la presentación oficial de las jornadas, el Casino del pueblo acogió Salmorejo vs Oricios, un encuentro entre el director de la Semana de arte contemporáneo de Asturias AlNorte, Ángel Antonio Rodríguez, y el artista, comisario de arte y director de La Universidad Emocional, Paco Pérez Valencia.

En la jornada de hoy el artista y gestor cultural Rubén Barroso presentará Voladora, Cultura Portátil, el proyecto en el que anda embarcado tras la clausura de Contenedores. También realizará la presentación del último número de la revista ilustrada Las Ciervas mientras que los organizadores de Scarpia harán lo propio con la presentación del libro Scarpia 2002/2015, que recoge catorce años de creación en la localidad cordobesa de El Carpio. El plato fuerte de las jornadas será la exposición que va a reunir en la Sala Depósitos a nombres significativos de la plástica andaluza como Manuel León, la pareja MP & MP Rosado, Mercedes Pimiento, María José Gallardo, María Ortega Estepa, Daniel Silvo y Mario Marín. Las jornadas se cerrarán mañana con Camino Z, un proyecto de intervenciones en el paisaje a cargo de Miguel Ángel Moreno Carretero y Fdavid Ruiz y el encuentro La periferia de la periferia, que reunirá a artistas, gestores y otros agentes culturales que desarrollan sus proyectos en la provincia de Córdoba.

26 abril 2015

Modelos para armar. Nocturnos2 en MODO

Colectivos independientes participan en la mesa redonda de Nocturnos2. Foto: Ars Operandi
Redacción / Ars Operandi

"Visibilidad" y "modelo" fueron las dos palabras más escuchadas en la mesa redonda que abrió el Segundo Encuentro de Cultura Independiente de Córdoba, Nocturnos2. "Visibilidad" como necesidad de dar a conocer una escena que en la mayoría de las veces permanece oculta y desconocida y "modelo" como conjunto de referencias a la hora de articular las políticas culturales. Y sobrevolando todas estas reflexiones, un fantasma, el de la post-no-capitalidad como evidencia de la impostura cultural de la ciudad. Una ciudad que, a la par que ha hecho decrecer su oferta cultural, ha visto florecer un buen número de iniciativas independientes que son las que, a la larga, conforman verdadero tejido cultural. Ayer,  parte de esta trama, un buen número de colectivos independientes, convocados por El Arsenal, se dieron cita en MODO en una ceremonia que sirvió para dar el banderazo a un nuevo proyecto que, a partir del mes de mayo, se ofrece como contenedor de propuestas artísticas y espacio de trabajo para industrias culturales. La intención del encuentro es, afirman desde Nocturnos2, propiciar un espacio para el encuentro entre la ciudadanía y la comunidad artística,  "un territorio indispensable para generar a través de las ideas, el arte y el diseño la consolidación de proyectos que aumenten la riqueza de su población medida en valores sociales y económicos".

Presentación de MODO, una apuesta común de Colaborativa y Zum. Foto: Cortesía El Arsenal
En una maratoniana sesión que se prolongó durante once horas se sucedieron presentaciones de proyectos, micro conferencias y actuaciones acompañadas por la presencia de mini stands de moda, diseño, arte, literatura, mobiliario, reciclaje... De esta manera, Efímera, Vértebro, Santaella Contemporánea, Estigma Teatro, Z de Montalbán, Colaborativa, Ciudad Creativa, Aptitudes de La Rambla, Scarpia de El Carpio, UCO Música, Luneados, Juan López, MODO, El Arsenal además de nuestra revista, Ars Operandi, presentaron sus proyectos en una sesión que estuvo salpicada por las actuaciones de Sara Banda y Elena Lázaro, la acción de Pablo Alvar y Antonio Blázquez, el micro concierto de UCO Música y las sesiones de Manu Bermejo y NökieRuss. Además el encuentro acogió las presentaciones de las publicaciones La Galla Ciencia y la Revista ensamblada El Paraíso y contó con la disertación de Noelia Centeno Ciudad creativa, ciudad creada y la proyección de videos e intervenciones artísticas de Beatriz Sánchez, Verónica Ruth Frías, Fran Pérez Ruz y Miguel Ángel Moreno Carretero. 


06 septiembre 2013

Avance de temporada


Dibujo sobre papel de la serie Animal copulation de Eugenio Rivas 
Redacción / Ars Operandi

Septiembre es el mes de arranque del año artístico y galerías y espacios de arte ultiman sus programaciones para el inminente inicio de la temporada. A la canícula del verano cordobés han resistido heróicamente las exposiciones de Pepe Duarte y Txomin Badiola evitando así el lamentable Cerrado por vacaciones que tradicionalmente caracteriza a la oferta cultural veraniega de la ciudad. Abrirá fuego El Arsenal que ha preparado para hoy viernes una interesante sesión doble. De una parte presentan Transistor, una performance de Pablo Alvar Mcv y Antonio Blázquez que plantea "una reflexión sobre ciertos medios de comunicación y su influencia en la vida cotidiana". Al mismo tiempo se inaugura Big Bang Melting Dog, un proyecto de Eugenio Rivas y Jürgen Fritsche a medio camino entre el happening y la instalación escultórica. Además la pareja de artistas presentará en La Cajita, Animal Copulation, una serie de dibujos de parejas de animales retratados en plena cópula que ilustra "el más profundo y básico de los instintos". El Arsenal retoma también así una programación que incluirá en este comienzo de curso talleres como los impartidos por Pilar Mayorgas y Guadalupe Esquinas y puestas en escena como la que llevará a cabo la Compañía Epokhé NO-teatro con la obra Oxitocina.

Este fin de semana las Bodegas Jesús Nazareno de Baena acogen BJN63, un singular proyecto de arte que reúne a una quincena de artistas para trabajar in situ sobre obras relacionadas con la cultura del vino. Los artistas realizarán sus creaciones tomando como soporte láminas de aluminio de formato circular que una vez ejecutadas serán instaladas definitivamente en algunos de los toneles y barriles que alberga la bodega. Entre los artistas participantes estarán Gloria Martín, Ramón David Morales, Manuel León, Manuel Antonio Domínguez y Cyro García además de los cordobeses Paco Ariza, Miguel Ángel Moreno Carretero y Verónica Ruth Frías.


Haikus de Jacinto Lara se podrán contemplar en Z. Foto: Cortesía La Fragua
La provincia de Córdoba se ha convertido de un tiempo a esta parte en escenario de un nutrido grupo de experiencias en torno al arte contemporáneo. La Fragua de Belalcázar, después de un intenso programa  veraniego, inaugura el curso el próximo día 13 con la presencia de la Compañía La Ruspa Rocket. A golpe de percusión brasileña, Laura Trefiletti,Valentin Pythoud y Julien Piérrot , "tres virtuosos de la acrobacia", intentan recomponer "el equilibrio del mundo". El 13 de septiembre comienzan también las II Jornadas de Arte Contemporáneo de Montalbán. Z, en alusión al ceceo habitual en la localidad de la campiña, arrancará con La Ilustración (Sobre el papel del arte), una performance de Ruben Barroso, y continuará con un programa de actividades que incluye intervenciones del colectivo Scarpia o del artista Jacinto Lara, quien desplegará uno de sus haikus. La Sala Depósitos, por su parte, acogerá En Escena, una exposición que reúne obras de artistas como Nieves Galiot, Arturo Comas y Noelia García Bandera entre otros.

Invocación, videoinstalación de Carmen Sigler para Intervalos, la muestra que se podrá contemplar en la sala Vimcorsa
Ya en la capital el jueves 19, la sala Vimcorsa inaugura Intervalo, el ciclo sobre arte contemporáneo y flamenco que iniciaran en 2004 el artista Javier Codesal y el recordado Paco del Río, crítico de arte y responsable durante años de la Fundación Cajasol. Intervalo es un proyecto que se ha ido configurando a lo largo del tiempo mediante la invitación a artistas a trabajar sobre las confluencias entre el arte flamenco y la cultura contemporánea. Obras del propio Codesal, Alex Francés, Carmen Sigler, Kaoru Katayama, La Ribot, Alonso Gil, Vasco Araújo, Jorge Ribalta y Dias &Riedweg conforman un recorrido ineludible para abordar una de las escasas confluencias entre ambas manifestaciones artísticas. La sala municipal cerrará el año con Perú. Martín Chambi-Castro Prieto, un recorrido por el país andino que confronta las imágenes realizadas por Chambi a principios del siglo XX con las tomadas ya en el XXI por el fotógrafo madrileño. La sala Galatea, por su parte, sólo ha confirmado hasta el momento una muestra y estará realizada por miembros de la Asociación de Ceramistas Cordobeses Horno 24.

Mario y Manuel (2005). Still de video de Javier  Codesal. Foto: Cortesía Galeria Casa Sin Fin.

En Octubre, y de la mano del crítico y comisario independiente Jesús Alcaide, asistiremos a la segunda de las entregas del ciclo de exposiciones Los nombres del Padre, un programa de intervenciones artísticas en el Centro de arte Pepe Espaliú que ha invitado a tres artistas contemporáneos a establecer un diálogo entre sus trabajos y las obras de Espaliú desde conceptos derivados de la influencia que el psicoanálisis lacaniano tuvo en la formación artística y personal de Espaliú. Tras la intervención de Txomin Badiola es el turno del artista visual Javier Codesal. Codesal confronta sus obras con las del artista cordobés a partir de "tres conceptos que aparecen vinculados a la teoría lacaniana y a la propia obra de Espaliú, en primer lugar la idea de lo patrimonial , en segundo lugar el descubrimiento del lenguaje, la escritura y los otros y en tercer lugar, la enfermedad, el SIDA y la ausencia, definitivos en la última etapa de Espaliú".

A finales de octubre dará comienzo la edición número XV de la Muestra de Arte Contemporáneo D´Mencia 2013. La Casa de la Cultura de la localidad de la Subbética acogerá exposiciones de Javier Artero, La disección lúcida, Helí García, Homo Faber y la uruguaya residente en Barcelona, Elena Ferrer que presentará Comming Backhome. El proyecto seleccionado para intervenir en el Pilar de Abajo es 8 donceles llorando, de la pareja formada por José Iglesias G. Arenal y Chaqui Warhole. Cierran el avance de programación las galerías privadas de la ciudad. La decana, Arte21,  inaugura la temporada con Banco de España, una instalación de Victor Pulido que reflexiona sobre las consecuencias de la crisis económica. Por su parte la galería Carmen del Campo programará exposiciones de Sara Moyano y Mariano Aguayo y Carlos Bermúdez hará lo propio con obras de Ángel Pascual Rodrigo.

20 julio 2013

Scarpia, la acción local como práctica artística


Taller de Miguel Guzmán 30 deseos en fuga libre. Foto: Sonia Torres. Cortesía Scarpia
Redacción / Ars Operandi

"En Scarpia no somos paracaidistas, no intentamos inventar para dos días ni alucinar a nadie durante un corto espacio de tiempo". Así de contundente se muestra Miguel Ángel Moreno Carretero, director de las Jornadas de Intervención Artística en el Espacio Natural y Urbano de El Carpio, cuando explica la imbricación social de su proyecto. Un proyecto basado en una confianza ganada a lo largo del resto del año, "que tiene mucha humanidad y que se recarga solo con la energía de la gente". Y este parece ser el único secreto de Scarpia, el trabajo diario—gestionan también una agencia creadora de programas de cultura—y el compromiso manifiesto con su entorno local. En los primeros años, recuerda el artista, "había gente que pensaba que incluso éramos una secta", pero poco a poco, confiesa, "hemos ido conquistando pequeños territorios y cada vez hay más gente convencida de los beneficios que reportan al pueblo proyectos como este".

Pirograbado de Daniel Palacios junto a mosaicos del Museo de El Carpio. Foto: Ars Operandi
A medio camino, como indican, "entre lo solidario y lo reivindicativo, entre lo real y lo imaginario", Scarpia vence un año más a la canícula estival para convertir a El Carpio en un extenso laboratorio de arte que pretende implicar de igual manera a artistas y ciudadanos a través del trabajo colaborativo. Establecer conexiones entre los habitantes de El Carpio, el pensamiento contemporáneo y las prácticas artísticas actuales son las premisas con las que han trazado el programa de esta XII edición. Una edición que se presenta bajo el título de Ecosistemas del arte y la sociedad y que se sustenta como en años anteriores en una doble vertiente, una divulgativa conformada por tres exposiciones y otra didáctica y participativa a través de los cuatro talleres que en estos días se están llevando a cabo.

Obras de Julia Krause e Ivan Izquierdo para La Fragua de Belalcázar. Foto: Ars Operandi

La Torre Garci Méndez dirige este año su mirada hacia el mundo rural y hacia los proyectos de arte actual que allí se desarrollan. Con el comisariado de Noelia Centeno y Moreno Carretero, la torre mudéjar acoge cuatro iniciativas que desde diferentes planteamientos intentan ofrecer una visión de lo rural apartada del bucolismo pastoril y más próxima a las inquietudes de la cultura contemporánea. De esta manera, Energía rural y arte contemporáneo, presenta una muestra de las actividades que lleva a cabo Campo Adentro, un programa que cuenta con el respaldo del Ministerio de Medio Ambiente, que organiza residencias, exposiciones y edita publicaciones con el objeto de abrir debates sobre la transformación del paisaje, la crisis ambiental y económica o la transición hacia la sostenibilidad. La provincia de Córdoba aporta tres proyectos a Energía Rural. Desde diciembre de 2010, en la comarca del Valle de los Pedroches,  La Fragua desarrolla un extenso programa de arte actual en torno a la residencia de artistas que mantienen en el Convento de Santa Clara de la localidad de Belalcázar. Bajo la dirección de Javier Orcaray y Gabrielle Mangeri y el apoyo de socios y colaboradores, La Fragua ha conseguido atraer a Belalcázar a un buen número de artistas residentes que han logrado revitalizar con sus intervenciones el entorno local de la zona. A La Fragua se han sumado recientemente dos proyectos que también plantean iniciativas relacionadas con el desarrollo de lo social y la revitalización de lo rural. En la localidad de Obejo, La Fresnedilla se presenta como un proyecto de agroarte que aúna creación artística contemporánea, agricultura ecológica y biodinámica. Por su parte Z, las Jornadas de Arte Contemporáneo de Montalbán, proponen un espacio de experimentación creativa joven en interrelación con los habitantes del lugar.

Instalación de Fran Pérez Ruz en el Museo de Historia de El Carpio. Foto: Ars Operandi

El programa expositivo de Scarpia se enriquece en gran medida en esta edición con la incorporación de "nuevos territorios". Se trata del recién inaugurado Museo de Historia de El Carpio. Sus remozadas galerías, silos y aljibes forman parte activa de Estratos fluidos: Arte y tecnología en la sociedad actual, la exposición comisariada por el artista Fran Pérez Rus, que además de instalaciones propias presenta obras de Colaborativa, Santiago Cirugeda y  Daniel Palacios.  Pérez Rus muestra en tres instalaciones de luz el resultado de un proceso de trabajo que le ha llevado a convivir más de un mes con el espacio arquitectónico y establecer un fértil diálogo con los pasados usos del edificio a través de la tecnología. De igual manera, los mosaicos romanos hallados en la Torre Garci Méndez se presentan flanqueados por dos pirograbados de Daniel Palacios. Son diagramas realizados a partir del flujo de información suministrado por los sensores que el artista cordobés situó en diferentes espacios públicos de la localidad. El trabajo comunal y la autoconstrucción son  notas comunes en las obras que presentan Santiago Cirugeda y Colaborativa. El arquitecto sevillano muestra en una selección de fotografías sus soluciones constructivas modulares mediante la reutilización de materiales residuales. Por su parte, el colectivo Colaborativa presenta documentación sobre algunos de sus proyectos urbanos como los Paseos de Jane Jacobs, Colaboratorio y la cúpula geodésica realizada mediante impresora 3D y cañas de bambú que permite la auto-construcción de espacios desmontables a muy bajo coste para generar así nuevas dinámicas de actividad en el espacio público.

Cúpula geodésica realizada por Colaborativa. Foto: Sonia Torres. Cortesía Scarpia

Pero quizá el plato principal de Scarpia XII sean los talleres que, como cada año, concitan a un gran número de artistas y voluntarios en torno al magisterio de creadores como Karmelo Bermejo, Miguel Guzmán o los colectivos Basurama y Boa Mistura. La amalgama que Scarpia propone entre solidaridad y reivindicación, entre lo real y lo imaginario toma forma en la propuesta del artista madrileño Miguel Guzmán. 30 deseos en fuga libre es una obra comunal y participativa que se nutre de relaciones y afectos. Los participantes del taller han mantenido conversaciones con personas mayores del pueblo en situación de dependencia para intentar conocer sus deseos y anhelos. Son deseos que "pueden parecer pequeños, como dar un paseo por el campo, ver el mar o aprender a escribir; pero que sin embargo, suponen grandes retos para ellos. La labor de los participantes era hacer propio ese deseo, interiorizarlo, y realizarlo a través de una acción artística". El resultado de esos encuentros se ha plasmado en una instalación permanente en uno de los patios del Centro de Día de Mayores de la localidad.

Participantes de el taller de Basurama dan forma al Parque Utopía. Foto: Cortesía Scarpia
Basurama es un colectivo que no sólo se ocupa de los desechos sólidos sino también de esos espacios urbanos muertos, residuales, olvidados en los patios traseros de la ciudad. Han ocupado e intervenido barrios como Estrutura en Brasilia, San Cristóbal de los Ángeles en Madrid o el Campo de Refugiados Suf, en Jordania. En El Carpio han dirigido su mirada al camping abandonado en las afueras del pueblo. La cercanía al río Guadalquivir y su consiguiente peligro de inundación dio al traste con el proyecto hostelero que desde entonces sufre el deterioro del paso del tiempo. El taller dirigido por Basurama ha conseguido reactivar el terreno baldío y transformarlo en un espacio recuperado para uso y disfrute de la población carpeña. Parque Utopía es ahora un lugar de encuentro fruto del trabajo en común y de la reutilización de materiales residuales. Para ello han contado con la colaboración de una empresa  de gestión de residuos que ha donado materiales como palets y ruedas neumáticas que han servido para conformar el mobiliario urbano. Columpios, hamacas, tirolinas, mesas, papeleras y señalética dan vida ya al nuevo parque construido a base de esfuerzo, ilusión y sobre todo, como afirma uno de los miembros de Basurama, "imaginación colectiva, para tratar de idear nuevas formas de relacionarnos y habitar de forma no lineal un espacio tan sugerente".

Proceso de trabajo en el taller de Boa Mistura. Foto: Sonia Torres. Cortesía Scarpia
Tras su paso por la ciudad malagueña donde han participado en el proyecto Soho Autor de Fer Francés, el colectivo Boa Mistura recala en El Carpio para compartir con Scarpia sus ya célebres intervenciones en espacios públicos. Formado por cinco artistas de diversas disciplinas, Boa Mistura ha desarrollado proyectos de transformación del entorno en Ciudad del Cabo, Noruega, Berlín, São Paulo, Venecia, Argel o Nueva York. En la localidad cordobesa los miembros de Boa Mistura han desplegado una  intervención en la linea de la llevada a cabo en Vila Brasilândia, una de las favelas de la ciudad brasileña de São Paulo. Se trata de una serie de pinturas murales en diferentes espacios de El Carpio realizadas con la técnica de la anamorfosis. Son dibujos de palabras que aluden a un estado de tranquilidad—calma, sosiego, remasno, serenidad—que han de ser miradas desde un determinado punto de vista para ser recompuestas. Un bello colofón, este de mirar al mundo desde la perspectiva del arte, que pone fin a unas jornadas en las que no han faltado programas habituales de la cita carpeña como Scarpia Junior—con Antonio Blázquez y Paloma Montes entre otros—o Convocados, el ciclo de presentaciones de artistas y proyectos culturales que ha tenido lugar cada noche junto al kiosko emblema de Scarpia.

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