30 marzo 2014

Elogio de la sombra. Manolo Espaliú en Blow Up

Fotografía de la serie 42º de Manolo Espaliú. Foto: Cortesía Blow Up
Redacción / Ars Operandi

Blow Up reafirma su apuesta por la fotografía contemporánea andaluza con la comparecencia de Manolo Espaliú (Sevilla, 1970). Y lo hace con una programación que en 2014 ha comenzado con el fotógrafo portugués afincado en Algeciras, Tiago da Cruz, quien trajo hasta la sala de la Axerquía, La Isla, una colección de ausencias y presencias, paisajes y retratos con el telón de fondo de los escenarios de la localidad algecireña. Tras Tiago ahora es el turno de Manolo Espaliú y su serie 42º, una colección que viene avalada por el reconocimiento como Nuevo Talento FNAC de Fotografía 2012.

42º es un proyecto que podríamos situar dentro de la fotografía de calle, aunque rebase sus planteamientos, y surge al calor de las elevadas temperaturas que soportamos por estas latitudes durante los meses de verano. Si cualquier manual de fotografía al uso recomiendaría abstenerse de disparar las instantáneas en las horas centrales del día, Espaliú hace justamente lo contrario. Aborda sus escenas –exterior día, más de 40 grados a la sombra– buscando el contraste extremo que le proporcionan diafragmas muy cerrados que sacrifican el detalle en las zonas de sombras y solo destacan el valor de las altas luces. Confiesa que "el trabajo surge de cierta rebeldía sobre lo que dicen los cánones. La luz en el sur es maravillosa pero no en todo momento. En plena canícula es extremadamente fuerte y decidí usar este inconveniente en mi favor. Siempre admiré el trabajo de autores como Trent Parke y quise enfocar el trabajo de ese modo, con imágenes en los que la sombra fuera protagonista aunque siempre emparejemos inconscientemente el calor con la luz. Goethe, como estudioso del color, ya decía donde hay mucha luz, la sombra es dura. Puede parecer muy trivial pero detrás encierra todo un mundo y aquí en el sur lo conocemos bien".

Fotografía de la serie 42º de Manolo Espaliú. Foto: Cortesía Blow Up
Pero no son las de Parke las únicas referencias confesadas del autor. Además de su admiración por Camino Laguillo, 42º C "evoca referencias tangenciales con el claroscuro de Caravaggio o la escuela sevillana pero igualmente a los primeros trabajos de Philip Lorca Dicorcia, la obra en blanco y negro de Ray K. Metzker o la obra de autores más contemporáneos como el americano Jhad Nga o el colombiano Manuel Vázquez. Todos emplean la calle como escenario y usan la luz, o su ausencia, de un modo similar para hablar de sus mundos creando intrigantes atmósferas que invitan a preguntarnos sobre los imágenes". En Andalucía, por el trazado islámico de algunas de sus ciudades, las calles mantienen la estrechez para evitar la insolación extrema. Pero en este sentido "el trabajo no habla de ninguna ciudad en particular por eso evito cualquier referencia al contexto espacial, más bien de ese momento exacto en el que rebasamos esa línea fina naranja que divide lo que ocultan las sombras y lo que la luz hace visible y que separa el desasosiego y la ansiedad del alivio en el refugio de la sombra. Utilizo las calles orientadas al oeste que, como focos en un estudio, aíslan el sujeto casi alienado como consecuencia del calor."

42º. Manolo Espaliú
Blow Up
C/ Huerto de San Pedro El Real.
Hasta el 31 de mayo. Martes a sábado de 11 a 14 h.
Encuentro con el autor: 24 de abril, 20,30 h

27 marzo 2014

Bajo la bruma insalubre de Rey Heredia

TRIBUNA ABIERTA
Escultura de la serie CarryingFoto: Ars Operandi
Rafela Nicolau / para Ars Operandi 

(…) solamente quien se ha encontrado en su vida con el demonio, quien lo ha percibido en todo su peligro, sólo ése puede sentirse enemigo terrible de él. (Stefan Zweig, La lucha contra el demonio

A Pepe Espaliú y a su Centro. A Óscar Fernández, su coordinador.

Existe, ese lugar que desprende rabia y sudor. Ese espacio que se contiene y se contrae, minuto tras minuto. 

Espaliú acaba abandonándose a la inevitable naturaleza de herirse a sí mismomediante la nombrada contracción, mediante una expresión mínima, mediante un silencio de dientes afilados. A su vez, el aliento que expulsa cada obra hiela la nube que persigue al ingenuo espectador e, inevitablemente, conduce a la pausa, al estatismo. Lo expulsa fuera de sí mismo: la expresión de Espaliú no quiere opinión, ni causa, ni descubrimiento, ni halago. Cada golpe del silencio ejecuta una sentencia irremediable y autónoma, a manera de un martirio profanado, sin ninguna otra causa que la aceptaciónunas veces más agónicas que otrasde un yo fragmentado. 

No hay ya, en todo ello, un sujeto artístico entendido como tal, en tanto que no hay adjetivación del sujeto en sí mismo. Hay un sujeto, claro está, aunque difícilmente trazable, difícilmente dado a la concreción, esparcido entre sus propias ruinas: el dramático desprendimiento, pues, de una libertad que, quizá en algún momento originario o de juventud, se creyó posible. Se emerge, en definitiva, del cinismo más crudo y mísero a fin de hundirse en ese cuerpo desintegrado sin ninguna intención de resolución o de auto-ayuda. No existe, de esta manera, la concepción, en el discurso del cordobés, del arte como taumaturgia. No hay ya nada que intentar sanar nimucho menosninguna pretensión de entender. Así lo exponía el mismo artista: Algunos creen que el arte es una forma de entender el mundo. En mi caso, siempre fue la manera de no entenderlo..., de no oírlo.1 

Y quizá por todo esto y, sobre todo, por todo aquello que ninguna limitación verbal logrará dejar ni siquiera entrevisto, dejo esquela sobre mi armamento de madera y su inservible, lamentable e inútil protección. 

Pepe es el ave que sobrevuela su propia obra, con negras alas heridas y quién sabe si, posiblemente, desplumadas. Ya no es tiempo de jaurías ni de plumajes, como sí pudo haber un momento. De poco nos han servido. Y no hablo, por ello, de un posicionamiento lejano a un arte claro y conciso: recordemos, si no, su precisa voz alzada en un: Es necesario continuar siendo lo que eres. Yo no quiero ser de profesión sidoso; yo quiero seguir siendo de profesión escultor. Espaliú entierra los aullidos, Espaliú no es una queja. Es una apertura a la lápida del silencio para proclamar, así,desde una posición fragmentada e, insisto, ya de costumbre mutiladala destructividad de aquello que el triste y apacible espectáculo de la cultura ha cosido en su sofisticado estandarte: la fortuna de lo actual dícese llamar «arte». 

La realidad de esa parada en la vena de Rey Heredia se muestra casi a manera de holograma intermitente y de difusa e inquietante proyección, dudosamente atrayente. Se trata, en definitiva, de una quiebra del carácter expositivo del arte, a pesar de que el planteamiento de cara a una homologada realidad exterior forme parte inevitable de su esencia, de su conflicto. 

De ahí, su relación con el espectador, al que empuja a la vez que invita, de manera pacífica y perversaperversidad en tanto que se sabe atacante, al atraparlo, a inhalar la sangre y la atmósfera de su mutilación, tanto interna como externa. De todo ello, surge, pues, el resultado de un centro expositivo poco común: un lugar que se presenta al mundo mediante un arañazo. Eso sí, con la discreción de parecer un sepulcro más. No se equivoquen, no nos equivoquemospodríamos decir: Espaliú no les invita a la escucha. Si acaso, les invita a mendigar por su sombra. Y, de manera, como poco, llamativa, su producción se ha dado al flirteo con las galerías, con grandes museos, con altivos coleccionistas sin piel y sin accesopor su fortunaa la arritmia que hace del arte un lugar al que plantearse más de cien veces si uno quiereo puedevolver. Y, sin embargo, esa advertencia sobre evitar la equivocación con el estigma Pepe Espaliú es, intrínsecamente, estúpida. Estúpida como lo es la genérica escasa lucidez que nos guía como espectadores en el camino hacia la pérdida. Precisamente es algo más que sabido e intencionadome atrevería a decirpor parte del artista: el “pasen y vean” no interesa al escultor. Sería, quizáy en el caso de que, por fortuna inesperada, lográsemos llevar esa carga vil a la inocente palabra, un “si pasan, resérvense para la ceguera”. Una vez más, la rotura irrecuperable de una existencia cuya agresividad nunca fue elegida. 

Vista del patio del Centro de Arte Pepe Espaliú  de Córdoba. Foto: Ars Operandi
Existe, dentro del Mausoleo Espaliú, un concepto de vida que se ha creído, erróneamente, común: se trata de aquél que es consciente de su imposibilidad y que, a su vez, se da la espalda a sí mismo, sumergiéndose en el oscuro estanque de una muerte lenta, cotidiana, casi descodificada. 

A raíz de todo ello, es casi inevitable acabar cuestionándose si los actuales convencionalismos museológicosa menudo tan insustancialmente democráticosson realmente adecuados y, más aún y sobre todo, justos, de cara, no solamente a las obras expuestas, sino a los mismos visitantes. La misma palabra, casi desdicha, querido sistema, me temo que chirría, aquí: visitante. Un visitanteentiendoes aquél que entra y sale, y no aquél que entra para quedarse; aquél que hace, en definitiva, una visita, valga lo redundante de la evidente aclaración. El cuestionamiento de toda esta aglomeración de palabras no es, pues, otro que el siguiente: ¿acaso permite esa visita, el espacio al que nos referimos? Es más, ¿acaso es honesto hacer o hacernos creer a nosotros mismosvisitantes que, míseros y frecuentemente corruptos, aspiramos siempre a una nunca asumida distinciónque el legado de Espaliú pretende realmente la recepción de visitas? Subrayo, como puntualización, que pongo sobre un interrogante el hecho de qué pretende o no la obra a la que aquí se hace referencia, y no tanto la probablemente compleja personalidad del artista. No es una cuestiónme libere la fortuna de ellode adoptar una actitud mitómana ni tampoco de dejar de lado las intenciones más o menos prácticas del autor, terreno al que no es de mi interés dirigir mi atención. 

Al final, de todas maneras, una acaba dando apertura a la violencia contra el abismo, contra el demonio, al tomar una ligera conciencia de que el escupitajo, aquí, equivale al halago y, en ocasiones malditas y puntuales, al hallazgo frente a un espejo poco amable. Dato, por cierto, poco halagador. 

1 ESPALIÚ, Pepe. «Retrato del artista desahuciado», En estos cinco años (1987 – 1992). Madrid: Estampa Ediciones, 1993, p. 13 

25 marzo 2014

Eppur si muove

Un aspecto del stand de El Arsenal en FACBA 14. Foto: Cortesía El Arsenal
Redacción / Ars Operandi

El reciente cierre de la galería Carlos Bermúdez viene a colmar una situación, la del panorama galerístico en Córdoba, que ya anunciaron las clausuras de Tula Print y Clave. En cifras porcentuales podríamos concluir que en la capital se han cerrado en los últimos dos años el 60 % de las galerías de arte contemporáneo. En la actualidad solo subsisten dos espacios dedicados al comercio de arte actual: Arte 21 y Carmen del Campo. Con ellas trabajan un buen número de artistas cordobeses para quienes la inexistencia de mercado de arte hace muy difícil su pervivencia profesional. Ante este panorama desolador afortunadamente afloran experiencias alternativas que como El Arsenal, Combo  o Blow_Up pretenden encauzar el caudal que, a pesar de todo, fluye con fuerza en la ciudad. Tras la muestra inaugural en Combo de Iván Izquierdo y Anders Grønlien ya trabajan en La Fragua de Belalcázar Natalie Haüsler y Fernando M. Romero, responsables de la próxima entrega a dos bandas. Por su parte El Arsenal, que en estos días forma parte de la programación del Festival Miradas de Mujer con la obra de Belén Mazuecos, ha sido invitado a participar en la Feria de Arte Contemporáneo de la Universidad de Granada, FACBA'14. Hasta allí han llevado el proyecto de mural colectivo de Beatriz Sánchez, Sírvase usted mismo, un selfservice de dibujos realizados a modo de cadáver exquisito que han elaborado Raquel Boucher, Daniel Diosdado, Mikolaj Kownacki y Juarma López junto a la propia Beatriz. Pero no ha sido la única representación cordobesa en la feria universitaria granadina. Scarpia ha vuelto por segundo año a FACBA con una muestra de la colección de arte público generada a lo largo de sus doce ediciones y que incluye obras de Fernándo Sánchez Castillo, Boa Mistura y Basurama entre otros. Además el espacio de arte radicado en Archidona, La Sala de Blas, dedica su stand a la obra de Ángel García Roldán con Heart for Icarus, una muestra de video, pintura y fotografía.

Miguel Ángel Moreno Carretero en Birimbao. Foto: Cortesía del artista

También en estos días dos artistas cordobeses presentan sus credenciales en galerías de Sevilla y Marbella. El carpeño Miguel Ángel Moreno Carretero realiza su primera individual en Birimbao bajo el título de Paisajes preferentes. Esculturas, dibujos y pintura conforman un universo reducido a escala de maqueta donde proliferan ejemplos de los usos del arte como estrategia de consumo. En el catálogo editado con motivo de la muestra se indica que Paisajes preferentes "reflexiona sobre el mundo de las maquetas, el trabajo previo a cualquier acción llevada a cabo y descontextualizada del objetivo final. La escala como eje fundamental para abarcar espacios abiertos que se presentan en la galería en forma de escultura, pintura y dibujos. El interés de Miguel A. Moreno por la utilización del arte como estrategia  de consumo hacen de esta  exposición un paso más en cuanto a las cuestiones de originalidad, autoría y contexto de la obra. Series como Basada en hechos reales analizan el mundo de los records Guiness como fórmula iconoclasta en el mundo del arte y su publicidad, estos paisajes preferentes no son mas que la suma de deseos inabarcables, que se visualizan ante nuestros ojos como un señuelo, fruto del deseo y la esperanza en obras de arte público e intervenciones  que quedarán en manos de un futuro incierto".

Una historia rusa de Miguel Gómez Losada en la galería Yusto/Giner. Foto: Cortesía del artista
Miguel Gómez Losada, por su parte, inicia su andadura con la galería Yusto/Giner en una exposición que coincide en el espacio marbellí con la muestra del sevillano Dionisio González. Para su debut en Yusto/Giner, Gómez Losada ha seleccionado obras pertenecientes a la serie Una historia rusa. Una historia rusa es un recorrido pictórico a través de las vivencias, los recuerdos y la memoria personal del pintor cordobés. Losada rememora cómo su padre le enseñó "la lejanía a través de su afición a los mapasel Atlas Aguilar que consultaba cada noche en su sillóny el posterior viaje a Rusia. Mi madre me explicaba el invierno, subrayando la belleza de los días nublados, del aire frío y el verde. La recuerdo en el coche sentada delante, siguiendo con la mirada los árboles, y yo con ella desde el asiento de atrás. Así, Una Historia Rusa es una historia de amor, el resultado de una educación en la belleza del mundo, una construcción imaginaria del Norte, que desde Córdoba representa la distancia máxima, equivalente a mi admiración y a mi agradecimiento. Esta exposición está dedicada a ellos, Marcial Gómez y Rosa Losada, mi manera de continuarles". Miguel Gómez Losada expone también en estos días en la selección del premio de Pintura Internacional Focus-Abengoa 2013 donde logró el primer accésit. En la actualidad disfruta de una de las seis becas de creación y residencia LA TÉRMICA que promueve la institución auspiciada por la Diputación de Málaga. Durante una estancia de tres meses el artista desarrolla la serie Casa de verano, un proyecto que entronca con las vivencias estivales de sus vacaciones en la costa malagueña que "extenderá un hilo de memoria entre Córdoba y Málaga, y en el que se estudiará a través del arte, el flujo vacacional de verano entre ambas ciudades en las décadas de los años 70 y 80".

Paisajes preferentes
Miguel Ángel Moreno Carretero
Galería Birimbao. Sevilla. 
Hasta el 11 de abril

Una historia rusa
Miguel Gómez Losada
Galería Yusto/Giner. Marbella. 
Hasta el 20 de mayo

13 marzo 2014

Boronía. Te lo juro por la crisis. The film



Gabriel Nuñez / para Ars Operandi
 
¿Cuándo comenzó la crisis? Ahora es difícil apostar por una fecha. Tan difícil cómo admitir que fue una crisis, "la crisis", la razón suficiente para justificar este desmantelamiento del estado de bienestar al que asistimos, entre impotentes y aletargados, un día sí y al siguiente también. Dese hace más de un año, Boronía se propuso dejar constancia de su visión de estos terribles episodios nacionales, los más tristes que hemos conocido varias generaciones de españoles. Y en ese empeño coincidimos con un viejo amigo: Cristóbal Ruiz. A través de su blog (lowon.blogspot.com), Cristóbal retrata día a día lo que pasa en este país, y lo hace con igual destreza usando las teclas de su portátil y los recursos de su paleta gráfica. Su obra es el centro del sexto y último número de Boronía, que editaremos el próximo mes de abril. A este núcleo se han ido superponiendo las colaboraciones de treinta artistas: de Leopoldo María Panero (un abrazo desde los pantanos de la memoria) a Alberto García Alix, de Suso33 a Miguel Brieva, de Ana Castro a Liniers, de Daniel Alonso a Stephanie Scholz. Autores de todos los géneros, edades y orígenes. Todos ellos aportan sus visiones de este momento y completan este número, que solo puedes reservar aquí: http://www.mymajorcompany.es/projects/boronia

Pero a este número le faltaba algo. Una representación viva en la que se dieran algunas pistas sobre su naturaleza. Un documento audiovisual que fuese el detonante de todo lo demás. Como siempre, para hacerlo, en Boronía comenzamos a comentarlo con los amigos. La primera charla fue con Tete Álvarez. Su presencia garantizaba la excelencia artística y la visión vanguardista que buscábamos. Como siempre que hemos requerido su ayuda, Tete dijo sí. A partir de ahí, partimos de un guion simbólico y de libre interpretación, en el que los rancios y pesados pasos de semana santa de la idea original acabaron siendo sustituidos por clásicos y vistosos coches de caballos. También sustituimos algunos personajes por objetos que los representaban: un cubo de basura reconvertido en urna electoral, un saco de migajas de pan y un espejo, aportación impagable de Hugo Lasarte para reflejar (nunca mejor dicho) la responsabilidad de la sociedad en este desastre. Aparte de esta idea, Hugo también trajo su cámara. Como Concha Vacas, Javier Ramos y Miguel Martí (director de cine que se vino de Madrid para la aventura). Con él vino Rosanna Walls, modelo y actriz que dio alma y sensualidad a La Prima de Riesgo. Junto a ella, en el mismo coche de caballos, Juan Bolaños, a quien pondríamos una chistera, una sonrisa y un frac para hacerlo pasar por El Capital. En otro coche, el espejo portado con tanta discreción como intención por Marina Campos. Y en el tercero, Irene Lázaro (quien colaboró en el guion y preparó la dirección escénica) representaría La Política, seductora, engañosa y cruel, y a. Mientras preparábamos todo esto, no podíamos dejar de sorprendernos de las ganas de colaborar en esta historia que demostraba todo el mundo. Fernando Vacas se basó en un tema de Wim Mertens para componer la Sinfonía Crítica de Boronía, una obra maestra que ejecutó en directo junto a Antonio Fernández Escobar al chelo, Juan Fernández El Panky a la guitarra y Alfredo Culebra a la caja. Rosario Vacas y Fernando Solano, maestros coreógrafos, prepararon un baile acorde con el tono y el ritmo de la melodía al que se unieron las bailaoras Carmen Muñoz y Nadia González. Juanclemente preparó el diseño gráfico y Esther Ruiz, de La Grapa, animó las redes sociales. 

Pero junto a ellos tuvimos el apoyo y la ayuda de muchísima gente: Mario Karpinski camufló el equipo y controló el sonido en directo, y Javi Suze lo hizo en las versiones que se grabaron posteriormente en Eureka EsTuDios, donde también participaron Pepón Vacas y Lin Cortés. Andy García, de #ActitudSocial nos surtió de camisetas azules, y allí donde los necesitamos estuvieron Paloma García, Yolanda Núñez, Rafa Hueso, Rafa Rodríguez, Mamen Nieto, Vero González, Rakel Winchester, Javier Latorre, Nacho Montoto, Esther Casado y, por supuesto, Gabi Guerrero, de La Paloma, la gente de La Estrella y Cuatro Gatos y toda la gente de La Corredera, porque, como no podía ser de otra manera, Te lo juro por la crisis se grabó en la plaza de la Corredera, de Córdoba.

Con todo este material, Tete pasó varias días soportando mis sugerencia y editando y dando forma a este vídeo que ahora presentamos. Un vídeo que es un flashmob, o una performance, o un corto. O es una pregunta. Una pregunta en la que lo más importante son vuestras respuetas.


11 marzo 2014

La sala Puertanueva reabre sus puertas para acoger al Premio Citoler


Vista de la The circle of life, exposición de Jorge Yeregui en la sala Puertanueva. Foto: Ars Operandi
Redacción / Ars Operandi

La sala Puertanueva, clausurada desde 2011 y solo abierta desde entonces para acoger el pasado Premio Internacional de Fotografía Pilar Citoler, vuelve a la agenda para albergar la última edición del certamen. Aunque el futuro del espacio expositivo sigue estando en el aire, en estos días se ultiman los preparativos para la firma de un acuerdo institucional que retomaría su programación. Cabe recordar que en sus siete años de andadura la programación artística de la sala era conducida por la Fundación Provincial Rafael Botí y que recientemente artistas y organizaciones del sector del arte han denunciado tanto la clausura de la sala como el desmantelamiento de las políticas culturales que llevaba a cabo la fundación. La duda razonable estriba en el rumbo que pueda tomar la sala habida cuenta del desapego y falta de atención con que la Fundación Rafael Botí afronta su gestión en materia de arte contemporáneo. Ars Operandi ha podido conocer que las organizaciones del sector, Instituto de Arte Contemporáneo (IAC) y Unión de Artistas Visuales de Andalucía (uavA), han solicitado a las instituciones conveniantes (Universidad, Fundación Botí, Ayuntamiento y Fundación Cajasol) la constitución de un consejo asesor formado por profesionales contrastados del arte actual para coadyuvar en la programación del espacio expositivo.

Bam, Bam, fotografía ganadora de la VII edición del Premio Citoler
El Citoler, como ya es tradicional, hace coincidir la exposición del autor ganador de la pasada edición con la muestra de las obras seleccionadas en la reciente. En esta ocasión ha sido el fotógrafo ferrolano Vari Caramés quien se ha alzado con los 15000 €, la edición de una monografía dentro de la colección El ojo que ves y la realización de una exposición individual en la sala Puertanueva que conlleva el premio. El jurado del certamen, compuesto por la coleccionista Pilar Citoler, el galerista Rafael Ortiz, el escritor y crítico de arte Juan Manuel Bonet, el teórico y crítico Alfonso de la Torre y el artista Jorge Yeregui, ganador de la última edición, valoró de manera especial la capacidad de Caramés para proponer "visiones de su tierra natal gallega y otras que denotan su voluntad de errancia". Bam Bam, la obra ganadora del premio, da buena cuenta de sus intereses artísticos. Un trabajo fotográfico que, mediante el uso del desenfoque, sugiere más que evidencia y que el propio autor define como más intuitivo que intelectual y en la que “el azar es más emocionante que la certeza”.

Phoenix from Camelback Mountain, Arizona 2011, fotografía de José Guerrero
La planta alta de la sala Puertanueva acoge junto a Bam Bam, las nueve fotografías finalistas en la séptima edición del premio. Entre las obras seleccionadas se repiten, como en cada edición, nombres de primera fila de la fotografía contemporánea española. La presencia entre los finalistas de Sergio Belinchón, Luis Baylón, Gabriel Campuzano, José Guerrero, Nicolas Grospiere, Rosell Messeguer, Eduardo Nave, Javier Vallhonrat y Álvaro Sánchez-Montañés atestigua la aceptación a nivel nacional del premio y asegura cualificados pretendientes para sucesivas ediciones.

Fotografía de la serie Sitescapes de Jorge Yeregui
Justamente a la repercusión que el premio había tenido en su trayectoria aludía Jorge Yeregui al presentar The circles of life, la exposición que reúne una selección de trabajos realizados en los últimos seis años. Series como Paisajes mínimos, Ecotopografías, Sitescapes o Espacio natural protegido inciden sobre los procesos de transformación del territorio y el uso que adquiere la naturaleza en la configuración del paisaje. A medio camino entre los Terrain Vague y las propuestas emanadas del Manifiesto del Tercer Paisaje sitúa Yeregui, Sitescapes, una serie que documenta esos terrenos "donde la naturaleza recupera su propia ley", son los espacios obsoletos o en desuso que quedan al margen de la ciudad, de su orden y de su control que el abandono  transforma en "paisajes neonaturales donde buenas y malas hierbas crecen libremente". Paisajes mínimos conforma para su autor "una exploración conceptual sobre el valor simbólico que adquiere la naturaleza en la ciudad contemporánea". En Ecotopografías, Yeregui destaca el nuevo rol que asume la naturaleza en el planeamiento de la ciudad. En este contexto nace "un nuevo tipo de zona verde, convertida en envolvente, en topografía vegetal, que alberga en su interior un programa arquitectónico".  En Espacio Natural Protegido documenta entornos naturales donde se ha "activado un sistema de significación y puesta en valor del territorio. Un método que con su mera presencia invoca cualidades no siempre visibles que hacen referencia al imaginario sobre la conservación del medio ambiente". 

VII Premio Bienal Internacional de Fotografía Contemporánea Pilar Citoler
The Circle of Life. Jorge Yeregui. Comisario: Alfonso de la Torre
Sala Puertanueva. Hasta el 28 de marzo

08 marzo 2014

La Fragua anexiona nuevos territorios


Combo, el nuevo espacio independiente en la ciudad de Córdoba. Foto: Cortesía La Fragua
Redacción / Ars Operandi

La Fragua, la residencia de artistas que desde hace cuatro años desarrolla su labor al norte de la provincia de Córdoba, en la localidad vallesana de Belalcázar, anexiona territorios con la apertura en la capital de un espacio independiente que bautizaron ayer con el nombre de Combo. Combo pretende ser un satélite de la residencia de artistas que permita dar visibilidad a los proyectos que allí se realizan aunque también nace con la firme voluntad de incidir en el terreno donde se inserta. Su intención es ir más allá del espacio expositivo al uso de la galería de arte tradicional y ofrecer actividades relacionadas con la cultura contemporánea. Cursos, talleres, conferencias, espacio para libros de artista y material especializado conformarán un programa que pretende no solo dar servicio a la comunidad artística sino ser vehículo de difusión de las prácticas contemporáneas para toda la ciudadanía.

Un aspecto de la inauguración de Combo. Foto: Cortesía Rafael Madero
El casi centenar de artistas, en su mayoría internacionales, que hasta el momento han pasado por la residencia de La Fragua atestiguan la consolidación de un proyecto que se mantiene como asociación cultural sin ánimo de lucro. Cuatro años más tarde, y con una aportación de la Embajada Noruega a través de las becas EEA Grants, han dado el paso que los trae a Córdoba con el ánimo de aportar sus experiencias al crecimiento cultural de la ciudad. Para reforzar la visibilidad del nuevo espacio han elegido un lugar que querían céntrico, un local de dos plantas en la calle García Lovera. Albergará hasta el mes de agosto una primera programación formada a través de los diálogos cruzados entre dos artistas que serán invitados a realizar una residencia en Belalcázar. De esta manera se ha fraguado Las profecías de la ensoñación, un trabajo elaborado por el artista granadino Iván Izquierdo y el noruego Anders Grønlien que reflexiona desde medios diversos sobre la figura del pensador cordobés Ibn Rushd, Averroes.

Un aspecto de Think, Pray and take drugs. Foto: Ars Operandi
Las Profecías de la Ensoñación es una adaptación de la idea de divinización de los sueños en la antigüedad abordada desde los presupuestos de la historia, la mitología, los cuentos de hadas, el simbolismo, la filosofía y la poesía. Iván Izquierdo y Anders Grønlien han tomado como base una conferencia, El verdadero Moro de Venecia, pronunciada en el Metropolitan Museum por el especialista en arte islámico Michael Barry. En ella argumentaba sobre la influencia islámica en la filosofía y el arte del Renacimiento Italiano. Barry identifica en su disertación al filósofo cordobés como figura central del cuadro de Giorgione Los Tres Filósofos. Iván Izquierdo y Anders Grønlien empiezan a trabajar sobre esta pieza central en la Historia del Arte y se encargar de conectarla con otras representaciones encontradas.  En el terreno del espacio simbólico, los autores han buscado conocer cuál es la representación escultórica y conmemorativa del filósofo cordobés en su ciudad natal, el resultado "una imagen genérica del hombre barbudo y con turbante". A partir de esta imagen pública de Averroes, los artistas iniciaron una colaboración para readaptar  su obra Think, Pray and do Drugs y emplazarla en un contexto específico, "teniendo en mente cómo el pensamiento filosófico puede fluir dentro y fuera de la relevancia cultural y como las ideas filosóficas pueden ser consideradas obsoletas, suprimidas por el poder político, histórico o la censura". 

Las Profecías de la Ensoñación
Iván Izquierdo y Anders Grønlien
Combo. Calle García Lovera, 5
X a V 17 a 20,30. S 12 a 15 y 18 a 21 y D 12 a 15

COMBO ES POSIBLE GRACIAS AL MECENAZGO DE EEA GRANTS, NORWEGIAN EMBASSY, SOLUCONT, ARTES GRÁFICAS CASARES Y PATATAS ROMERO


04 marzo 2014

El Espacio Creativo Independiente no confía en que irán a la Pérgola



Aspecto actual de la Pérgola de los Jardines del Duque de Rivas. Foto: Cortesía Colaborativa
Redacción / Ars Operandi

El Espacio Creativo Independiente arrancó en 2010 como un proyecto de economía social que trataba de recuperar edificios públicos en desuso para reconvertirlos en espacios de trabajo compartidos para la industria creativo/cultural. Desde Colaborativa, un colectivo dedicado al diseño, la tecnología y la acción social, investigaron usos que permitieran la rehabilitación de los inmuebles sin necesidad de inversión pública. Se trataba de apostar por actividades que repercutieran en el bien común y que fomentasen la actividad económica basada en la creatividad, la gestión compartida y la creación de empleos de calidad. La idea era ofrecer espacios de trabajo a un precio asequible con recursos compartidos y ofrecer una programación cultural y formativa continuada para incrementar así "el protagonismo de las industrias creativo/culturales en el modelo productivo de Córdoba y apostar por un modelo económico basado en el apoyo al talento local". En marzo de 2011 presentaron, junto a Zum Creativos, el proyecto del Espacio Creativo Independiente al concurso de concesión de uso de la Pérgola de los Jardines Duque de Rivas, un espacio rehabilitado en 2002 con una inversión municipal de 800.000 €. Colaborativa y Zum fueron el único equipo que superó los requisitos técnicos y profesionales del concurso. Desde entonces el silencio administrativo es la única nota oficial. 

El pasado día 11 responsables de Colaborativa pudieron mantener una reunión con representantes municipales en la que éstos "alabaron la calidad del proyecto" que presentaron "pero nos trasladaron su desacuerdo a que el proyecto se sitúe en la Pérgola". Desde el Ayuntamiento, afirman,  advirtieron de las "supuestas similitudes e incompatibilidades entre nuestra propuesta en la Pérgola y el proyecto del Ayuntamiento para el Centro de Producción e Iniciativas de la Normal de Magisterio". Desde Colaborativa aseguran que los responsables municipales les plantearon si seguían interesados en la Pérgola, y, en este sentido, afirman que siguen "comprometidos con la recuperación de espacios públicos en desuso en nuestra ciudad y creemos que la Pérgola es el lugar ideal para un proyecto como el Espacio Creativo". Sin embargo, desde el colectivo advierten que en los últimos años la Pérgola se ha deteriorado considerablemente debido al robo de las partes metálicas y la cubierta de cobre y la consecuente filtración de agua en su interior.

En Colaborativa se preguntan por qué los han citado "precisamente ahora después de su silencio durante más de dos años y medio. Suponemos que finalmente han encontrado un empresario que está interesado en gestionar la Pérgola para un uso totalmente ajeno al convocado en el concurso y han querido tantearnos para ver como reaccionaríamos y finalizar el proceso de la forma más discreta y rápida posible. ¿Qué creemos que va a suceder ahora? Es muy probable que en pocas semanas recibamos una carta informándonos de que no hemos superado la última fase del proceso de adjudicación de la Pérgola, y se convoque un concurso rápido que la adjudicará a un empresario para un uso muy distinto al carácter cultural que se proponía en el concurso del 2011".


Herb & Dorothy: Una colección particular


Redacción / Ars Operandi

Pasada la resaca de ARCO, JUSTMAD y todos los eventos para coleccionistas que se concentran en nuestro país en el mes de febrero, muchas son las preguntas que a todos nos asaltan sobre el precio del arte, el sentido de coleccionar y todas esas otras preguntas nada accesorias, que se producen en torno a lo que se conoce como mercado del arte y coleccionismo.

Con el tono ágil y desenfadado del documental Herb & Dorothy, que este jueves se proyecta dentro del ciclo Art.docs en la Filmoteca de Andalucía, podemos ver cuales son los impulsos que llevan a personas con un trabajo ordinario a comprar arte contemporáneo y conseguir que con el paso de los años, su colección se convierta en joya de museo y testimonio indispensable para conocer el arte conceptual que se desarrolló en EEUU durante la década de los sesenta y setenta.

Repartiendo las horas del día entre su trabajo y la visita a exposiciones y talleres de artista, Herb & Dorothy Vogel consiguieron ir acumulando en su pequeño apartamento de Manhattan los testigos de esa historia que Lucy Lippard contó en el famoso texto Seis años: La desmaterialización del objeto artístico, y las obras de otros muchos artistas (Robert Mangold, Lawrence Weiner, Sol Lewitt, Christo, Richard Tuttle) que se convirtieron no sólo en artistas de su colección sino en amigos personales y confidentes de sus trabajos.

¿Qué es lo que impulsa a alguien a comprar una obra de arte? ¿Pasión? ¿Inversión? ¿Es necesario tener mucho dinero para comprar arte contemporáneo? ¿De qué manera se va construyendo una colección?¿Existe una línea argumental, o es el simple albedrío del coleccionista? Y finalmente, por convertirse en personajes fijos y reconocidos en el panorama del arte neoyorquino, ¿son Dorothy & Herb una obra de arte en sí mismo? Éstas y otras preguntas se resolverán este jueves en la proyección del documental y el posterior debate con José Álvarez y Jesús Alcaide.

HERB & DOROTHY. Megumi Sasaki, 2010 
Filmoteca de Andalucía 
 Sala Val del Omar 
Jueves 6 de marzo 21:00h. 
Ciclo coordinado por Jesús Alcaide 
Presenta el documental José Álvarez 

03 marzo 2014

Prótesis de la visión. Alegría y Piñero en la sala Iniciarte


Prueba de fuego I. Mutoscopio. 80 x 40 x 55 cm. 2012 de Alegría & Piñero. Foto: Cortesía de los artistas

Redacción / Ars Operandi

La pareja de artistas formada por Alegría Castillo y José Antonio Piñero presentan en la sala Iniciarte de la capital, Prueba de fuego, un proyecto en el que desembocan sus trabajos basados en la experimentación con artificios ópticos. Linternas mágicas, mutoscopios, zootropos y otros artilugios propios de los inicios del cine y la fotografía conforman unas herramientas que sirven a sus autores para "doblegar a la imagen hasta revelarla", "creando sistemas y mecanismos ópticos que funcionan como medios de producción e interpretación de la imagen".

El desencadenante de la muestra es La prueba de fuego de la condesa ante en emperador Oton III, una obra del siglo XV del artista flamenco Dieric Bouts. La temática hace alusión a las antiguas ordalías o Juicios de Dios en las que la inocencia o culpabilidad de un reo se probaba mediante una tortura extrema de la que solo la intercesión divina podía salvarlo. La pintura de Bouts es, para Victor Borrego, profesor de escultura de la Universidad de Granada, "el punto de partida para un penetrante análisis que conduce a la realización de un conjunto de obras. El proceso guarda cierta semejanza con el método paranoico crítico daliniano: primero la imagen es delirada, generando asociaciones espontáneas, amplificaciones, duplicidades, cesuras y, a continuación, de esas metamorfosis fantasmáticas, surge una planificación rigurosamente racional que lleva a la construcción de dispositivos ópticos capaces de concretar ese mundo visionario".

Prueba de fuego I. (detalle). Alegría & Piñero. Foto: Cortesía de los artistas
Alegría & Piñero recurren, como afirma Victor Borrego en el texto editado con motivo de la muestra, al "poder revelador de la simple copia a mano de una forma para atrapar espontáneas y ligeras variaciones, suficientes para que, de su deriva, surja un universo nuevo. Así, el hierro al rojo se metamorfosea en sello cilíndrico que imprime infinitas versiones nunca iguales, o la figura arrodillada de la viuda en el centro del círculo de cortesanos, se transforma en triple odalisca que el zootropo o la luz estroboscópica obligan a contonearse, en una táctil visión de eróticas val-del-omarianas. Ellos lo llaman: “doblegar a la imagen” y ciertamente la condesa, que ha salido victoriosa de la prueba de fuego, se doblega ahora, desviada de su frío eje, y arde entera convertida en fluctuante llama. También su rostro hipnotizado, sale de su mutismo exteriorizando las emociones contenidas, como un auténtico “libro abierto” que el filoscopio nos permite leer".

Prueba de fuego I
Alegría & Piñero
Sala Iniciarte, Córdoba
Hasta el 25 de abril