Es por ello el momento oportuno para explorar el trabajo de los grandes predecesores e innovadores, que crearon fotomontajes con medios técnicos tan humildes como las tijeras, el pegamento o el pincel para retocar. La exposición Cut & Paste: European Photomontage, 1920-1945 (Cortar & Pegar: Fotomontaje Europeo, 1920-1945), en
La manipulación de la imagen fotográfica es una práctica tan antigua como la fotografía misma. Pero la moderna concepción del fotomontaje fue una extensión radical de las técnicas y la actitud creativa que surgieron del collage cubista, futurista y dadaísta, en los cuáles se cortaban fotografías y fragmentos de prensa escrita para después pegarlos en dibujos y pinturas. Este método de combinar y manipular elementos fotográficos fue desarrollado por primera vez al final de
Tanto los artistas como el público descubrieron que los fotomontajes estaban cargados de una nueva forma de claridad conceptual, energía poética y poder visual. Flexible, audaces y provocativos, fueron excepcionalmente efectivos en el nacimiento de la era de consumo masivo. Los nuevos sistemas de impresión como la fotograbado y la litografía ayudaron a la producción y la distribución de este tipo de imaginería en revistas y anuncios publicitarios. Un público cada vez más acostumbrado a la popularidad del cine, dio la bienvenida a los cambios temporales y las ilusiones espaciales que aportaba el fotomontaje a la palabra escrita. Como el cine, el fotomontaje hablaba a las masas.
El fotomontaje creció en tiempos de guerra y crisis política, en un medio marcado por un sentido de alienación y fragmentación existencial. Fue capaz de expresar la esencia de la vida urbana, su glamour y sus tensiones sociales. Por eso, los fotomontajes, cada vez más sofisticados, fueron usados como propaganda política, para la representación de ideales utópicos, así como el mundo onírico de los surrealistas. Su lenguaje directo tenía la capacidad de cruzar barreras sociales y lingüísticas. Como el artista ruso El Lissitzky dijo: “No hay ningún tipo de representación tan comprensible para todo el mundo como la fotografía”. No es de extrañar entonces que la reorientación del fotomontaje, más allá de la pura aplicación artística, se produjera en Berlín y Moscú, dada la situación política de aquellos años.
John Heartfield (1891-1968) sigue siendo uno de los mejores artistas asociados al fotomontaje, particularmente en ámbitos como el político, dedicando gran parte de su obra a la imaginería anti-nazi. Sin embargo, sus primeros fotomontajes fueron en colaboración con George Grosz (1893-1959), en el contexto del Berlín Dadá. Hannah Höch (1889-1978) y Raoul Hausmann (1886-1971), también presentes en la muestra, estuvieron entre los primeros que utilizaron esta técnica y que trabajaron en el mismo ambiente artístico. Creadores de toda Europa compartieron la percepción del fotomontaje como una vía de escape para evitar las limitaciones de la abstracción, pero sin volver a la figuración.
Durante muchos años el fotomontaje ha sido considerado como una forma artística típicamente alemana y rusa, antes de que fuera tomada por otros países europeos y Estados Unidos. De los artistas italianos que experimentaron con este género, Bruno Munari (1907-1998) es quizás el más conocido. Fuertemente influenciado por la obra de Mieczyslaw Berman (1903-1975) y Lászlò Moholy-Nagy (1895-1946), Munari estuvo asociado al movimiento futurista desde la década de 1920. Además, trabajo como ilustrador gráfico durante los treinta, creando obras llenas de ironía y alegría, como El olor de un aeroplano.
La exposición también contiene obras de Edwin Blumenfeld (1897-1969), nacido en Berlín, y cuya trayectoria fue inicialmente influenciada por el Dadaísmo. Tras
El fotomontaje fue y sigue siendo un medio internacional, moderno y popular. La exposición Cut & Paste, comisariada por el director de cine Lutz Becker, muestra una amplia selección de obras de artistas como Blumenfeld, César Domela, Grosz, Hausmann, Heartfield, Höch, Marinus Kjeldgaard, Klucis, El Lissitzky, Moholy-Nagy, Munari, Vinicio Paladini y Aleksandr Rodchenko. Se trata de una oportunidad de explorar las obras más relevantes del fascinante mundo del fotomontaje.
Cut & Paste: European Photomontage, 1920-1945
Fechas: 24 de septiembre – 21 de diciembre de 2008
Horario: miércoles – sábado, 11’00-18’00; domingo, 12’00-17’00.
Precio: 3’50£ (2’50£ para estudiantes)



2 comentarios:
Hola Magdalena, como corresponsal eres genial, pero, quizás sería interesante que pudiéramos leer tu opinión, hacer critica, ver lo que piensas. De todas formas te estas superando cada día cosa que “malegro”
PEMANA
There are lies, damned lies, and statistics. (Benjamin Disraeli (1804-81)).
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