21 octubre 2012

Vik Muniz en CAC Málaga. El dibujo como tránsito de la imagen

Vik Muniz. Foto cortesía de CAC Málaga

A. L. Pérez Villén / Ars Operandi

Debo reconocer que la primera vez que me enfrenté a la obra de Vik Muniz me resultó poco interesante, un ejercicio propio de la deriva posmoderna que en un nuevo acto de brillante frivolidad nos obsequiaba con un producto tan huero como sofisticado. Sólo ha cambiado parcialmente mi parecer en estos años pues considero el trabajo del brasileño como uno de los más lúcidos y conceptuales de la escena internacional. Nada es lo que parece, mejor dicho, las apariencias engañan. Porque todo lo que vemos en su obra no simula ser otra cosa que lo que es. La cuestión parece centrarse en los mecanismos que hacen emerger la imagen. Y aquí hay que reconocerle al artista la virtud de la reflexión constante sobre su obra, que repercute en la consideración de su trabajo como una de las apuestas más fecundas entre las que indagan sobre las valencias actuales de la fotografía. Su obra, que está presente en la mayoría de museos y colecciones internacionales, es motivo de su primera retrospectiva entre nosotros (España y Europa), mostrándose en la sala malagueña un nutrido repertorio de series que jalonan su trayectoria.

Formado inicialmente como escultor, Muniz descubre su interés por la fotografía cuando está documentando su trabajo en tres dimensiones. Esta circunstancia ya delata por donde discurrirá su proyecto, cuáles son las herramientas que pretende testar y qué le interesa del arte. No hay ninguna duda sobre su disponibilidad para trabajar a caballo entre disciplinas –entonces fueron la escultura y la fotografía, más tarde acudirán también a la cita la pintura y la instalación- tampoco resulta vago su interés por despojar a la fotografía de su legado testimonial e incorporar ese estado transitorio en el que la disciplina se vio inmersa cuando apareció en el horizonte de las artes visuales. Me refiero a la dialéctica que se planteó en su relación con la pintura y al sentir general en torno a la necesidad de que ésta ya no podía seguir siendo la misma con la fotografía. Muniz viene a plantear que en la actualidad es la fotografía la que ya no puede ser la misma, habida cuenta de la inflación que la imagen (fotográfica) viene sufriendo desde los media y demás sistemas periféricos de producción de imagen. Por último, es en torno a ésta donde se fundan sus reflexiones e intereses artísticos.

The Rower, Equivalents, 1993

Prueba de ello es una de sus primeras series. Equivalents (1993), se compone de una serie de fotografías de pequeño formato en la que se reproducen imágenes de nubes; mejor dicho, de nubes de algodón. Cada una de las fotografías reproduce una forma de algodón que semeja una nube que a su vez semeja la imagen de otra cosa. La intención del artista es que el público sea consciente de su proceso perceptivo, que se involucre activamente en la lectura y disfrute de la fotografía (del arte), de manera que controle el proceso de derivación o tránsito entre la forma y su material (algodón), la representación de la obra (fotografía) y la sugestión o la apariencia de la imagen resultante (a qué se parece la nube). Y lo que sugiere Muniz es que las tres fases del proceso son viables y posibles pero de manera aislada. “Cuando vemos el algodón, nos quedamos sin nubes y sin imagen, cuando vemos la nube, nos quedamos sin los otros dos aspectos, etc”, afirma. Parece como si todo se resolviese mediante una serie de ejercicios de óptica recreativa, quizá sea así, pero la obra de Muniz no se reduce a este tipo de experiencias, porque además de fomentar nuestra competencia en la lectura de imágenes –apuntando a una de las posibles cualidades de la nueva fotografía– inocula en el proceso de aprendizaje otros muchos factores que nos ayudan a disfrutar de nuestro entorno (y del arte) desde perspectivas más amplias y diversas de las habituales.

Vik Muniz en CAC Málaga

Hay otra serie en la que Muniz vuelve a trabajar con nubes y que particularmente me resulta singular porque evoca una novela de Roberto Bolaño. En Cloud Cloud (1999) pictografía en el cielo de distintas ciudades norteamericanas la imagen (idea) o el esbozo de una nube, utilizando para ello el rastro de una avioneta, tal y como hace el poeta vanguardista chileno Carlos Wieder, a la sazón retorcido asesino fascista en Estrella distante. Pero Muniz alcanza la fama y el reconocimiento artístico internacional cuando dibuja y después fotografía no ya nubes sino imágenes residentes en el imaginario social, ya sean rostros de personajes célebres, iconos mediáticos o escenas de la Historia del Arte. Y para ello utiliza todo tipo de materiales, elementos con los que construye la imagen, con los que dibuja la escena, materiales heterogéneos como plastilina, azúcar, polvo, basura, diamantes, chocolate, caviar, restos de ordenadores, papeles recortados, salsa de tomate y de cacahuete, pigmentos, papel (collage), judías, objetos diversos, juguetes y muñecos, etiquetas de Pantone, tramas de imágenes impresas, alambre, rompecabezas, desechos, hilo, etc… Esta versatilidad de materiales implementa el interés de su autor por otorgar al dibujo la cualidad germinal que le posibilita a saltar de una disciplina a otra : “Es imposible llamar la atención sobre la simplicidad mágica de un dibujo sin recurrir a otros medios”.

Action photo, after Hans Namuth, Pictures of chocolate, 1999. Copyright Vik Muniz and The State of Hans Namuth/Vaga, New York

El dibujo es responsable de escenificar la matriz previa a la representación formal, el causante de la construcción de la imagen, mientras que la fotografía–obra que la culmina es su documentación. Por todo ello en la obra de Muniz –y parafraseando a McLuhan– no puede decirse que la fotografía (el medio) sea precisamente el mensaje, por mucho que su autor insista en los procedimientos disciplinares que cursan en su trabajo. Mediante la fotografía se replantea no sólo cuestiones intrínsecas al medio, también se incita a la absorción e inclusión de la pintura, el dibujo y la instalación en su seno. Es en esta tesitura donde el artista más disfruta. Su trabajo comporta dos modalidades : series cerradas y series abiertas. Las primeras requieren mucha concentración y esfuerzo –en palabras del artista– y es la temática la que determina los materiales y la técnica o el procedimiento para que se materialice, mientras que las series abiertas vienen dadas por la investigación con un determinado material o técnica y dan lugar a temáticas diversas, con las que su autor se halla más libre pues desconoce los resultados y el final del proceso. No obstante, si nos fijamos, existe un vínculo implícito entre material o técnica y temática que Muniz ha ungido en algunas de sus series, confirmando –pese a la insistencia, como decíamos, en lo disciplinar– que el medio no es el mensaje.

Big James sweets buckets, Sugar Children, 1996.

Así sucede cuando emplea azúcar para dibujar los rostros de los niños caribeños de San Cristóbal, cuyo semblante contrasta con la pesadumbre física y espiritual de sus padres, que laboran en plantaciones de caña de azúcar. En Imágenes de Tierra (1997) se invierte el proceso de la serie precedente, ya que la alusión a los ingredientes químicos de la película fotográfica (nitrato de plata) que determinaban un proceso de emergencia de la imagen blanco sobre negro se invierten, dando lugar a negro (tierra) sobre blanco. Las Imágenes de chocolate (1999) se prestan mejor –debido a la velocidad de procesado de su material– a dar cuenta de imágenes relacionadas con el medio pictórico. El polvo de las Imágenes de polvo (2000) delata la condición fronteriza del arte, como se pone de manifiesto cuando Muniz pone en cuestión la autonomía de la escultura minimalista al representar mediante el polvo de las salas del Whitney Museum algunas piezas de su colección. La basura del mayor estercolero de Brasil –Jardim Gramacho, en Rio de Janeiro– para las Imágenes de basura (2008) en las que se representan algunos de sus pobladores, como Carlao, Irma, Magna o Sebastião   Los diamantes para los personajes eternos de la factoría del cine, el caviar para sus monstruos más entrañables. Los recortes de revistas (papel couché) y los rompecabezas para retratar el flujo indiscriminado e incesante de las imágenes de los media, ya sean alta o baja cultura, de crucial importancia o deleznables, públicas o privadas.

Vik Muniz 
CAC Málaga 
Clausura: 2 de diciembre

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18 octubre 2012

Ángel García Roldán repasa su videografía en el CAC Málaga



Redacción / Ars Operandi

El artista cordobés Ángel García Roldán presenta hoy en el CAC Málaga y dentro del V Festival de Documentales Andaluces, Ciclos, una selección de sus trabajos videográficos realizados entre 2006 y 2012. La revisión forma parte de la programación de la novena Muestra de Cine Andaluz y del Mediterráneo Archidona Cinema que en esta edición rinde homenaje al cineasta serbio Emir Kusturica.

La producción videográfica de García Roldán comienza en 1999 con la obra Alguien te observa,  "una pieza realizada a partir de la apropiación de imágenes y sonidos de los distintos medios audiovisuales del momento con la idea de construir una especie de password-audiovisual en el que ninguna parte se correspondiera con su referencia original (grabaciones propias, documentos cinematográficos y emisiones de la televisión). Así, la estructura argumental solo podría entenderse en el todo de la pieza y la imagen recobraría su propio estatus de enunciado visual, frecuentemente unida al concepto y estructura de un guión-texto". La consideración del documento audiovisual como incitador único de la construcción narrativa conforma para García Roldán gran parte de su investigación artística que lo ha llevado  a interesarse entre otros por el género documental.  En este sentido resulta determinante su paso por la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños en la Habana en virtud de la beca que convocaba el Ayuntamiento de Córdoba y los Premios Angel de Pintura.  Las producciones audiovisuales de Ángel García Roldán parten de un “noguión” y se aproximan "al hecho narrativo con la conciencia de la experimentación como única herramienta de trabajo".  Esta necesidad de "crear distintos estados de conciencia", lo  lleva a menudo a convertirse en el protagonista de sus puestas en escena. Un origen performático donde, "lejos de actuar, se muestra inmerso en ciertos estados de realidad que le ayudan a cuestionar su propia biografía planteando una estética del documento." Así las propias experiencias vitales son el material con que alimenta la "biovideografía" de su vida. Para el artista cordobés "la forma de construir y deconstruir cada documento mantiene su pulso con una narrativa que frecuentemente plantea estructuras cíclicas para reforzar el concepto temporal de retornum continuum en la imagen audiovisual".



La selección de obras arranca con The Preacher (2006), una reflexión sobre las paradojas del "hecho videográfico en cuanto a sus estados de “veracitud”. Para García Roldán "la inestable realidad de la cultura audiovisual actual nos plantea una estrecha distancia entre “lo real” (y por tanto veraz) y lo que no lo es (la ficción y su narrativa). Fechada en 2008 Narke, se basa en el mito de Narciso de Ovidio como metáfora para "propiciar el encuentro con lo otro, con lo distinto y lo lejano". The man who never was, (2010) gira en torno al "destino de un hombre que nunca existió", una videoperformance que utiliza el ralentizado con el objeto de "extender el tiempo y estructurar una escena pictórica que retrate a un humano contemporáneo en plena deriva existencial". Prologue to a perfect human, (2010) utiliza el video como metodo de introspección «...durante meses me deje crecer la barba y el cabello con la única certeza de que mi transformación era el autentico objeto de mi proyecto: después vendría el proceso inverso, solo que en este caso se resolvería en apenas unos minutos». Obras recientes fechadas este mismo año como The adverse effects of weighlessness, también aluden a la construcción/deconstrucción de la propia imagen como trasunto biográfico. Ligada al género de la videoilustración Fregoli, es una "bio-videografía en la que ninguno de los actores llegó a conocerse y donde cada una de las secuencias son en esencia realidades documentales de una metarealidad que hace posible vincular paralelamente la vida de sus actores". Completa el ciclo Five Fellini, a medio camino entre el videoclip y el found footage, utilizando secuencias de La Dolce Vita para abordar "nuevas narrativas que planteen discursos paralelos al del film original y demostrando la narrativa implícita de la propia imagen".



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15 octubre 2012

Gràfic. Dibujos de la Colección DKV en Sala Galatea


Una vista de la exposición Gràfic. Foto: Ana Castillero

Ana Castillero / para Ars Operandi 

Gràfic, la muestra de dibujo de la Colección DKV que se expone en Sala Galatea (Casa Góngora), enfila sus dos últimas semanas de exposición durante las que será posible contemplar una de las más importantes colecciones nacionales de dibujo contemporáneo.

La colección, según sus impulsores, “nace con el propósito de humanizar y hacer más saludable el Hospital de Dénia (Alicante), para crear entornos que expresen el lado positivo de la vida”. Se trata de una iniciativa llevada a cabo por la compañía de seguros DKV, a la que asesoran un comité de expertos formado, entre otros, por Juan Manuel Bonet, Juan Bautista Peiró y Alicia Ventura, comisaria de la exposición. La colección se propone desde sus inicios “como un discurso abierto, en el que se aborda la definición de este término en su concepto más amplio”. Los artistas son en su mayoría procedentes de la Comunidad Valenciana, conformándose una relación que incluye a Manuel Acedo, Antonio Alcaraz, Rosana Antolí, Aurelio Ayela, Antonio Ballester, Crajes, Andrea Canepa, Carlos Domingo, Almudena Lobera, Juan José Martín, Moisés Mahiques, Regina de Miguel, Sito Mújica, Xavi Muñoz, María Ortega, José Miguel Pereguíñez, Saelia, Joan Sebastián y Nieves Torralba.

Gràfic es una muestra que tiene como objetivo relacionar a todos los artistas presentes en ella mediante sus trabajos en dibujo, destacando por la diversidad de técnicas empleadas en esta disciplina. Más allá de los diferentes enfoques y estilos, el protagonismo que vuelve a tener el dibujo en los últimos años “reside precisamente en su sencillez extrema, en la humildad de un procedimiento que contrasta con el mundo que nos rodea, donde reina en ocasiones la desmesura tecnológica y el exceso de artificio. Frente a todo ello, resiste inalterable la fascinante capacidad de atracción del dibujo”, según Alicia Ventura.

Desde el punto de vista de las técnicas artísticas es interesante recordar la vigencia del dibujo en la actualidad como obra final, lejos de la función de boceto preparatorio o apunte que venía teniendo tiempo atrás, un auge que resurge en nuestro país en los años 50 y 60 del siglo XX. Además de esta importante selección de dibujos, muy distintos en cuanto a sus procedimientos, cobra fuerza la técnica mixta representada por obras de diversa índole como las realizadas a bolígrafo y rotulador por Aurelio Ayela, los paisajes industriales de Antonio Alcaraz en los que une lápices y pinceles o los carboncillos e impresiones de Joël Mestre, aunque también se exponen dibujos resueltos de forma tradicional, de grandes calidades plásticas, con obras como la de Ernesto Casero o Carlos Domingo, mediante el carbón como único instrumento, mientras que asimismo podemos atravesar la frontera entre el color o la tecnología frente al dibujo con los acrílicos de María Ortega o las infografías de Toño Barreiro.



Gràfic
Colección DKV de dibujo
Sala Galatea
Casa Góngora, c/ Cabezas 3, Córdoba
Hasta el 28 de octubre
Comisaria: Alicia Ventura

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10 octubre 2012

S.O.S Encina Milenaria | Javier Flores - Juan Cantizzani



TRIBUNA ABIERTA
Fotografías de Inma Villa y Javier Flores

Javier Flores-Juan Cantizzani / para Ars Operandi 



SOS es la señal de socorro más utilizada internacionalmente, adoptada en Berlín en 1906. En principio las letras SOS no tienen ningún significado asociado y se escogió esta representación debido a que podía ser radiada fácilmente en código Morse como una sucesión de tres puntos, tres rayas y tres puntos; y debido a su simpleza era improbable que se perdiera o malinterpretara pese a las interferencias.

Partiendo de esta señal como concepto, el artista visual Javier Flores ha realizado una intervención con registros de campo de  Juan Cantizzani  con la intención de manifestar la situación de deterioro que sufre la Encina Milenaria de Llanos de Don Juan (Rute, provincia de Córdoba), declarada Monumento Natural por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. La Encina padece una impresionante fractura de unos 3 m de longitud en una de sus ramas principales, así como una enfermedad en las hojas que ha provocado la fuerte caída de las mismas. Todo ello ha sido puesto en conocimiento de las autoridades medioambientales, sin que hasta la fecha haya habido una respuesta o acción de las mismas.

La intervención pretende, más allá de lo artístico, dar a conocer el disminuido estado de salud de este verdadero prodigio de la naturaleza, uno de los símbolos principales de las Sierras Subbéticas, exigiendo mediante esta señal SOS la atención que este ser único y excepcional requiere por parte de los técnicos de medio ambiente, reclamando se diagnostiquen los deterioros producidos y se acometan labores para sanarla.


Fotografías de Inma Villa y Javier Flores

En su intervención, Javier Flores utiliza como material gráfico la gran cantidad de hojas secas que se han desprendido del árbol, y como soporte el propio suelo bajo el árbol. Auxiliado exclusivamente de un rastrillo y sus manos, fue acumulando durante el transcurso de una hora, varios cientos de kilos de hojarasca que formaban las tres letras SOS de manera que el hueco de la letra O rodeara el tronco de la Encina. Se trata de una intervención visual efímera, que no altera ninguno de los elementos naturales del entorno, de manera totalmente reversible. Con el transcurso del tiempo, las letras se van desdibujando por la acción del viento y la lluvia, así como por la caída de más hoja, hasta desaparecer reintegrándose en la apariencia habitual del entorno. 

Por su parte, Juan Cantizzani elabora una pieza sonora con registros de campo, empleando simultáneamente varios micrófonos aéreos y de contacto, registrando diversos planos sonoros generados por la intervención y eventos del entorno. Muestras procedentes de la actividad interna del árbol en sus ramas, raíces y grietas, rasgado y vibración del rastrillo sobre el suelo, disparos de cazadores, aves, insectos… además de la incorporación de varios comentarios del autor de la intervención Javier Flores. De este modo, la pieza pretende trasladar y extender la dimensión visual de la intervención mediante los diversos planos y eventos acústicos registrados.




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03 octubre 2012

Imposturas. Modos de hacer arte.

Cómo hacer virtual una exposición.


Anne Berning: Kunstbücher, 2006-2012. Óleo sobre lienzo, medidas variables. Cortesía de la artista y Galería Espacio Mínimo

A. L. Pérez Villén / Ars Operandi
 Un día en el jardín. 
Flores abstractas".1

 “Con una lógica 
tanto más absurda 
cuanto más rigurosa.2

Hay muchas maneras de hacer una exposición y la mayoría de ellas las conozco por haberlas experimentado, sin embargo hay una que me llama especialmente la atención, la que se despliega sobre el papel, la que se plantea y resuelve desde las dos dimensiones del formato del libro, el catálogo o la revista de arte pero que no tiene vinculación alguna con nada objetivo, con ningún dispositivo físico o expositivo. Dicho con otras palabras, una exposición que no es tal exposición, una exposición que sólo existe en el papel que la hace explícita, una muestra de la que sólo hay catálogo. Pues bien, me tentaba la experiencia, aunque por diversas razones no había tenido ocasión de hacer ninguna. Ahora ha llegado el momento, un proyecto que no recibe el apoyo necesario para poderse materializar, el paso del tiempo que confirma las peores sospechas no va a salir adelante, el trabajo realizado previamente antes de producir la exposición y el deseo de que finalmente vea la luz, me han decidido a hacerla. Voy a hacer la exposición, sin necesidad de patrocinio alguno, sin sala donde mostrar la obra de los artistas. Voy a hacerla virtual para que todos podamos disfrutarla. 

Antonio Blázquez: Serie Libro abierto, 2010 Mixta sobre papel, dimensiones variables. Cortesía del artista

Y según sucede en la realidad, una exposición virtual como Imposturas. Modos de hacer arte también tiene sus ventajas e inconvenientes. Ya se sabe que la experiencia directa con la obra se pierde, también el diálogo, el guiño o la tensión que se establece entre ellas. Un diálogo que resuena en el acto de la percepción y en el que se interviene mentalmente, durante y después de realizar la visita a la exposición. Las ventajas son de otra índole, no hay horario y no hay que guardar cola, nadie te impide la visión de las obras, nadie interfiere con su presencia y tú puedes modular a ti gusto la intensidad y la duración de la visita, aunque que no se trata de una exposición interactiva en la que el público puede modificar e interactuar con las obras. No me gusta engañar a nadie.

 James Casebere : Landscape with houses (Dutchess County, NY) #1, 2009 Impresión digital cromogénica, dimensiones variables. Cortesía del artista
La exposición que os presento tiene, además de una razón de ser, un precedente. Todo comienza con el ciclo de exposiciones Córdoba en el arte contemporáneo 3 en el que la pauta de trabajo fue abordar desde un punto de vista expandido temas y géneros habituales de la creación reciente, agrupando en una misma exposición autores locales y foráneos. Valga como ejemplo de la metodología empleada la decisión de replantear el género de la naturaleza muerta 4, entendiendo por ésta no sólo la amplia tipología testada por la tradición, sino todo tipo de mediación que viniese a interferir en el ámbito de lo inmediato, reificando la realidad resultante como hecho artístico y manteniendo en suspenso, en pausa terminal, la ficción de la representación. Después de las tres exposiciones del ciclo Córdoba en el arte contemporáneo vino la muestra Máscaras, camuflaje y exhibición 5, que insistió en un planteamiento similar: el concepto de máscara estaba presente bajo la piel de las obras que integraban la exposición, pero no resultaba explícito ni evidente a primera vista. A continuación Discursos interrumpidos 6 reunió una serie de trabajos de artistas con una clara vocación de comunicación, si bien ésta se manifestaba interrumpida intervenida, interferida por la diversidad de los códigos empleados. Le siguió Confabulaciones 7, en la que se trató de abordar la complejidad de las representaciones de lo real. La última de este ciclo fue El resto. Superfluos y utópicos 8, que intentaba poner de manifiesto maneras diversas de asumir el compromiso artístico en la actualidad, señalando qué puede resultar gratuito y qué tremendamente necesario. 

Thomas Demand : Copyshop, 1999. Centro de Artes Visuales Fundación Helga de Alvear, Cáceres. ©Thomas Demand. VG Bild Kunst, Bonn 
Imposturas. Modos de hacer arte se inserta en esta línea de trabajo. No es sólo tratar de evidenciar una serie de mecanismos y operaciones que cursan en la creación contemporánea como explicaré más adelante— sino hacerlo desde el contexto propio de nuestros artistas. Esta es la doble razón que siempre ha movido este tipo de exposiciones: evidenciar algunas de las claves (técnicas, disciplinares, temáticas y/o conceptuales) que enhebran el arte actual y mostrar el trabajo de los artistas cordobeses en este mapa de situación de la creación artística contemporánea. Los artistas que se han seleccionado para este propósito son: Anne Berning, Antonio Blázquez, James Casebere, Thomas Demand, Joan Fontcuberta, Ángel García Roldán, Regina de Miguel, Jorge Molder y Marta Soul. ¿Qué les hace partícipes de esta empresa, qué cohesiona la exposición? Lo habitual es que su producción, al organizarse en conjuntos de obras, adopte el protocolo del trabajo procesual o serial en torno a intereses plásticos específicos o temas concretos. Son artistas que organizan su labor creativa con el aliciente de culminar un objetivo que se extiende a todas las obras de la misma serie, que recurren de manera sistemática a evaluar los rendimientos y a sopesar las soluciones empleadas, que regulan el flujo de la creación gracias al control normativo de los procedimientos y disciplinas utilizados.

Joan Fontcuberta. Sirena del Tormes, 2006. Cibachrome. Cortesía del artista
Desde este punto de vista Imposturas. Modos de hacer arte, podría entenderse como una exposición procesual, como una muestra que se centra en hacer evidentes los procesos que cursan y materializan las obras expuestas. Pero esta finalidad no es la única que pretende la exposición, el propio título ya anticipa otra inflexión semántica además de la meramente procesual y sobre la que ahora quiero incidir. Me refiero a la impostura, pero ¿no es acaso todo el arte una impostura?, ¿no se sitúa el origen de la pintura en el hecho de una flagrante impostura 9? Si aceptamos que el arte es fundamentalmente impostura ¿qué viene a aportar una exposición que recurre a ella para nombrarse? ¿No sería una redundancia innecesaria? Hemos de admitir que buena parte de lo que conocemos como arte parte de la impostura que supone toda representación, pero también es cierto que desde mucho antes de las vanguardias históricas se viene postulando el ejercicio artístico como una actividad absolutamente desvinculada de la representación (referencial) de la realidad. Por lo tanto y a partir de entonces ya más de una centuria la realidad del arte ya no es la misma realidad en la que nos movemos. Una cuestión distinta es que durante y después de los episodios de las vanguardias y de la modernidad el arte haya seguido manteniendo lazos estrechos con la representación las coordenadas de la realidad en la que nos movemos los mortales. Pero al margen de esta digresión lo cierto es que, con todo, no es esta la línea de trabajo que quiere esbozar la exposición, por lo cual lo más sensato es dar un rodeo impostando la voz- y hablar de imposturas. 


Ángel García Roldán : Prologue to a perfect human. V2, 2010 Vídeo monocanal. 9´21´´ DVD PAL Vera Icono Producciones.
 
Para empezar os puedo decir que conozco algunas personas para las que la impostura es un todo un arte, pero son muchos los artistas que creen que el arte es ante todo impostura. La prueba nos la ofrece Plinio en la antigüedad y desde entonces está rodando. Sabemos que la impostura es una fusión de dos realidades dispares, en la que una de ellas prevalece pero con los rasgos compartidos de ambas. Una impostura es una confusión de dos identidades en un mismo plano de la realidad, una mixtura de contrastes en ocasiones espuria, a veces cabal pero siempre excitante— que componen un doloso crisol en el que las apariencias engañan. Doble en español, double en francés e inglés, sosia en portugués, doppelgänger en alemán, vardøgr en la mitología nórdica... son términos que se utilizan para hablar de esa disociación de la personalidad en la que la identidad del individuo se ve escindida, desplegada, doblada por otro ente que llega a usurpar su propia identidad. Pero también hay otro tipo de imposturas, no todo son deseos de hacerse pasar por otra persona, vivir bajo otra piel, amoldarse a un personaje como un guante. Hay casos de impostura en los que no se pretende usurpar identidad alguna sino simplemente crear una realidad, lo más tangible y veraz, en la que sea posible desarrollar una historia de espaldas a la realidad objetiva y contingente en la que vivimos. 

Regina de Miguel : El aire aún no respirado, 2008 Instalación de maquetas de madera, pantallas de retroproyección y animación 3d. Dimensiones variables. Cortesía de la artista
Roberto Bolaño en La literatura nazi en América crea un corpus ficticio de escritores y obras inexistentes pero que dicen mucho acerca de la creación escrita y de sus implicaciones morales. Y en Estrella distante crea un personaje, Alberto Ruiz Tagle, poeta y aviador, vanguardista y fascista, que viene a suplantar en la ficción al verdadero Carlos Wieder, piloto de la Fuerza Aérea de Chile, que participa en la represión auspiciada por Pinochet cuando toma al asalto el poder de la república. La poetisa argentina Betina Edelberg publica en 1960 Imposturas. Sarah Burton escribe Impostores, un libro en el que analiza y da a conocer múltiples casos de personas que han decidido suplantar una identidad falsa. Dos años más tarde, ya en el siglo XXI, John Banville escribe la novela Imposturas, pero es la titulada Intocable y publicada tres años antes la que nos interesa, porque narra las peripecias de un agente doble al servicio de Moscú. Un agente, que parte del que realmente existió (Anthony Blunt) que es el responsable del mayor golpe asestado al gobierno británico durante el siglo pasado. Alan Sokal y Jean Bricmont publican a finales del pasado siglo Imposturas intelectuales, un libro que arremete, entre otras cosas, contra el relativismo científico derivado del postmodernismo. 

Jorge Molder : Serie Pinocchio #15, 2006-2009 Tiraje digital sobre papel Arches de 640 gr. 151 x 102 cm. Cortesía del artista y Galería Oliva Arauna
Por su parte, Santiago Gamboa escribe en 2002 la novela Los impostores, que es una disparatada narración en la que intervienen tres personajes que, bien por oportunismo o confusión, se ven abocados a adoptar una identidad que no es exactamente la suya. Y Enrique Lihn relata en “Eva” Tigre de Pascua una impostura: la de de Alcides Lima como Eva Montes. Una impostura que sucede en la sociedad chilena del pasado siglo. Como despecho al matrimonio que Eva contrae mientras Alcides se forma en Europa, éste decide a su vuelta concebir una obra de arte intermitente y secreta que consiste en pensarse como ella, para lo cual se trasviste y adquiere su gestos, imposta su estilo, escribe sus cartas e incluso ruega que, una vez muerto, sus cenizas cubran e impregnen la piel de Eva. Enrique Lihn es un escritor chileno que expandió el ámbito de la poesía y por extensión de la escritura a otros universos ágrafos, dando lugar, además de textos en prosa de difícil catalogación, a todo tipo de acciones y conjuras contra la dictadura y los poderes establecidos. Películas con temática de impostura o de desdoblamiento de personalidad se suceden en la cartelera, lo cual demuestra la amplia repercusión popular que posee el fenómeno: Fake, Doppelganger, El otro, El resplandor, Impostores, Atrapa un ladrón, La vida de nadie, Sospechosos habituales, El club de la lucha, La mitad oscura, El ladrón de orquídeas, Cisne negro... 
Marta Soul : Serie Wellhome, 2007 (Daniela Aravena, Chile). Fotografía © Marta Soul, cortesía Galería Espaivisor

 Pero volvamos a la tesis de la exposición para abordar sin más dilación el sentido de Imposturas. Modos de hacer arte. Hemos planteado tres hipótesis de trabajo: 

Primera hipótesis: la impostura como temática. Los artistas seleccionados analizan y desarrollan planteamientos en torno a la problemática del individuo entendido como crisol de identidades, como limen donde se orillan los perfiles de la identidad. (Antonio Blázquez y Ángel García Roldán). Esta hipótesis de trabajo admite otra variante en la que se abordan cuestiones sobre el doble como reflejo especular de la identidad escindida (Jorge Molder y Marta Soul). 

Antonio Blázquez, artista cordobés de última hornada que ya cuenta con algunos premios y distinciones y fascinado confeso del mestizaje de la imagen gráfica y la grafía, el dibujo y la pintura, lo impreso y lo tatuado, desarrolla una obra que puede presentar diversas formalizaciones, por lo general serializadas o componiendo mosaicos vigorosos y caóticos, entre cuyos pliegues se solazan identidades múltiples a la búsqueda de huéspedes. Así se pone de manifiesto en propuestas como “Los datos consignados en el presente modelo tendrán la protección derivada de la Ley Orgánica 15-1999”, “Todo lo que podría haber sido” y “Libro abierto”, soportes simbólicos de una suerte de diario rizomático donde vienen a sedimentarse gestos y huellas de un individuo que se reinventa a sí mismo. Ya no se trata tanto de la impostura entendida como estrategia sino como terapia, como el motor que sustenta el artificio de la experiencia y el estímulo que corona una existencia degradada, la máscara y el camuflaje. Es el suyo un trabajo orgánico, rico en excrecencias, bucles y reenvíos, de ahí el rizoma, lo cual le añade un carácter abierto e inconcluso que casa muy bien con lo cooperativo de su formalización. Y esto transmite la impresión de compartir cierto espíritu relacional (Bourriad), como acertadamente apunta Jesús Alcaide 10

Antonio Blázquez : Serie Los datos consignados... Cortesía del artista
Ángel García Roldán también es un joven creador cordobés que ha recibido algunos premios y becas y que se mueve entre distintas disciplinas, profundizando en especial en el campo del video. Obras suyas están continuamente en cartel en sucesivas muestras de video de creación y exposiciones multimedia. Las obras que hemos seleccionado para la exposición, que tienen un marcado acento performativo, abundan en el análisis del sujeto contemporáneo y en ellas la impostura no se advierte como una decisión consciente de quien se enfrenta a la pantalla y se desnuda a la búsqueda de rastros que confirmen la pertinencia o el sedimento de una identidad. Más bien se trata de ejercicios rutinarios afeitarse ante un espejo, desnudarse, lavarse, volverse a vestir y desaparecer a cielo abierto que solapan mecanismos de introspección en los que el individuo se presta a la posibilidad de ser otro, a ser espectador de su propia transformación (“Prologue to a human perfect”) o a sucumbir a la evidencia de la perpetua mudanza, al pulcro ritual de la extrañeza (“El hombre que nunca existió”). “Me pregunto si los demás sienten lo mismo que yo, que me parece que nunca estoy del todo presente allí donde estoy, y no me veo como una persona tanto como una contingencia, desplazada y errante en el tiempo” 11

 
Ángel García Roldán : The man who never was, 2010 Vídeo monocanal. 


Jorge Molder, artista portugués (Lisboa, 1947) que es todo un clásico de la fotografía, habitual de los circuitos artísticos internacionales y autor de una obra con una intensidad emocional y conceptual abrumadoras. Para la exposición hemos seleccionado las obras que componen su Serie Pinocchio, en la que resulta difícil discernir entre la realidad y la impostura. Surgida de manera espontánea y vinculada casualmente a nuestro país, la serie trata un tema central de su obra : el del doble o de los replicantes, como le gusta llamarlo al artista. Suele ser habitual que el rostro de Molder describa en su obra un amplio repertorio de efímeros paisajes psicológicos que tornan de una serie a otra y que componen un fresco topográfico del sujeto contemporáneo, pero lo es menos que el propio artista se descubra en el proceso de recrear no ya una faceta de su identidad como la réplica espuria de sí mismo. Y digo espuria porque en el reflejo no hallamos las referencias que son habituales en su semblante y porque esa segunda piel que constituye toda máscara tiene más vida que la horma que la sustenta. ¿O es al revés? Lo cierto es que el artista ha hecho bien en titularla así, porque ya no se trata de un desdoblamiento sin más, de una nueva impostura, sino de un paredro cortazariano con cierta autonomía para desdecir de su origen. 


 Jorge Molder : Serie Pinocchio #20, 2006-2009 Tiraje digital sobre papel Arches de 640 gr.  Cortesía del artista y Galería Oliva Arauna
Marta Soul, artista madrileña (1973), fundadora de la agencia de fotografía Nophoto, trabaja en torno a lo que se conoce como fotografía construida y está interesada en el análisis de las apariencias en la sociedad actual y en cómo éstas influyen y en ocasiones determinan cuestiones relacionadas con la identidad social, sexual de los individuos. Sus fotografías de la serie Wellhome son un buen ejemplo de ello. Si nadie posee más información que la brindada por las imágenes hay que reconocer que se trata de una serie de retratos de mujeres en un ambiente doméstico de clase media, que podría apuntar a lo que se entiende por un contexto de bienestar social propio de las sociedades occidentales (antes de la crisis). Nada más lejos de la realidad porque son mujeres emigrantes que han sido resituadas en un escenario impostado que reproduce las coordenadas de la sociedad del bienestar a la que no pertenecen. Por tanto la serie es una suerte de fotoperiodismo invertido, ya que testimonia la situación social y económica de una serie de mujeres desplazadas y sus deseos por lograr la integración, pero sin echar mano de los registros discursivos canónicos y prescindiendo del complejo de culpa (políticamente correcto) como del victimismo. Fidelidad a la persecución de un ideal, a la realidad de un desdoblamiento de la realidad al deseo, que enmascara las heridas de la experiencia y disemina los pilares de la identidad. 

Marta Soul : Serie Wellhome, 2007 (Linda Mussa, Liberia). Fotografía © Marta Soul, cortesía Galeria Espaivisor

Segunda hipótesis: la impostura como espacio fronterizo donde convergen retazos de realidad y la proyección invertida, desfasada, desfondada de ese otro campo liminar que está fuera de cobertura, en el que no rigen los preceptos ni el ritmo que son habituales a este lado de la realidad. No es tanto una ficcionalización de la realidad ni una impostura tampoco una hiperrealización derridiana como la licencia para escenificar o representar situaciones, paisajes y objetos cotidianos, pero bajo otra visión. Hablamos de operaciones que hacen de la impostura el marco propicio desde el que proyectar una visión sobre la realidad que provoca significativos desajustes de escala, de tiempo, de función... lo cual libera la mirada y genera imágenes que distorsionan desprejuiciadamente la referencia de la que parten. En cualquier caso e incluso con el ruido y las interferencias que ocasionan, dichas visiones nos proporcionan mucha mayor nitidez de lo que acontece a este lado del espejo que las ordinarias (Anne Berning y Regina de Miguel).

Anne Berning es una artista alemana que ejerce la docencia de la pintura en la Academia de Bellas Artes de Mainz y cuya obra comienza a ser frecuente en la escena española. Las pinturas de Berning no ocupan el espacio asignado tradicionalmente a la disciplina, las suyas se pueden situar sobre una mesa, adoptar formatos y dimensiones poco usuales, apoyarse sobre la pared... y además tienen como temática la Historia del Arte, concretamente la propia pintura. En la serie Kunstbücher representa los cantos de libros y catálogos de arte que simulan a gran escala los volúmenes de una incompleta enciclopedia sobre la Historia de la Pintura. Que nadie piense que se trata de un ejercicio de estilo; es decir, pintar una serie de objetos reales que tratan sobre la pintura. Nada de eso, los libros y catálogos de Berning sólo existen como tales en su obra, pues aunque remiten a artistas, estilos y tendencias reales, apuntan a una realidad impostada. En sus manos la pintura cobra una doble misión, la de hablar de sí misma a través de un vehículo el libro o el catálogo que lejos de fidelizar lo que representa reduplica la impostura 12. Y con ello apunta tanto a la inflación de las obras maestras de la pintura como a la estrategia del simulacro (Baudrillard 13) que permuta realidad por apariencia, privando a la disciplina de su capacidad de sugestión. 

Anne Berning : Serie Kunstbücher, 2006-2012 Óleo sobre lienzo, medidas variables. Cortesía de la artista y Galería Espacio Mínimo

Regina de Miguel es una artista malagueña (1977) que vive y trabaja en Berlín, desde donde desarrolla una interesante obra que no repara en distancias disciplinares, pues conjuga el dibujo, la pintura, la fotografía, el vídeo y la instalación. Para la exposición hemos seleccionado algunas piezas de dos series de obras: El aire aun no respirado y Report. Series en las que el espacio y el tiempo se comportan como dos incógnitas de una ecuación reversible que no distingue entre pasado y futuro, real y virtual, presencia y reflejo, porque no son más que distintas manifestaciones de un mismo continuo, las proyecciones solapadas de una misma experiencia, el escenario donde convergen la realidad y la memoria. Por eso estas obras son tan seductoras, permanecen abiertas a la espera de ser habitadas. No ocultan la tramoya sino todo lo contrario, evidencian y consignan los mecanismos de la representación con el propósito de dotarse de sentido, parten de realidades palmarias para configurarse como escenarios de ficción que puedan acoger nuestras proyecciones. Son como las constelaciones en el firmamento, el espacio ideal donde anclar la mirada, dejar la mente a la deriva y zambullirse en la piscina del cielo, donde los antiguos fijaban el paraíso, otros el infierno, “el sitio exacto de nuestras raíces a la vez que el lugar preciso donde sucederá el final de nuestras vidas. Todo al mismo tiempo. Principio y final” 14


Regina de Miguel. Report, 2009. Fotografía en blanco y negro, 97x130 cm. Cortesía del artista

Tercera hipótesis: la impostura como ejercicio saludable para el espíritu artístico. Aquí convergen las poéticas de James Casebere, Thomas Demand y Joan Fontcuberta, si bien en cada caso con unos intereses diferentes. Lo que para uno es el requisito para otorgar credibilidad o verosimilitud a una realidad construida como reflejo especular de la que se origina en los media o la que reside en las ideas arquetípicas de la comunidad (Casebere / Demand), para otro es seguimos refiriéndonos a la impostura la única metodología posible de trabajo. No hay otra salida que enfrentarse a la realidad y recrearla, quizás utilizando los recursos y procedimientos establecidos para ello, pero con la libertad suficiente para ofrecer esa otra lectura sobre el entorno que justifique la obligación de reinventarlo (Fontcuberta). Mientras que los dos primeros mimetizan la realidad hasta el extremo de superarla en verosimilitud, logrando escenografías virtuales que resultan más creíbles y sugestivas que las originales, a Fontcuberta no le interesa competir con la referencia pues crea su propia realidad a expensas de aquélla.

James Casebere es un artista norteamericano (Michigan, 1953) que goza de amplio reconocimiento internacional y del que nos interesan particularmente sus últimos trabajos. Se dio a conocer con un tipo de fotografía construida a base de maquetas realizadas con yeso, papel y plástico, convenientemente iluminadas e inundadas de agua para lograr una atmósfera ambigua y opresiva, lo que dotaba a sus túneles y galerías de una cierta irrealidad o les confería la extrañeza de los espacios oníricos. Ahora está mas cerca del color, ha aumentado notablemente la escala de sus maquetas y éstas representan espacios abiertos, concretamente los que remiten al sueño americano. De nuevo la impresión de una realidad ficticia vuelve a imponerse en la lectura de estos espacios de casas con tejados a dos aguas y jardín particular, desperdigadas por una suave colina y con una iluminación sol rasante o a plomo, atardecer con viviendas iluminadas que debe mucho al cine (decorados). Si las imágenes de interiores inquietan el ánimo por el ominoso horizonte que nos presentan, estas cándidas celdas del estado de bienestar 15 nos enfrentan a la experiencia de la madurez: decidir entre vivir recluido en un mundo ideal privados de las regalías de los sentidos y los bienes materiales que no oculta la acechanza del peligro o sucumbir a la indolencia y aceptar las convenciones de la realidad a sabiendas de que todo es puro teatro. 

James Casebere : Landscape with houses (Dutchess County, NY) #3, 2009 Impresión digital cromogénica. Cortesía del artista

Thomas Demand es un artista alemán (Munich, 1964), habitual de la escena internacional, con una obra fotográfica muy interesante que elabora a partir de maquetas de papel y cartón y en las que se representan escenas de interior que nos resultan muy cercanas. Maquetas realizadas a partir de imágenes de origen mediático y cuya principal característica es que no exhiben singularidades sino todo lo contrario; es decir, espacios amueblados y decorados de manera estándar. Maquetas que son fotografiadas y en las que el artista no pretende ocultar la tramoya que sostiene la impostura, por lo que si se escruta con rigor la imagen es habitual que se adviertan las fisuras que les privan de credibilidad. No obstante, la aséptica iluminación y la eliminación de cualquier tipo de ornato y detalle existente en la matriz original aportan a la fotografía resultante la contumacia de lo esencial. Casi podría decirse que Demand se mantiene fiel a la memoria y que desdeña la realidad 16. No estoy muy seguro de ello, creo que es algo más complejo. Lo que sí me parece evidente es su interés por aludir a la banalidad que opera en los media, que vuelcan una imagen de la realidad que no es ni real ni objetiva. Y que su obra profundiza en este abismo, reflejando mediante la ficción y el simulacro las costuras de la experiencia de lo cotidiano. Ante la realidad impostada de los media, ración doble de farsa y que nadie se llame a engaño pues todo salta a la vista. 

Thomas Demand : Embassy, 2008 C-Print/Diasec, 186 x 20 cm. © Thomas Demand. VG Bild Kunst, Bonn


Joan Fontcuberta es un clásico de la vanguardia fotográfica española, con numerosas distinciones Caballero de las Artes y las Letras, en Francia, Premio Nacional de Fotografía y de Ensayo, en España y con obra repartida en colecciones y museos de todo el mundo. Para la exposición hemos seleccionado la serie Sirenas (2000), en la que el artista vuelve a replantearse las cualidades objetivas, testimoniales, documentales de la disciplina para llevarlas a su terreno y darnos a conocer con su célebre ironía y buen hacer una nueva clase de animal, mitad hombre, mitad pez. Este empeño que no es nuevo en su carrera sino que constituye el eje central sobre el que discurre su trabajo, es particularmente atractivo en la serie elegida que evoca la célebre Fauna en la que el artista no se contenta con suministrar imágenes que prueban la existencia de animales fantásticos, también aporta los ensayos científicos (paleontológicos, biológicos, antropológicos) en los que se sustentan, rubricados por eminentes celebridades de cada campo de estudio y cuyas iniciales suelen coincidir casualmente con las del autor. En esta serie se testimonia el hallazgo de restos fósiles del animal en cuestión (Hidropythecus) en las riberas del rio Tormes, en España y en otras localidades francesas. La documentación aneja es del doctor Jean Fontana, quien viene desarrollando bocetos y textos desde mediados de los años 40 y 50 del pasado siglo 17


Joan Fontcuberta :  Sirena del Tamaron, 2006. Cibachrome. Cortesía del artista

Coda final: aunque son todos los que están, no están todos los que son. Quiero decir que no es posible ni entraba en los propósitos de esta exposición atender y dar cuenta de los artistas que trabajan en torno a la impostura. Una imposibilidad que en el caso de una muestra materializada en su contexto habitual resulta comprensible por las limitaciones que impone el espacio de exposición pero que también se entiende en un proyecto como este, donde no hay límites, porque la intención es mantener la vibración del eco. Sólo a modo de otras incorporaciones al proyecto podemos adelantar nombres de artistas que también se interesan por la impostura. No podían faltar en un proyecto como este la norteamericana Cindy Sherman o la francesa Sophie Calle porque además de ser excelentes creadoras imprescindibles en cualquier panorama del arte desde finales del siglo pasado son sofisticadas artistas de la impostura, responsables respectivamente de un extenso repertorio de figuras e identidades múltiples en torno a lo femenino y de un diario biográfico (ficticio) azaroso, diría Auster; voluble, Vila-Matas sobre la condición femenina. También tendría cabida el japonés Yasumasa Morimura, impenitente usurpador de personajes históricos y protagonista de célebres escenas artísticas, el catalán Carles Congost, camaleónico impostor e insaciable devorador de mitos o la británica Christine Borland, que nos confunde con sus personajes entre la realidad (vital) y la ficción (inerte). O incluso otro tipo de imposturas, las que afectan a disciplinas y procesos de creación, como sucede con artistas como el brasileño Vik Muniz o el alemán Philipp Fröhlich.


1 Eloy Tizón : Labia, Editorial Anagrama, Barcelona, 2001, pág. 31. 
2 Enrique Lihn : “Agua de arroz”, en Tigre de Pascua, Editorial Algaida, Cádiz, 2002. Pág. 16. 
3 El ciclo fue producido por la Diputación de Córdoba y contó con tres exposiciones celebradas entre 1997 y 1998 : Geometrías en suspensión, Figuras contaminadas y En Pausa. Ficciones del natural. Los artistas participantes en el ciclo fueron Hashim Ibrahim Cabrera, Miguel Ángel Campano, Gerardo Delgado, José Duarte, Jacinto Lara, Carmen Osuna, Fernando Sinaga, Juan Uslé, José María Córdoba, Susy Gómez, Curro González, Julia Hidalgo, Francisco Leiro, Rafael Navarro, José Carlos Nievas, Pepa Rubio, Tete Álvarez, Joaquín Ivars, Manuel Muñoz, Miguel Rasero, Antonio Sosa, Ignacio Tovar, Valentín Vallhonrat y Antonio Villa-Toro. 
4 Se planteó en la exposición En Pausa. Ficciones del natural. 
5 Participaron los artistas Christian Boltanski, Chema Cobo, Pepe Espaliú, Leonel Moura, Georges Rousse y Cindy Sherman. 
6 En ella se mostraron obras de José María Báez, Joan Brossa, Jordi Colomer, José María García Parody, Eva Lootz, Rogelio López Cuenca, Perejaume y Francisco Salido. 
7 Reunió obra de Ángeles Agrela, Manolo Bautista, Nieves Galiot, Chema Lumbreras, Enrique Marty, Carlos Pazos, Liliana Porter y Matías Sánchez. 
8 Las tres últimas exposiciones fueron producidas merced a un convenio de colaboración entre la Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí, la Universidad de Córdoba, el Ayuntamiento de Córdoba y una entidad de ahorro. En El resto. Superfluos y utópicos estuvieron representados Lara Almárcegui, Fernando Baena, Florentino Díaz, Javier Flores, Priscilla Monge, Leonel Moura, Jesús Palomino y Baltazar Torres. 
9 El origen no es otro que el ofrecido por Plinio en su libro XXXV de su Naturalis Historia. Según el erudito romano el primer artista fue una mujer que pintaba sombras: una doncella corintia, hija del ceramista Boutades, oriundo de Skion, dibujó la silueta de su prometido que debía abandonar la ciudad para cumplir con sus compromisos militares. Partiendo de la sombra de su cabeza proyectada en la pared y gracias a una vela, dibujó a su amado. Luego su padre rellenó la sombra con arcilla y modeló la cara en relieve, de manera que su hija tuviera un recuerdo de su amado y se consolara en la soledad. 
10 Renglones torcidos, juegos secretos y algunos sentimientos compartidos. Galería Tula Prints, Córdoba, 2009. http://antonioblazquez.blogspot.com.es/2009/03/libro-abierto.html 
11 John Banville : Imposturas, Editorial Anagrama, Barcelona, 2005. Pág. 54. 
12 Joachim Jäger : “El ABC de la pintura. Anne Berning y la historia del arte”, en Anne Berning. Enciclopaedic incompleteness. CAC Málaga, 2007. 
13 Cultura y simulacro. Editorial Kairós, Barcelona. 
14 Rodrigo Fresán : El fondo del cielo. Debolsillo, Barcelona, 2011. Pág. 259. 
15 Ángel Calvo. http://dardonews.com/dardonews/exposicion/james-casebere-el-mundo-vigilado. 
16 María Gainza : “Las inquietantes maquetas de Thomas Demand”, en Radar, 2 de octubre de 2005. http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-2544-2005-10-05.html 
17 “No podía sino admirar mi propia actuación.¡Menudo fabulador estaba hecho; menudo artista!”. John Banville : Imposturas, Editorial Anagrama, Barcelona, 2005. Pág. 53.

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