05 mayo 2026

Carta abierta sobre el anuncio de protocolo de cesión de las salas expositivas de Caballerizas Reales al Museo Europeo de Arte Moderno de Barcelona

 Editorial / Ars Operandi

Desde gran parte de la comunidad artística en Córdoba contemplamos con profunda preocupación el anuncio del Ayuntamiento de la firma de un protocolo que permitirá que las futuras salas de exposición de las Caballerizas Reales sean gestionadas por una fundación privada con sede en Barcelona, el denominado Museo Europeo de Arte Moderno, un proyecto de carácter comercial, centrado exclusivamente en el arte figurativo español del siglo XXI.

     Conviene recordar que, en la actualidad, el Ayuntamiento de Córdoba solo dispone de dos espacios expositivos: la sala Vimcorsa, dependiente de la empresa municipal de vivienda, y la Casa Góngora, integrada por varias salas de reducido tamaño que no reúnen las condiciones museísticas básicas. Esta carencia cultural, anómala e impropia, pone de manifiesto una dotación claramente insuficiente para una ciudad como Córdoba, situación ésta que, en parte, vendría a subsanar la proyectada adecuación de las salas de Caballerizas Reales.  

     Resulta, por tanto, inevitable preguntarse por qué el Ayuntamiento opta por comprometer, por hipotecar su política cultural en el ámbito de las artes plásticas, cediendo la gestión de una infraestructura tan necesaria a una entidad concreta, sin que medie un proceso de concurrencia pública ni se hayan hecho públicos informes o estudios que justifiquen una decisión de tal alcance.

     Más allá de estas dudas administrativas, la cuestión de fondo es si la ciudad de Córdoba necesita consolidar durante años una suerte de franquicia museística de carácter excluyente o, por el contrario, apostar por una programación propia, rigurosa, abierta y diversa, capaz de acoger todas las manifestaciones del arte contemporáneo, con independencia de su adscripción estética o grado de realismo.

     La implantación de este modelo —de carácter privado, restrictivo y eminentemente orientado al turismo— podría impedir que, en unas salas rehabilitadas con fondos públicos, encuentren espacio artistas cordobeses de reconocida trayectoria por el mero hecho de estar vinculados con lenguajes no figurativos. De esta manera, creadores referentes en la ciudad como Equipo 57, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes; Antonio Povedano, participante en la Bienal de Venecia; Pepe Espaliú, Hisae Yanase o Rita Rutkowski verían excluida la posibilidad de exponer sus obras en Caballerizas Reales por no ajustarse al canon artístico dictado desde instancias municipales.

     Esta decisión, además, se produce en un contexto en el que distintos agentes culturales cuestionan la viabilidad de la externalización de la gestión de museos y centros de arte. Ejemplo de ello es el propio Ayuntamiento de Málaga que ha revertido recientemente a gestión pública municipal su principal centro de arte, el CAC Málaga, tras constatar la inconveniencia del modelo privado. Un modelo caduco que aquí, inexplicablemente, el Ayuntamiento de Córdoba pretende imponer y que, por excluyente, sin duda resultará una losa para el enriquecimiento artístico y cultural de la ciudad. 

     Por todo ello, las y los artistas cordobeses, comisarios, críticos, investigadores, gestores y coleccionistas que suscribimos esta carta abierta instamos al Ayuntamiento de Córdoba a actuar con rigor y transparencia, apostando por un modelo inclusivo que permita dotar a la ciudad de un espacio expositivo municipal propio, abierto a la diversidad de prácticas y discursos del arte contemporáneo.

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